Opinión

El manifiesto de anulación de la deuda y sus consecuencias

Anular la deuda, una mala idea en todos los sentidos

Hace unos días, algunos economistas, encabezados por Thomas Piketty, hacían una propuesta revolucionaria a través de un manifiesto: "la anulación de la deuda pública en manos del Banco Central Europeo (BCE)". En menos de 24 horas, el vicepresidente del BCE, el español Luis de Guindos, señalaba que esta propuesta "no tenía sentido económico y financiero", además de ser contraria a los Tratados de la Unión Europea. Al día siguiente, la presidenta del BCE, Christine Lagarde insistía públicamente en el rechazo frontal del BCE a la propuesta.

Esta propuesta tiene un par de inexactitudes importantes. En primer lugar, hay una primera indefinición que se deriva de no tener en cuenta la operativa del Sistema Europeo de Bancos Centrales del que forman parte el BCE y los bancos centrales que son sus accionistas. La compra de deuda pública la realizan los bancos centrales nacionales, en España el Banco de España con el dinero que le presta el Banco Central Europeo que es el emisor del dinero. Así, en las cuentas financieras que publica el Banco de España esto se refleja como posición deudora (del Banco de España) con el Eurosistema. Esto significa que, si se quiere que todo esto tenga algún efecto, habría que anular no sólo la deuda pública sino también la deuda de los bancos centrales nacionales con el BCE, ya que, a efectos prácticos, da lo mismo que una deuda sea del Tesoro o del Banco de España.

En segundo lugar, hay otra afirmación que debería matizarse: que desde 2015, cuando empezaron las tasas de interés negativo hasta que empezó la crisis sanitaria disminuyó el nivel de deuda en Europa. Bien, consultando Eurostat, se ve que entre 2015 y finales 2019 aumentó la deuda pública tanto en la Eurozona como en el global de la Unión Europea. En la Eurozona, la deuda pública pasó de 9.56 billones a 10.02 billones de euros. Efectivamente, la deuda pública como porcentaje del PIB se redujo ligeramente, pero eso es simplemente fruto del crecimiento económico y sólo significa que la deuda pública era más sostenible no que los Estados debiesen menos dinero. No se entiende muy bien porque se considera positivo tener más deuda pública en sí mismo, pero aún menos que creamos que debemos menos cuando debíamos y debemos más.

La finalidad propuesta de esta condonación de la deuda es invertir en "reconstrucción económica y social", y lo que se pretende evitar es que haya que refinanciar esa parte de la deuda y no se pueda invertir. O mejor dicho que si hay que hacer nuevas inversiones, que en realidad suponen gasto público, haya que recortar otros gastos o que subir los impuestos. Desde un punto de vista económico esto parece la multiplicación de los panes y los peces, es decir un milagro. Si se quiere invertir en "reconstrucción económica y social" entonces los recursos tienen que salir de alguna parte: ¿en esto caso de dónde saldrían?

La pregunta anterior tiene una respuesta financiera y otra económica. La respuesta financiera es que estos recursos que "aflorarían" de la condonación de la deuda provendrían de menores beneficios futuros del Banco Central Europeo. El Banco Central Europeo tiene beneficios por emitir dinero y por los activos financieros que adquiere. Estos beneficios los reparte luego como dividendos a los estados que son sus accionistas. Si el Banco Central Europeo condona la deuda en poder de los bancos centrales, y también la deuda de los bancos centrales con él, entonces el BCE tendrá pérdidas, y en consecuencia repartirá menos dividendos en el futuro.

Ahora bien, esto no es neutral porque la compra de deuda de los diversos estados no se ha realizado en función del porcentaje de acciones que cada Estado tiene en el BCE. Por ejemplo, se ha comprado más deuda española e italiana que alemana, con la finalidad de que se redujesen las primas de riesgo y España e Italia se pudiesen financiar. Sin embargo, entre España e Italia tienen menos participación que Alemania en el capital del Banco Central Europeo. Dado que el BCE tiene más de un 25% de la deuda pública de la Eurozona, la trasferencia financiera, fuera del marco presupuestario, sería simplemente gigantesca. Los Estados "perdedores" serían los que han controlado su déficit y han emitidos menos deuda pública.

Desde un punto de vista económico, los recursos para esta inversión en "reconstrucción económica y social" provendrían de la emisión de dinero. Por una parte, los propios autores señalan que, si la condonación produce pérdidas para el BCE, y evidentemente las produce, esto se puede compensar emitiendo dinero. Por otra parte, el BCE ha incrementado el dinero en circulación para comprar la deuda que ahora condonaría. Esto significa que, si en el futuro se quiere retirar este dinero sería muy complicado hacerlo porque la deuda que habría que vender se ha condonado. Por esa razón, el BCE se opone frontalmente a esta propuesta porque complicaría enormemente, por ser suave, la labor de la política monetaria y el objetivo fundamental del BCE: la estabilidad de precios.

Una alternativa que proponen Piketty y los demás firmantes es, que en lugar de una condonación se haga un canje de la deuda actual por deuda perpetua sin intereses. Un título de deuda es un canje de un pago ahora por pagos en el futuro. En el mercado hay títulos "cupón cero" en los que a cambio del título se da un único pago en el futuro, por ejemplo, las letras del tesoro. También existe la deuda perpetua, que nunca se amortiza, pero paga intereses todos los años. Pero, lo que no existe en ningún mercado, porque no valdría nada, es un título perpetuo sin intereses, porque no vale nada. Canjear por esta "deuda perpetua sin intereses" no es una reestructuración es una condonación.

Señalaba Keynes que la inflación también es un impuesto. Y en este caso, al final, las inversiones que proponen Piketty y el resto de los firmantes se acabarían financiando, tarde o pronto, con este impuesto inflacionario. En cuanto la demanda se reactive, y hay demanda embalsada que no se puede atender por la Pandemia, si el aparato productivo, muy tocado por la Pandemia, no puede atenderla al 100% empezarán las tensiones inflacionarias. De hecho, la inflación ya es positiva en enero por el aumento de los precios del petróleo y el gas.

Por esta razón, para prevenir la inflación descontrolada y la pérdida de valor de la divisa común, el euro, el artículo 123 del Tratado de funcionamiento de la Unión Europea prohíbe la financiación de los gobiernos por parte del Banco Central Europeo. Teniendo en cuenta que el BCE está frontalmente en contra y que los Tratados Europeos sólo se pueden modificar por unanimidad de los Estados Miembros, parece que el recorrido práctico y político de la propuesta es escaso: probablemente perderíamos todos, pero hay algunos Estados que no tienen casi nada que ganar y mucho que perder. Y esto sin contar que para algunos alemanes esta propuesta tiene un eco al origen de la hiperinflación de los años 20 en la República de Weimar...

Como escribíamos hace algunos meses, a España le estaba favoreciendo enormemente la financiación del BCE en tiempos de Pandemia. Estas propuestas de "condonación" pueden perjudicarnos, precisamente por eso, de una forma especial. Por una parte, algunos potenciales compradores de deuda pueden pensar que la "condonación" se pueda extender a ellos en el futuro y no quieran comprar. Pero también esto puede incrementar las reticencias de algunos sectores en el BCE y en Alemania, lo que incluye a su propio Tribunal Constitucional, como también explicábamos hace unos meses, a que se siga adquiriendo no sólo deuda alemana, sino especialmente de otros países como el nuestro. La razón es que, si el BCE se viese obligado a condonar, nuestra deuda pública pasaría a ser un activo de riesgo, de muchísimo riesgo...

En fin, esta propuesta de anular la deuda pública no es una buena idea y afortunadamente no parece viable ni política ni jurídicamente.

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forum Comentarios 6

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A lo del BCE hay que darle una vuelta.
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En la anterior crisis la Reserva Federal de los EE.UU.siguió una política monetaria dirigida a salvar empleos, en Europa el BCE siguió una política monetaria dirigida a mantener el valor del euro para que los acreedores no perdieran el valor de sus deudas e intereses: los resultados son conocidos por todos, en 2014 el paro en EE.UU. se mantuvo en un 7%, en España y Grecia se alcanzaron cifras de un 25% (!). Parece que en la presente crisis algo se aprendió de aquella barbaridad que hizo el BCE con los países del sur, países que al igual que los del norte habían transferido su soberanía monetaria a dicho BCE y que por tanto le obligaba en aquellas circiunstancias a cumplir sus estatutos, que le obligan a hacer una política monetaria que además de garantizar la estabilidad de la moneda, ayude a contener el desempleo, principal problema económico de España. Lo de que el BCE no pudiera comprar deuda de los estados directamente sino prestando a la banca privada a interés más bajos para que comprara la deuda pública era simplemente impresentable. Más que condonar o no condonar lo que debe hacer el BCE es responder a las necesidades de los países de los que es el banco emisor, es lo justo. A Alemania le ha ido bien por muchos méritos propios, pero la supresión de aranceles y la moneda única le han ayudado, que se socorra ahora a los países del sur es lo menos que se debe hacer...

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#1
VIO
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Realmente es un tema difícil de entender para el profano, pero que el articulista, de la Torre Díaz, intenta explicarlo llanamente. Él se alinea junto con Lagarde y de Guindos en que es una medida equivocada. En principio es difícil saber dónde está el meollo del problema, que visto desde fuera y como neófito, parece más bien una cuestión de ingeniería fiscal. Un apunte se quita por un lado y por el otro, y el BdE se queda igual. Claro que por otra parte, a estas alturas y con el aumento incontrolado de la Deuda Pública todo el mundo sabe que es imposible de pagar por algunos países como España o Italia, y que se mantiene a ralla gracias al artificio de bajar los intereses a negativo. En su origen esta aberración económica se vendió como una medida circunstancial y momentánea, pero que va para largo y está trastornando gravemente el sistema bancario mundial. Ante ello, Lagarde y de Guindos callan. Todo ello contando con que las enormes inyecciones de liquidez a esos intereses negativos se dirigen fundamentalmente a comprar acciones, provocando que sus cotizaciones suban sin mesura, especulativamente, y no guarden ninguna relación con la economía real. Además, se trata de países con una población cada vez más envejecida, acompañada de aumentos notables del número de jubilados, parados, funcionarios y migrantes, todos esperando con la boca abierta que caiga el maná del estado, ya que por un motivo o por otro quieren vivir sin trabajar. De dónde va a salir ese dineral y hasta cuándo. Para ello habrá que subir los impuestos a la menguada economía productiva. Además, si en algún momento repunta la inflación, que va a pasar al subir los intereses de esa bola de nieve de la deuda colosal que rueda imparable colina abajo. Aparentemente nadie lo sabe, pero se va a tragar todos los recursos de estos estados. Da la sensación que a pesar de la rotundidad en la respuesta de Lagarde, de Guindos y de la Torre Díaz, conseguir la cuadratura del círculo es imposible. Por tanto, la batalla dialéctica continúa en todo lo alto y no se sabe que camino va a seguir, ni cómo va a acabar. Así pues, permanecemos expectantes a las diversas opiniones que se vuelcan cada día, en El Economista.

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#2
Carmen
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Hablar de condonar es como cerrar los ojos a un problema. No querer verlo. No es lo mismo condonar a quien no tiene ingresos, que a quien sí los tiene pero le superan los gastos. Hay que recortar gastos. PENSIONES Y SUELDOS PÚBLICOS. De qué servirá condonar deuda si se vuelve al mismo error en los gastos. A que vuelva a crecer y encima o más cara o con vete a saber qué condiciones al saber que es probable que no haya seguridad de devolución? A dónde llegaríamos... a condonar deuda perpetua hasta que deje de ser útil? Podría ser que en el seno de algún Tratado se permitiese el análisis de qué parte de la deuda aumentada solo en la pandemia, pudiera tener alguna quita o compensación... podría tener cierto sentido económico al ser circunstancias muy concretas y especiales pero es que en realidad eso ya lo tenemos con los fondos directos que nos darán. Por eso es fundamental RECORTAR gastos en pensiones y sueldos públicos. Es un error no hacerlo.

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#3
otro economista
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Respondiendo al comentario 2. El "meollo" del problema no radica en la condonación sino en la naturaleza fiduciaria del valor de cualquier moneda. El valor intrínseco lo determina los fundamentales de la economía que la sustenta. En el caso del Euro, la suma de las economías europeas cuyos países forman parte de la misma. Sin embargo, a diferencia del resto de monedas, el Euro carece de una dirección unificada política/fiscal soberana. Una condonación de deuda, por tanto, sería una condonación de deuda de cada país integrante del club, algo así como si un padre prestamista de sus hijos, perdonara la deuda de estos. Sin embargo, esos hijos no tiene el mismo préstamo. Unos tienen más, otros menos, de tal manera que, a la hora de colacionar si se condonara todo a todos, los menos endeudados saldrían perdiendo. Y si esos que menos se han endeudado, resulta, son los que mayor valor intrínseco otorgan a la moneda, no tendrían incentivo para seguir y el euro no valdría nada, o bien, los más endeudados tendrían que volver a su moneda antigua perdiendo el valor añadido que les supone disfrutar de las transferencias de renta entre unos (más productivos) y otros (menos), pues eso es el euro. La idea de la condonación, una vergüenza, es sobre todo nefasta, pues además de inviable, pondrá en guardia los populismos de extrema derecha de los frugales.

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#4
vio
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Al nº4. Sin entrar en profundidad, que no soy quien, algún país debería pagar en algún momento la deuda que tiene contraída y sus intereses. Si no lo haces con tu casa, el banco te la puede embargar y subastar. De modo que si los recursos de un estado se van en su mayor parte en esa dirección de atender su deuda más los intereses que genera, para poder seguir endeudándose cada vez más, y no mantiene adecuadamente los muchos compromisos sociales que tiene, podría acabar en un estallido popular de consecuencias imprevisibles. Aparentemente es un problema de difícil solución. Además, no se pueden mantener indefinidamente los intereses en negativo. Entiendo que es lo mismo que ir a trabajar y pagar por ello. Por tanto, no sé qué solución hay ni como se va a resolver. Ya dirás. Saludos.

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#5
Marcos
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Buen día,

"Es hora de que las familias reciban apoyo de los programas estatales, como antes lo tuvieron los bancos", afirmó Daniel Leigh, director de uno de los estudios y funcionario del organismo internacional. También señaló que los niveles de endeudamiento de las familias son un "freno para el desarrollo de la economía".

El FMI plantea que la puesta en práctica de programas específicos para reestructurar la deuda de las familias puede suponer "beneficios significativos" a un relativo bajo coste fiscal, al mitigar el impacto negativo de la morosidad sobre la demanda y el precio de la vivienda.

"programas audaces de reestructuración de la deuda como los aplicados en EEUU en los años 30 ó actualmente en Islandia pueden reducir significativamente la carga de la devolución de la deuda y el número de impagos y ejecuciones hipotecarias".

El artículo es de 2012 relativo a la crisis de 2008... que aún no está superada y ahora se agrava con la pandemia.

Una vez más vengo a proponer una quita de la deuda a hogares y familias europeas, pues como bien decía en 2012 el Sr. Leigh los consumidores también merecemos el mismo trato que países europeos - o no -, bancos y grandes empresas.

Los argumentos que ofrecen tanto la Sra. Lagarde , Sr de Guindos y el articulista Sr. de la Torre son unidireccionales: a favor del acreedor/prestamista; en mi opinión - que es falible y seguramente mejorable - hay que ver las cosas con objetividad: Estados muy endeudados que nunca pagarán la deuda - por eso reclaman la 'perpetua' sin intereses ni pagos... algo así como lo debo y lo deberé... pero préstame más - y hogares/familias sobre-endeudadas y ahora además del castigo de empleos precarios y mal pagados se añaden los ERTE, ERE... o la exclusión pura y dura con las deudas pendientes y sus acreedores 'blandiendo' la legislación vigente

Condonar deuda pública si, y antes condonar deuda privada

Gracias por su tiempo

Un saludo

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#6