Almudena Semur

Economista

Llegó a la Presidencia de la Junta en el 2009 con una caída sin precedentes de los ingresos públicos a pesar de que los Presupuestos Generales del Estado de aquel entonces aprobados por el gobierno de Zapatero, se habían construido sobre un escenario macroeconómico irreal, muy alejados de las previsiones de organismos internacionales y con clara vocación electoral Era cuando la crisis economía daba su primera dentellada a nuestro país con severas caídas del PIB. Fueron épocas en que las Administraciones Públicas arrastraban un déficit desmesurado, la prima de riesgo andaba desbocada y la deuda comenzaba su carrera ascendente.

Muchas son las voces que reclaman una gestión eficiente y transparente de los Fondos Europeos. Cierto, nos jugamos mucho. Somos el país que tiene más ayudas adjudicadas. Tenemos a nuestra disposición, entre otros, un paquete de miles de millones de euros para la reconstrucción tras la crisis provocada por la pandemia y para la transformación de nuestra economía en los próximos seis años. Sin embargo, por muchos cantos de sirena que se lancen para no caer en errores del pasado, nuestro país tiene que aplicarse y borrar de un plumazo el mal desempeño en la gestión de los Fondos Europeos, según apuntó con preocupación la propia Comisión Europea. Y es que a finales del 2021, sólo se habían certificado el 33% de las ayudas y seleccionado apenas el 72% de los proyectos. El propio Tribunal de Cuentas europeo nos daba palo y zanahoria al señalar que los gastos con cargo al presupuesto de 2019 contenían demasiados errores aunque al final el tribunal acabara aceptando las cuentas. Aun y así, el Presidente, Klaus-Heiner Lehne, remachaba : "Necesitamos normas más claras y sencillas para las finanzas europeas. También hacen falta controles efectivos sobre la manera en que se gasta el dinero y sobre si se logran los resultados perseguidos".

Nadie duda que nuestro país cuenta con un excelente sistema publico de salud que tiene ante sí importantes retos que amenazan su viabilidad y su sostenibilidad, lo que hace necesario nuevas formas de gestión con el fin de garantizar los niveles de calidad y eficiencia que requiere la sociedad actual. La perturbación pandémica no ha hecho mas que evidenciar esta necesidad, y mas de uno se preguntará, como hubiera absorbido nuestro país la tensión hospitalaria de nuestro sistema publico de salud sin la colaboración publico privada. Sin embargo, son muchas las reticencias ante este tipo de colaboración primando las razones ideológicas ante las técnicas, y sin tener en cuenta que estos acuerdos, se utilizan como un mecanismo para mejorar la provisión y la calidad de los servicios de salud, y que su implementación, exige estrictos mecanismos de control y seguimiento.

La Comunidad Autónoma de Galicia acaba de ser beneficiada por parte del ejecutivo de Sánchez con una rebaja histórica en los peajes de la autopista del Atlántico (AP-9), eje que vertebra el norte con el sur de Galicia, y cuyo tránsito de vehículos ligeros ascendió en 2019 a 95,3 millones. Esta decisión ya ha producido agravios comparativos en el Principado de Asturias, que no duda en reclamar la supresión del peaje de “Huerna” (AP-66) o en su defecto, rebajar las tasas. Prueba de ello es que el consejero de Medio Rural y Cohesión Territorial, Alejandro Calvo, ha exigido al Gobierno de España que incluya en los Presupuestos Generales del Estado para 2022 una partida específica para aplicar bonificaciones en el peaje de “Huerna” siendo para el Principado una absoluta prioridad.

Las infraestructuras de transporte juegan un papel decisivo en el desarrollo económico de los países y atienden a múltiples objetivos de política económica; crecimiento, productividad, empleo, asequibilidad, desarrollo inclusivo y objetivos medioambientales, estando estos últimos en la mayoría de ocasiones, potencialmente enfrentados con el desarrollo de la infraestructura en cuestión, de ahí que la inversión en infraestructuras tenga su complejidad y el camino desde la concepción del proyecto hasta su materialización suele estar plagado de dificultades y obstáculos entre distintas jurisdicciones y niveles de gobierno implicados. Traigo esto a colación de los desencuentros producidos entre las distintas administraciones a raíz del proyecto de ampliación del Aeropuerto de JT Barcelona-El Prat que, de no llegar a consenso entre los distintos actores, no se podrá llevar a cabo.

Durante los momentos más críticos de la pandemia y ante el cierre de la actividad no esencial, el delivery se encontró entre las pocas actividades consideradas como esenciales. Gracias a sus repartidores, o riders, se consiguió no sólo el abastecimiento de productos de primera necesidad para los colectivos vulnerables, sino el mantenimiento de la actividad económica del pequeño comercio a nivel local.

Tenía todos los boletos de la tómbola para que la jugada fuera magistral. No había que tomar decisiones muy controvertidas. Dotar de recursos a las CCAA para atender el gasto sanitario es siempre un asunto muy florido. Nada que ver con asuntos espinosos como puede ser la educación y su ley Celaá, la temida insostenibilidad de las pensiones, o los temas hacendísticos y su armonización fiscal.

ISS Iberia, presente en España y Portugal desde hace más de 25 años, ha promovido un Estudio sobre: Los cambios del modelo de trabajo en tiempos de Covid-19: las personas y los espacios. El estudio permite analizar las inquietudes de directivos y empleados. Hablamos con su Presidente ejecutivo, Javier Urbiola a propósito del estudio.Javier Urbiola es un padre apasionado de la vida sencilla en el campo y amante de los viajes no planeados alrededor del mundo. Le encanta afrontar desafíos. 

Economía

La Comisión Europea se ha empeñado hasta las cejas para que sus miembros puedan salir airosos del escenario postpandemia al proponer el Plan de recuperación económica bautizado como Next Generation. El plan propone una emisión de deuda conjunta avalada por la UE por importe de 750.000 millones, financiado con impuestos europeos, para dotar de liquidez a los países con el fin de reactivar su economía.

ECONOMÍA

Por primera vez en la historia de la democracia española, el peso del sector público superará al del sector privado al escalar a un 51,5% sobre el PIB, según las previsiones del Gobierno. Ni antes de la Transición, ni en la durísima crisis financiera mundial, con epicentro en 2012, se alcanzó ese nivel, llegándose en el citado ejercicio a un techo del 48,1%. De hecho, solo en el último año, el gasto público sobre el PIB ha crecido nada menos que en diez puntos porcentuales.