Amadeo Petitbò

Catedrático de Economía Aplicada
Amadeo Petitbò

Un examen de las decisiones de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) conduce a la fatal conclusión de que España es un país cartelizado. Es decir, un país en el que muchas actividades empresariales se organizan con el objetivo de mejorar sus resultados en perjuicio de los consumidores, de otras empresas, de las administraciones públicas y, en general, del conjunto de la economía. De ahí la gravedad de este tipo de conductas y la necesidad de que sean perseguidas sin compasión.

Amadeo Petitbò

En España muchas cosas, en apariencia cargadas de razón, están trufadas de dificultades. Una de ellas es la liberalización de los mercados y la eliminación de la regulación ineficiente. Con toda seguridad sobran muchas normas y otras muchas necesitan una reconsideración profunda en aras a la simplificación y a la seguridad jurídica. En este contexto, las actividades económicas deben hacer frente a costes perfectamente evitables.

Amadeo Petitbò

La lectura de las resoluciones de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) pone de manifiesto que la estructura de nuestros mercados y las conductas empresariales, con demasiada frecuencia, se traducen en acuerdos anticompetitivos. Tales conductas tienen efectos perniciosos sobre el bienestar de los consumidores, muchas empresas eficientes y, en general, sobre el conjunto de la economía.

Amadeo Petitbò

La primavera anuncia el Día del Libro o, más precisamente, el día del editor y del librero. Pero no es el día del lector, ni de la política de fomento de la lectura. En definitiva, no es el día de la cultura, pese a que se venden muchos libros. También se venden muchas flores, como en el día de los difuntos, sin que hablemos del día de la floricultura. Es el día que permite recordar nuestra pobreza cultural y el fracaso de la política cultural; una decepción que ya tiene historia y, sobre todo, costes para el conjunto de la sociedad. También trae el recuerdo de un malhechor cultural, alumbrador de uno de los peores ataques a la instrucción de los ciudadanos: el exministro francés Jack Mathieu Émile Lang y su maldita ley, de agosto del año 1981, que impuso el precio fijo de los libros en Francia y la consiguiente prohibición de aplicar libremente descuentos sobre el precio fijado por el editor. Ley que tuvo su réplica pegajosa en España.

Amadeo Petitbò

Los últimos datos muestran que en el conjunto de la gran distribución la competencia está activa. Los movimientos en las cuotas de mercado son un buen testigo de ello. En efecto, de acuerdo con Kantar Worldpanel, con datos de 7 de diciembre de 2015 y 28 de febrero de 2016, Lidl y Mercadona aumentan su cuota de mercado en 0,6 y 0,2 puntos porcentuales, respectivamente. Por su parte, los grupos Carrefour, Dia y Auchan reducen su cuota de mercado en 0,1 puntos porcentuales. Peor resultado obtiene el Grupo Eroski que registra una reducción de su cuota en un 0,8%.

Amadeo Petitbò

Hace unos días en la ciudad de Madrid se manifestaron taxistas de toda España. No eran muchos, pero alborotaron el tráfico y algunos ciudadanos resultamos perjudicados sin que nadie nos indemnice por ello. Los taxistas ejercieron sus derechos y yo no pude ejercer los míos.

Amadeo Petitbò

El pasado día 3 de febrero se presentó el libro 'Economistas, políticos y otros animales' en la Fundación Rafael del Pino. El autor del libro, Miguel Á. Fernández Ordóñez (MAFO), estuvo acompañado por familiares, ex altos cargos, excolaboradores, interesados y amigos hasta completar el aforo; hecho relevante al tratarse de un libro de economía/política con un precio sometido a la dictadura de la irracional ley del libro que impide aplicar descuentos por encima del 5%. Dicha ley es un ejemplo de irracionalidad que consigue lo contrario de lo que pretende.

Amadeo Petitbò

En España todo conduce a pensar que cuando algún ciudadano -la gente, como se diría ahora- consigue alguna cuota de poder tiene, como primera intención, regular la actividad sometida a su jurisdicción. Pero lo relevante es que la regulación llevada a cabo casi siempre tiene como objetivo reducir la competencia y beneficiar a algún grupo social -profesionales en el presente caso- en perjuicio de la mayoría de ciudadanos. Sólo excepcionalmente el poderoso se impone como objetivo liberalizar y dejar la asignación de los recursos a las fuerzas del mercado en un contexto de libre y leal competencia con ciertas dosis de regulación eficiente.

Amadeo Petitbò

Desde la perspectiva económica, los resultados alcanzados en el último año son esperanzadores. Esto supone, sobre todo, que el sector privado ha hecho bien su trabajo y que las administraciones públicas, consideradas en su conjunto, no han obstaculizado el proceso.

Amadeo Petitbò

El examen, aunque sea superficial, de las decisiones de las autoridades de defensa de la competencia (estatales y autonómicas, ADC) revela que los mercados españoles de bienes y servicios están infectados por un sinfín de conductas cartelizadas y abusos de posición de dominio; en muchos casos resultado de la iniciativa o encubrimiento públicos.