Bolsa, mercados y cotizaciones

Un año de sacudidas en los mercados: los 22 datos de un convulso 2022

  • El giro de la banca central por la inflación y la guerra, protagonistas
  • Las bolsas mundiales han perdido 33 billones y el gas sube un 90%
Imagen: Dreamstime

Con el año 2022 a punto de cerrar, el balance en los mercados es más bien sombrío. Tanto la renta variable como la fija no pueden presumir precisamente de un buen ejercicio. Estos 12 meses han venido marcados sobre todo por un giro en los bancos centrales, encabezados por la Reserva Federal de EEUU, quien hace justo un año ya telegrafiaba lo que iba a venir precisamente por la elevada inflación tras la pandemia. Ese giro ha pesado en los activos alterando el panorama. La salida del ciclo de estímulos durante el covid ha infligido dolor.

La coyuntura geopolítica no ha ayudado. La guerra en Ucrania a instancias de Rusia ha trastocado los planes de un 'mundo tranquilo' tras la pandemia y ha derivado en una crisis energética que ha agudizado las dinámicas ya expuestas. En el plano puramente macroeconómico, todo el cóctel anterior hace calibrar una recesión a la que ya solo falta ponerle fecha exacta y nivel de profundidad. Es la segunda temporada de una serie que ha acabado la primera con un aumento del coste de la vida que está golpeando a hogares y empresas de todo el globo.

A la espera de 2023 y lo que depare, resulta revelador repasar algunas cifras que deja 2022 en su hoja de Excel. El equipo de investigación global de Bank of America (BofA) ha recopilado en uno de sus últimos boletines del año los 22 datos (a fecha de 16 de diciembre, se espera que el mundo no se hunda en dos semanas) más llamativos de un convulso año en los mercados y la economía.

1) Como máxima representación del momento inflacionario vivido, el IPC de EEUU alcanzó en junio un pico del 9,1% registrando durante meses unos niveles no vistos en 40 años. La réplica vino en la Eurozona con un IPC resquebrajando el máximo histórico en varias lecturas, siendo el pico del 10,6% en octubre.

2) Si la inflación ha sido un quebradero de cabeza para los hogares, también lo ha sido para las empresas. Prueba de ello fue el Índice de Precios al Productor (IPP) -un proxy a la inflación mayorista- de Alemania, que en agosto alcanzó un 45,8% interanual, el nivel más alto en 100 años (la encuesta se empezó a hacer en 1949).

3) La Fed es el banco central al que se mira antes que a los demás, y las expectativas en torno a él a finales de 2021 son ahora más que reveladoras. Solo dos subidas de tipos del banco central a lo largo de 2022 era la previsión de los gestores en la tradicional encuesta que BofA hace cada mes. Al final han sido siete las subidas (unos nada desdeñables 400 puntos básicos de alzas).

4) Continuando con las subidas de tipos, 284 son las que los bancos centrales han decretado a lo largo de 2022. Más de una por día de negociación.

5) La llegada del frío (no el climático) a los mercados se ha notado en otra métrica: 5,4 a 1 ha acabado siendo la relación entre los activos financieros del sector privado estadounidense y el PIB frente al máximo reciente de 6,2 a 1.

6) Los datos de empleo también han dejado lecturas para la historia este año. En EEUU la tasa de paro ha caído hasta el 3,5%, la más baja desde 1969. En Canadá se han visto niveles no vistos de 1970, y en Alemania y Reino Unido desde 1974.

7) La vivienda también tiene algo que decir. Los titulares ahora están siendo por las caídas en los precios y las ventas a medida que los bancos centrales suben los tipos y estas alzas se trasladan a los tipos hipotecarios. Sin embargo, hasta hace nada, las subidas eran la tónica predominante, con los responsables monetarios llevando los tipos al mínimo en la pandemia para estimular la economía. Un dato vale más que mil explicaciones: un 34% de aumento interanual experimentaron los precios de la vivienda en Miami (EEUU) el pasado mes de mayo.

8) De época, sin dudarlo, ha sido el desplome de los bonos a medida que los bancos centrales han puesto fin a la fiesta y han dejado de comprarlos, cuando no se han puesto a venderlos buscando reducir balance rápidamente. Hasta un -35% en el año han llegado a perder los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años, el peor rendimiento en más de un siglo.

9) Si alguien ha sufrido cuando los bancos centrales han parado la música, esas han sido las criptomonedas, que además han acumulado problemas propios. La capitalización total del mercado de las divisas digitales pasó de los tres billones de dólares a llegar a estar por debajo del billón.

10) Mención propia merecen las materias primas, que han sido la clase de activos con mejor rendimiento durante... sí, dos años consecutivos.

11) Difícil encontrar un mejor ejemplo de este repunte que el gas natural, la materia prima con mejor rendimiento de 2022 con un aumento de los precios de hasta el 90%.

12) Sin dejar las materias primas, hay otra que luce dato de relumbrón. La reserva estratégica de petróleo de EEUU se redujo a su nivel más bajo desde 1984... 382 millones de barriles.

13) En el apartado macroeconómico, el apoyo de los Estados para capear la crisis deja otro dato para la historia: hasta 750.000 millones de euros de estímulo de la política fiscal en Europa y el Reino Unido para compensar los efectos de la guerra en Ucrania.

14) Poniendo el foco en la renta variable, más allá de la glaciación general, hay valores que han registrado subidas para la hemeroteca. Las energéticas de Wall Street han sido protagonistas en este sentido. La petrolera Chevron ha subido hasta un 47% en el año, siendo el valor más rentable del Dow Jones en 2022.

15) La otra cara de la moneda la ofrece la empresa de software Salesforce, con un desplome de hasta el -49% en el año, siendo el peor valor del Dow Jones.

16) Sin dejar el parqué, las tecnológicas han vivido su particular 'carnicería': de hasta 3,6 billones de dólares ha sido la caída de la capitalización bursátil de las célebremente conocidas como FAAMG (Facebook, Apple, Amazon, Microsoft, Google).

17) A escala global, los datos se vuelven más abismales. De 33 billones de dólares ha sido la caída de la capitalización bursátil mundial desde el máximo de noviembre de 21.

18) Los sonoros retrocesos no acaban ahí. De un -50% ha sido la caída en las acciones de private equity (capital riesgo) desde el máximo de noviembre de 2021.

19) La alegría va por barrios y la pena también. El Hang Seng (principal índice bursátil de la bolsa de Hong Kong) cayó este año a su nivel más bajo desde 2009.

20) El año en que el gigante de la construcción en China Evergrande ha copado tantos titulares por sus titubeos con el impago, hasta un asombroso 33% ha sido la rentabilidad que han llegado a dar los bonos chinos high yield. Unos diferenciales (spreads) de vértigo: por encima de los 3.000 puntos básicos.

21) Las divisas no se sustraen a las grandes cifras. Los analistas de BofA escogieron como víctima favorita al yen, que en ese momento (traspasado el ecuador de diciembre) perdía un -16% en el año, siendo la divisa con peor comportamiento entre las 'grandes'. Tras el repunte en los últimos días por el sorpresivo movimiento del Banco de Japón (BoJ) elevando el tope de control del rendimiento a 10 años, la divisa ha recuperado algo de terreno, dejándose desde la última sesión de diciembre de 2021 un 13%. La corona sueca compite por ese farolillo rojo con porcentajes similares.

22) Por último siempre hay excepciones. La bolsa turca fue la más rentable... en dólares. Hasta un 76%.

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