Economía

El empleo se desliza 'solo' lentamente EEUU mientras el paro vuelve al mínimo del 3,5% y los ingresos se desaceleran

  • La creación de puestos sigue por encima de 200.000, aunque va a la baja
  • Wall Street celebra de inicio la caída en el avance de los ingresos medios
  • Estas cifras pueden influir en la Fed, pero no se atisba un giro a corto plazo

Una de cal y otra de arena, como viene pasando en los últimos meses con los datos de empleo de EEUU desde la óptica de los mercados. En diciembre, según las cifras publicadas este viernes por la Oficina de Estadística Laborales (BLS) de Departamento de Trabajo, se crearon 223.000 nóminas no agrícolas frente a las algo menos de 200.000 esperadas, el paro bajó al mínimo reciente del 3,5% y los ingresos de los asalariados se desaceleraron de un 4,8% a un 4,6% interanual.

¿Es lo que está buscando una Reserva Federal temerosa de que la elevada inflación lleve al alza los salarios y estos repercutan a su vez en un mayor auge de los precios? En parte, el informe de diciembre va por ese camino. La creación de empleo, aunque es fuerte y decrece a lento ritmo, queda lejos de los abrasivos niveles de nóminas vistos hace meses. Asimismo, los ingresos medios al fin se consolidan por debajo del 5%. Sin embargo, falta aún bastante para que el banco central se dé por satisfecho y por eso la celebración inicial de Wall Street, como suele ser norma, se antoja algo precipitada.

Tras conocerse los datos, los futuros de Wall Street pasaban rápidamente a subir en torno a un 1%. La otra cara era un dólar efusivo cuando se barrunta más endurecimiento de la Fed, pero a la baja cuando se intuye lo contrario. En este caso, la perspectiva de que la Fed pueda calmar sus políticas llevaba al 'billete verde' a retroceder más de un 0,1% con el euro. En lo tocante a los bonos del Tesoro, el rendimiento de la nota a 2 años caía rápidamente del 4,52% al 4,41%. El del bono a 10 años o T-Note, pasaba rápidamente del 3,75% al 3,69%. Tras la apertura de Wall Street, las subidas se apagaban y el dólar volvía a positivo. Sin embargo, el mal dato en el ISM de servicios devolvía la dinámica inicial al especular los inversores con un giro en la Fed ante el deterioro de la economía. 

Desgranando el informe de empleo con más detalle, aparte del aumento de 223.000 nóminas no agrícolas que arroja la encuesta a las empresas del informe, la cifra de nóminas de noviembre se revisa a la baja desde 263.000 a 256.000. Aunque pequeña, esta revisión apuntala la óptica del mercado. El sector privado impulsó la creación de empleo en diciembre, ya que el empleo público solo aumentó 3.000 puestos. Los empleados temporales cayeron por quinto mes consecutivo y analistas como James Knightley, de ING, advierten de que son los primeros en perder su puesto cuando viene una recesión.

Los citados ingresos medios por hora aumentaron un 0,3% respecto al mes anterior y un 4,6% respecto a diciembre de 2021, tras una revisión a la baja del dato de noviembre. Los analistas esperaban un nuevo aumento interanual del 5%, con lo que el dato final también ha propiciado que el mercado haya valorado positivamente el informe.

La encuesta a los hogares, la otra pata del informe de empleo, muestra una tasa de paro que vuelve al mínimo reciente prepandémico (2019) y de este último verano (julio) y al nivel más bajo de las últimas cinco décadas, al 3,5% respecto al 3,6% del mes anterior, dato a su vez revisado desde el 3,7%. El empleo, según los resultados de esta encuesta, aumentó en 717.000 personas tras caer 66.000 en noviembre. Los datos de la encuesta a los hogares son mucho más volátiles que los de la encuesta de empresas y por eso no se le suele dar mucha importancia a los datos de un solo mes. No obstante, en este caso parece apreciarse fortaleza de fondo.

El cambio a la baja en la tasa de paro se produce incluso con la subida de una décima -hasta el 62,3%- de la famosa tasa de participación laboral, que contabiliza a los americanos que trabajan o que están buscando trabajo -un saludable aumento de 439.000 personas el mes pasado-. Se trata de una tasa que, tras la pandemia, no ha podido volver a sus niveles previos (63,4%) y alguno de los últimos meses incluso ha retrocedido. Esa especie de resistencia de algunos americanos a volver al mercado laboral fomenta las presiones salariales que tanto preocupan a la Fed.

"El sólido aumento de 223.000 nóminas no agrícolas y el retroceso del desempleo a su nivel más bajo en 50 años en diciembre no contribuirán en absoluto a aliviar la preocupación de la Reserva Federal por la resistencia de la inflación subyacente de los servicios. Dicho esto, el menor aumento de los ingresos medios por hora sugiere que el crecimiento salarial se está ralentizando, y seguimos pensando que el mercado laboral se debilitará más este año a medida que la economía entre en recesión", valora Andrew Hunter, analista para EEUU de Capital Economics.

"Los datos son una bolsa de mezclas para la Fed y probablemente mantendrá las alzas de tipos en las próximas dos reuniones. Pero seguimos esperando que el debilitamiento del mercado laboral empuje pronto a la baja el crecimiento salarial, contribuyendo a reforzar la tendencia a la baja de la inflación subyacente ya en curso", añade Hunter.

"El informe sobre el empleo de diciembre mostró un mercado laboral aún saneado, con cierta relajación de las presiones salariales. Sin embargo, tanto el crecimiento del empleo como el de los ingresos anuales se mantienen por encima del ritmo que la Fed considera coherente con la ralentización de la inflación, lo que deja al banco central en el buen camino para seguir subiendo los tipos de interés. Esperamos que el FOMC eleve el rango objetivo de los fondos federales en 25 puntos básicos el 1 de febrero y vemos el riesgo inclinado hacia nuevas subidas de tipos", destaca Nancy Vanden Houten, de Oxford Economics.

Una semana 'caliente'

Los datos laborales conocidos esta semana pintaban de nuevo un lienzo con un mercado laboral muy ajustado y una Fed en guardia. El miércoles, uno de los datos de empleo de EEUU que obsesionan a la Fed, las vacantes de empleo que cada mes publica la BLS en su Encuesta sobre vacantes y rotación laboral (JOLTS), ofreció en noviembre una lectura incompatible con la relajación del mercado laboral que busca el banco central para contrarrestar las presiones inflacionistas.

El informe arrojaba 10,458 millones de ofertas de empleo dicho mes, por debajo de los 10,512 millones de octubre (el dato inicial fueron 10,334 millones), aunque notablemente por encima de los 10 millones que esperaba el consenso de economistas. La cifra vuelve a evidenciar el tensionamiento del mercado, aunque sigue alejándose del pico de 11,855 millones del pasado mes de febrero.

Otro dato fundamental del informe era el relativo a las renuncias, que en noviembre subieron en 126.000 hasta los 4,173 millones. Tras dos meses de bajada. En porcentaje, se ha pasado de un 2,6% a un 2,7%. "Las renuncias son generalmente separaciones voluntarias iniciadas por el empleado. Por lo tanto, la tasa de renuncias puede servir como medida de la voluntad o la capacidad de los trabajadores para dejar el trabajo", explicaba la BLS en su informe. Un claro aumento aviva las subidas salariales que preocupan a la Fed, ya que los trabajadores dejan su empleo por uno mejor pagado.

Además, este jueves la encuesta mensual de nóminas de la empresa ADP arrojaba una creación de 235.000 empleos en diciembre, bastante por encima de lo esperado. A esto se sumaba un nuevo dato semanal de peticiones iniciales de subsidio por desempleo en mínimos (200.000).

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