Opinión

Las claves de las grandes tecnológicas

  • Sería impensable que en Silicon Valley se reivindicara el salario mínimo
  • No es casual que el PIB per cápita irlandés sea superior al español
Multinacionales como Amazon son motores de innovación.

La radiografía sectorial de las 50 empresas con mayor capitalización bursátil en 2020, indica que el sector tecnológico, con 11.691.327 millones de dólares y un peso del 51%, lidera el panorama económico. Después se encuentra el sector financiero, cuya capitalización de 2.766.598 millones de dólares supone el 12%. Aparece a continuación la energía con 1.855.011 millones, representando el 8%. Acto seguido, el sector de farmacia y químico con 1.432.704 millones de dólares con un peso del 6%. Y siguen otros sectores dominantes como son alimentación y bebidas, motor, distribución, telecomunicaciones, textil, consumo, industria, medios y cosméticos. Estos son, pues, los grandes sectores de actividad económica que marcan el paso actualmente.

Dentro del sector tecnológico destacan cinco grandes titanes: Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet (Google) y Facebook. Su fuerza imparable hace temer a unos y otros. Los Gobiernos intentan poner todo tipo de trabas a su expansión. No solo se expanden geográficamente sino también en sus líneas de negocio, convirtiéndose en empresas invasivas, penetrando como operadores en actividades controladas por jugadores tradicionales. Hablamos de finanzas, de cine y medios, automoción…, al son de la tecnologización, sin olvidar sus significativas alianzas con compañías farmacéuticas promoviendo soluciones en el sector de la salud gracias a la inteligencia artificial.

Entre las claves del éxito de las empresas tecnológicas pueden perfilarse varios rasgos. Su capacidad para monetizar sus inmensas bases de datos, su creciente dominio publicitario, la creación y distribución de contenidos con el streaming marcando estilo en la música, en el cine…, su control de las plataformas de modo que lo que no está en nuestro smartphone no está en el mundo y haber conseguido que a golpe de clic accedamos a casi todo lo habido terrenalmente, facilitando el consumo casero desde el sofá.

Con todo, entre los secretos de su auge se encuentran tres características que impulsan su hegemonía. En el ejercicio 2020, la facturación conjunta de Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet y Facebook sumó 1.072.086 millones de dólares -a no mucha distancia del PIB de España que fue 1.121.698 millones de euros- y entre las cinco contabilizaron como gasto de I+D y tecnología en sus cuentas de pérdidas y ganancias 126.781 millones de dólares, el 12% de sus ingresos. Para que nos hagamos una idea, digamos que en España en 2019 -último dato disponible- el esfuerzo en I+D fue del 1,25% del PIB, o sea, 15.572 millones de euros. Esta cantidad está muy por debajo de lo que gastó en ese mismo año Amazon en I+D: 35.931 millones de dólares, o de lo que esa misma compañía gastó por tal concepto en 2020: 42.740 millones. Tal vez así se explique que Amazon que en 2013 facturó 74.452 millones de dólares, en 2020 ingresara 386.064 millones, de los cuales, conviene aclarar, 215.915 millones correspondieron a ventas netas de mercancías y 170.149 millones a prestaciones de servicios y Amazon Web Services.

Amplia liquidez

Segunda explicación. El predominio de la liquidez en los balances de las cinco grandes tecnológicas que en el ejercicio 2020 sumaban 611.401 millones de dólares entre tesorería e inversiones financieras.

En Apple su liquidez de 191.830 millones de dólares constituía el 59% de sus activos; en Microsoft, con 136.527 millones el 45%; en Amazon, con 84.396 millones el 26%; en Alphabet, con 136.694 millones el 43%, y en Facebook su liquidez de 61.954 millones representaba el 39% del activo total. En junto las disponibilidades monetarias de las cinco grandes tecnológicas, para que nos hagamos una idea, equivalía en 2020 al 54,5% del PIB de España.

La tercera pieza del aleccionador engranaje de las grandes tecnológicas radica en la importancia de su capital humano. En números redondos, la facturación por empleado en Apple en 2020 fue de 1.867.000 dólares, en Microsoft de 877.000 dólares, en Amazon de 297.000 dólares, en Alphabet de 1.349.000 dólares y en Facebook de 1.467.000 dólares. Esa fuerza de capital humano lógicamente es objeto de unas compensaciones salariales acordes que se redoblan con opciones sobre acciones, involucrando a los empleados y directivos en la marcha de la compañía a corto, medio y largo plazo, pensando también en su jubilación. Es impensable, así las cosas, que por Silicon Valley se reivindique el salario mínimo interprofesional.

¿Qué tienen en común los actuales líderes empresariales? Invierten en innovación y, sobre todo, en tecnología, dando preferencia al capital humano, con una confusión creativa de servicios e industria, concentrándose en su negocio, aunque creciendo y expandiéndose hacia otros sectores al amparo de su supremacía tecnológica. Rinden culto al accionista; verbigracia, Apple, de 2018 a 2020, entre recompra de acciones y pago de dividendos ha satisfecho a sus accionistas 253.905 millones de dólares, ¡que se dice enseguida! Y fomentan un crecimiento más inclusivo y nervudo.

Por lo demás, crean y buscan hábitats confortables; países con facilidades para operar, como Irlanda, donde dar rienda suelta a su creatividad, sin trabas ni obstáculos, sin corsés burocráticos, sin acosos fiscales ni gubernamentales, en definitiva, pisan la senda de la libertad económica. Y todos salen ganando. En Irlanda, PIB per cápita en 2020: 73.590 euros; en España, 23.690 euros. Por acá, imponiendo la Tasa Google que levanta la animadversión de las propias tecnológicas y de la Casa Blanca hacia nuestro país, con las consecuencias que ello entrañará.

Por Irlanda, ofreciendo todo el apoyo a las tecnológicas que la eligen para establecer sus segundos cuarteles generales, favoreciendo una actividad económica singular.

comentarios2WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin

Comentarios 2

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

VIO
A Favor
En Contra

Es natural que el gobierno de amiguetes que tenemos solo sabe hablar de subir impuestos, ya que no dan para más. No ven más allá. Basta con verlos. Lástima que sus ministros comunistas no se vayan a vivir a la Venezuela bolivariana de Maduro que tanto admiran. Irlanda, al lograr instalar allí sus sedes, se beneficia de unos puestos de trabajo de gran calidad, y esas empresas son líderes mundiales por su dinamismo y generan multitud de beneficios como usted acaba de expresar. Una sola discrepancia, creo que el turismo mundial debe generar entre el 15 al 20% del peso económico, por encima del 12% que asigna al financiero. Las tres claves que describe, capacidad de monetizar sus grandes bases de datos, su amplísima liquidez y su apuesta decidida por el capital humano no están entre los objetivos que persigue conseguir para nuestro país la ministra comunista del Paro Yolanda Díaz Pérez. Ni una sola vez habla de apoyar a las Pymes, y solo con palabras y decretos, sin contar con ellas, se va a resolver el problema del paro, ya sea juvenil, de mediana edad o senior. La romería sindical del 1º de mayo con banderas al viento es muy vistosa para los sindicatos, pero las Pymes trabajan silenciosamente cada día, el día uno, el dos y el tres, y así sucesivamente mes tras mes, y año tras año. En España y en el resto del mundo sin trabajo no hay futuro.

Puntuación 2
#1
Nicaso
A Favor
En Contra

D. José María, llamarle empresas tecnológicas a las que usted menciona me parece muy generoso por su parte, más bien alguna no es más que una plataforma comercial de ventas de productos. Lógicamente se sirven de la tecnología para ello pero vaya a saber quien se la facilita. Aquí hay mucho software y al menos hasta hace poco no era patentable en Europa.

Puntuación 0
#2