Bolsa, mercados y cotizaciones

Los mercados vuelven a subestimar la inflación y la amenaza sigue presente, alertan BlackRock, Carmignac y Fidelity

  • Los analistas de estas gestoras ven que se repite el error de hace un año
  • Los 'swaps' contemplan una inflación volviendo al objetivo en 12 meses
  • En clave europea, preocupa bastante la subida de la inflación subyacente
Foto: iStock

Algunos de los mayores gestores de activos del mundo, como BlackRock, Fidelity Investments y Carmignac, advierten de que los mercados están subestimando tanto la inflación como el máximo definitivo de los tipos estadounidenses, al igual que hace un año.

Lo que está en juego es inmenso después de que Wall Street subestimara casi unánimemente la trayectoria de la inflación. Las acciones mundiales sufrieron un desplome de 18 billones de dólares el año pasado, mientras que el mercado del Tesoro estadounidense sufrió el peor año de su historia. Y, sin embargo, según los swaps de inflación, las expectativas vuelven a ser que la inflación será relativamente moderada y caerá hacia el objetivo del 2% de la Reserva Federal en el plazo de un año, mientras que los mercados monetarios apuestan a que el banco central empezará a recortar los tipos.

Según Frederic Leroux, miembro del comité de inversiones y responsable del equipo de activos cruzados de la gestora de activos francesa Carmignac, esto prepara a los mercados para otra brutal escalada, ya que es probable que la escasez de trabajadores alimente una inflación superior a la prevista.

"La inflación está aquí para quedarse", enfatiza Leroux en una entrevista con Bloomberg. "Tras la crisis, los banqueros centrales pensaron que podían decidir el nivel de los tipos de interés. En los dos últimos años se han dado cuenta de que no lo hacen: lo hace la inflación".

El analista añade que uno de los mayores errores de valoración del mercado actual es la expectativa de que la inflación baje al 2,5% el año que viene, antes de añadir que el mundo está entrando en un ciclo macroeconómico comparable al que se produjo entre 1966 y 1980. En ese periodo se produjeron crisis energéticas que llevaron la inflación estadounidense a los dos dígitos en dos ocasiones.

"Tenemos que vivir en un entorno muy diferente al de antes", afirma Leroux. En su opinión, el oro, las acciones japonesas y las empresas fiables y estables volverán a subir, ya que los rendimientos reales negativos persisten y los bancos centrales no están dispuestos a infligir demasiado dolor.

El jueves, los responsables de la Reserva Federal reiteraron la postura de línea dura del banco central con comentarios que trataban de disipar las esperanzas de un inminente cambio de rumbo en la política monetaria. El viernes, el economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Philip Lane, se hizo eco de esta opinión, afirmando que las presiones sobre los precios seguirán siendo elevadas incluso si se suaviza el aumento de los costes energéticos.

Los analistas del Instituto de Inversión de BlackRock también consideran que persistirá la inflación elevada, con pocas esperanzas de que una recesión impulse a la Reserva Federal a recortar los tipos. En su lugar, esperan que la Fed reduzca las subidas a medida que se haga patente el impacto de la desaceleración económica, incluso si la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2%.

Carmignac: "En algún momento, el mercado tendrá que entender que se avecinan más subidas de tipos"

"Es improbable que los bancos centrales salgan al rescate con rápidas bajadas de tipos en las recesiones que han diseñado para reducir la inflación a los objetivos políticos. En todo caso, es posible que los tipos se mantengan más altos de lo que espera el mercado", escribió la semana pasada un equipo de analistas, entre los que se encuentra Jean Boivin, director del Instituto. BlackRock infrapondera la renta variable de los mercados desarrollados y prefiere el crédito con grado de inversión a la deuda pública a largo plazo. También subraya que los operadores que apuestan por la caída de la inflación se equivocan

El director de macroeconomía global de Fidelity Investments, Jurrien Timmer, también asegura a Bloomberg que la inflación sigue siendo un riesgo clave para los mercados, ya que la Fed ha dejado claro en repetidas ocasiones que quiere que la medida descienda hasta el objetivo del 2%, y no sólo una ralentización del crecimiento de los precios.

Leroux, de Carmignac, agrega que la atención del mercado en el posible giro de la Fed es "un espectáculo secundario", ya que habrá un momento en que los inversores se den cuenta de que la inflación es más difícil de lo que pensaban. "En algún momento, el mercado tendrá que entender que se avecinan más subidas de tipos", concluye.

En clave europea, Gilles Moëc, economista jefe en AXA IM, avanza que las economías continentales arrancan el año con un mensaje aún preocupante. "Aunque el descenso de la inflación general en diciembre fue más pronunciado de lo previsto, la inflación subyacente se ha acelerado del 5% al 5,2%, lo que sugiere que la presión sobre los precios sigue aumentando"

Moëc incide en que "los componentes de la cesta de la inflación subyacente sensibles a la energía pueden tardar en responder a la caída de los precios del gas y la electricidad". El experto recalca que, "aunque los precios de la energía sigan aliviando en lo esencial, resulta preocupante el hecho de que los minoristas parecen seguir siendo capaces de repercutir el aumento de sus costes energéticos a los consumidores". Para el analista, todo esto refuerza el que ve como nuevo mantra del BCE: "Si no podemos hacer frente a la (menor) oferta, aún podemos reducir la demanda para controlar los precios". En AXA IM ven otras dos subidas de tipos de 50 puntos básicos del BCE como la de diciembre "en el bolsillo".

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