Opinión

Sin retorno en el cambio climático

  • Los expertos dejan claro que el hombre ya provocó efectos irreversibles en el planeta
  • El momento de actuar para los Gobiernos es ahora
Los expertos vuelven a lanzar la alarma sobre los efectos del cambio climático.

Tres meses antes de la gran conferencia sobre el clima que se celebrará en Glasgow, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) publicó su informe más completo y actualizado sobre el calentamiento global.

Ese trabajo representa la primera parte de la sexta gran evaluación del IPCC sobre el estado del clima entre 1990 y la actualidad. En su anterior evaluación de 2013, el IPCC concluyó que los seres humanos son la causa dominante del calentamiento global desde la década de 1950. Esas conclusiones fueron un impulso enormemente importante para las negociaciones que finalmente condujeron al Acuerdo de París de 2015.

El nuevo informe, redactado por 200 científicos que evaluaron rigurosamente más de 14.000 documentos científicos sobre el cambio climático y refrendado por los representantes de los Gobiernos de 195 países, no deja lugar a dudas de que el estado del clima se está deteriorando rápidamente y que es probable que este deterioro se acelere si los Gobiernos no toman medidas drásticas.

Los científicos coinciden en que la actividad humana está cambiando el clima de la Tierra de una forma que no tiene precedentes en miles o cientos de miles de años. Algunos de estos cambios son ya inevitables e irreversibles. Las emisiones de gases de efecto invernadero causadas inequívocamente por las actividades humanas -y en particular por la quema de carbón, petróleo y gas natural- ya han elevado la temperatura media mundial 1,1°C por encima de los niveles preindustriales.

En este contexto, los científicos prevén que el mundo alcance temporalmente un nivel de calentamiento de 1,5°C ya en 2040, incluso en un escenario optimista en el frente de la acción climática global, lo que conllevará un aumento de los fenómenos meteorológicos extremos que ya caracterizan nuestra época.

Situación todavía peor

Si el mundo no refuerza su acción climática sino que continúa con las políticas actuales, el aumento podría ser de 2,0°C para 2060 y de 2,7°C para finales de siglo. La situación podría incluso empeorar si el calentamiento global desencadena bucles de retroalimentación capaces de liberar aún más emisiones de carbono que recalienten el clima global, como el derretimiento del permafrost ártico o el agotamiento de los bosques mundiales. En estos escenarios de altas emisiones, la Tierra podría alcanzar temperaturas 4,4°C por encima de la media preindustrial en 2081-2100.

Para ser claros, estamos hablando de niveles de calentamiento completamente catastróficos para el planeta. De hecho, es importante recordar aquí que los científicos llevan mucho tiempo advirtiendo de que un aumento de la temperatura global de más de 1,5°C por encima de la media preindustrial podría desencadenar un cambio climático incontrolable, con impactos catastróficos incluso en el frente de la mayor intensidad y frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos.

El informe del IPCC afirma claramente que sólo una reducción drástica de las emisiones de gases de efecto invernadero durante esta década puede evitar ese colapso climático, ya que cada fracción de grado de calentamiento adicional puede agravar sus impactos.

En resumen, el informe nos muestra de forma inequívoca que ya hemos cambiado nuestro planeta, y con algunos de estos cambios tendremos que vivir durante siglos y milenios. La pregunta que debemos hacernos ahora es cuántos cambios irreversibles adicionales nos comprometemos a evitar. Todavía tenemos la oportunidad de tomar decisiones para limitar los daños del pasado y poner al planeta en la senda de un futuro sostenible, mediante acciones tanto de mitigación como de adaptación al cambio climático. Pero debemos hacerlo ahora.

La voz de la ciencia es clara: sin reducciones inmediatas, rápidas y a gran escala de las emisiones de gases de efecto invernadero, el mundo no podrá cumplir los objetivos del Acuerdo de París y, por tanto, no podrá limitar los impactos devastadores del cambio climático. Este es, en definitiva, el mensaje más importante que el informe del IPCC envía a los líderes mundiales antes de la COP26: los próximos diez años representan el momento clave para el avance de las políticas sobre el cambio climático.

Las decisiones que se tomen en Glasgow, destinadas a dar forma a la acción climática mundial hasta 2030, pueden determinar el éxito o el fracaso de la humanidad a la hora de afrontar la crisis climática. El momento de actuar es ahora. Mañana será demasiado tarde.

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