Bolsa, mercados y cotizaciones

Hay que invertir con la mitad de las grandes familias de la bolsa española

  • Las empresas del Ibex controladas por un clan familiar suponen el 30% del total
  • Las firmas del Continuo aventajan en 10 puntos al IGBM en el rebote desde marzo
Árbol genealógico.
Madrid

En España, una treintena de compañías son de origen familiar y continúan a día de hoy controladas por alguno de sus miembros. Dentro del Ibex 35, suponen casi el 30% del total y el porcentaje de control de sus directivos supera los 66.600 millones de euros -de los que 47.000 son de Amancio Ortega y su hija Sandra-, un 14% del total de capitalización del índice. En plena crisis financiera, con la volatilidad de las bolsas que llegó a extremos superiores a los grandes crash de mercado de este siglo -el momento previo de mayor estrés es del periodo 2008-2009-, el hecho de que parte del capital de una cotizada se encuentre en manos seguras de accionistas comprometidos altamente con el valor de sus compañías ha sido un factor que ha jugado a su favor.

En promedio, la treintena de firmas familiares ha caído un 33% durante la corrección que protagonizó la bolsa española desde el pasado 24 de febrero -al que siguieron dos lunes negros más- y los mínimos del 16 de marzo, frente a la caída del 38% de sus índices de referencia, el Ibex y el Índice General de la Bolsa de Madrid. El rebote que vino después también ha sido superior. Entre las diez firmas familiares del Ibex acumulan un repunte del 26,6% frente a ganancias del 20,4% del selectivo nacional, y entre las 17 del Mercado Continuo -sin Ibex- la subida protagonizada es del 29,6%, diez puntos porcentuales más que el IGBM.

Son también firmas más queridas por los analistas. Si en el Ibex 35 las recomendaciones de compra elaboradas por las casas de análisis suponen el 31% del total, en el caso de las compañías familiares más de la mitad se cuelga el mejor consejo del mercado.

Algunos de los directivos de estas compañías decidieron comprar acciones durante la gran corrección de las bolsas, principalmente entre marzo y abril, aunque el desembolso de dinero no fue, en términos porcentuales, significativo, teniendo en cuenta el tamaño de las compañías. Uno de ellos ha sido Francisco Riberas, presidente de Gestamp, que invirtió 35 millones de euros en acciones de su compañía durante marzo y abril. También es consejero de Telefónica, donde gastó 20,7 millones de euros en acciones de la teleoperadora, frente a los 419.000 euros que desembolsó su presidente, José María Álvarez-Pallete. También figuran entre los grandes insiders del mercado, la familia March -con 12,70 millones invertidos en acciones de Corporación Financiera Alba en los últimos meses-, o Víctor Urrutia, consejero de Ence -muy vinculado a los Arregui-, que compró 6,4 millones de euros, hasta el 6,23% del capital que tiene en la actualidad.

Constructoras

El sector de la construcción, considerado uno de los motores de la economía española por décadas, está, en su mayor parte, controlado por grandes familias. ACS, en manos de Florentino Pérez con un 12,7% del capital, es la más alcista desde los mínimos de marzo, ya que se revaloriza un 70%, la mayor subida de todo el Ibex. También cuenta con el segundo mejor consejo de compra del selectivo, solo superada por Almirall, otra de las firmas familiares en manos de los Gallardo. El consenso de mercado estima que ACS recuperará su beneficio preCovid en 2022, cuando ganará 1.031 millones de euros, un 7% más que en 2019. Lo que sí cambiará este año para la constructora menos apalancada del mercado es la escalada, precisamente, de su deuda neta. Se prevé que supere los 1.200 millones de euros en 2020, hasta representar 0,5 veces el ebitda, cuando 2019 lo cerró con 54 millones (o 0,02 veces beneficio bruto) y en 2018 tuvo caja neta de 3 millones de euros.

La familia del Pino es otro de los grandes clanes empresariales españoles. Al frente de Ferrovial con el 35% del capital, Rafael del Pino podría presentar en sus cuentas anuales de 2020 pérdidas que el mercado estima en 48 millones de euros. Para la firma de infraestructuras la crisis del Covid supondrá un importante traspiés considerando que no será hasta 2023 cuando se recupere el beneficio previo al pandemia, en 466 millones. "Las medidas de confinamiento adoptadas tienen un impacto muy significativo en los principales activos y negocios y, por lo tanto, en los resultados del grupo. Además, la incertidumbre es muy elevada. Existe riesgo de que la recuperación del tráfico a niveles preCovid sea más lenta de lo previsto o que, incluso, puedan no volver a alcanzarse los niveles previos ante un posible cambio en el comportamiento de usuarios", sostienen desde Renta 4, quienes, por desglose de activos, prevén una caída del 37% en el tráfico de la autopista ETR 407 (supone el 46% del valor de los activos) y que se recupere en 2022; de un 64% para el aeropuerto de Heathrow (supone un 6%); mientras que las ventas de la construcción se resentirán un 11% este año, y las de servicios, otro 15%. Eso sí, en 2020 sus pérdidas en bolsa (del 14%) son la mitad que las del Ibex.

Fuera del Ibex, destaca FCC en manos del magnate mexicano Carlos Slim, que controla el 81,1% del capital, según la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Con pérdidas del 23% en el año, cuenta con recomendación de compra. Se espera que 2020 cierre con ganancias de 246 millones, un 30% inferiores a los beneficios pre-Covid que recuperará en 2022.

Farmacéuticas

El sector farmacéutico es otro de los que tradicionalmente ha estado controlado por grandes familias en España, comenzando por Grifols, la mayor de todas ellas, junto a Almirall, Laboratorios Rovi, Reig Jofre y Pharma Mar. Este año la firma catalana acumula un retroceso del 15% en bolsa, la mitad que el Ibex, con una recomendación de compra. Es de las pocas compañías -entre las que figuran utilities y farma, sectores eminentemente defensivos- cuyos beneficios crecerán aun en año de pandemia. También pertenece a un sector que no ha tocado su dividendo como consecuencia de la crisis. Se prevé que cierre 2020 con ganancias de 674 millones, un 8% por encima que en 2019. Y, aunque todavía no ha confirmado su segundo pago del año, debería aprobarlo en su junta de accionistas, aún sin fecha. El pago se estima para el 8 de agosto por importe de 0,21 euros, lo que eleva el total del ejercicio a 0,41 euros, con un retorno del 1,5%.

La situación de Almirall, que llegó al Ibex el pasado 22 de junio, es similar. El consenso estima que su beneficio crecerá un 34% de 2019 a 2022, hasta los 142 millones. Mantiene también su pago -de 0,203 euros, en scrip (o acciones)- previsto antes del 30 de octubre, con una rentabilidad similar a la de Grifols. Cerró el primer trimestre con un margen del 36,6% gracias a que las ventas crecieron un 7,5%, además de menores costes. "La demanda de productos asociados al Covid-19 ha impulsado los ingresos, pero entendemos que los resultados se ralentizarán en el segundo trimestre", apuntan desde Bankinter. Presenta resultados el 27 de julio. Tres días antes celebrará su junta.

Consumo y ciclo

La familia Mittal ha asumido pérdidas que superan los 2.100 millones de euros como consecuencia de la caída de la acerera en bolsa y de la que ostentan una participación del 37,4%. Los expertos condicionan la evolución de las bolsas, y también de las firmas cíclicas, a un posible rebrote en Europa, donde Arcelor genera casi la mitad de sus ingresos, pero la cuestión es que otro 37% proviene de América -sobre todo EEUU- donde la pandemia se sigue extendiendo. La acción se recupera con fuerza desde los mínimos de marzo, al subir un 46%, y cuenta con una recomendación de compra, a pesar de que este año asumirá nuevamente pérdidas y ha aparcado su plan estratégico que debía finalizar en 2020. Son compra también, entre las firmas más cíclicas, Ence, CIE Automotive y Técnicas Reunidas. De las cuatro, solo la automovilística mantiene su dividendo.

¿Y qué hay del consumo? Inditex -recién recuperado el consejo de compra- es la cruz del sector cuya cara cae es Ebro Foods, primer productor de arroz mundial, a quien el confinamiento le ha sentado bien para sus ventas. La caída del 28% en el año del gigante de la moda le ha dejado a un paso de perder el trono del Ibex en favor de Iberdrola, llamada a lograr el mayor beneficio del selectivo.

Más de la mitad del capital de Prosegur está en manos de Helena Revoredo, su presidenta. El confinamiento, con un aumento del pago con tarjetas de crédito, y su exposición a Latinoamérica -donde tiene más de la mitad del negocio- le lleva a pérdidas del 40% en el año y a un beneficio que caerá a la mitad en 2020. El consenso espera que ya en 2021 recupere ganancias preCovid, con 110 millones de euros. La firma anunció el reparto del dividendo en acciones, por primera vez, con lo que evitará que, al menos, la mitad del dinero destinado al dividendo salga de la firma.

Meliá Hotels tiene un 41,6% de su capital cautivo entre sus mayores accionistas, pero esto no ha impedido que aún hoy valga la mitad que a 1 de enero. La firma que capitanea Gabriel Escarrer sufrirá pérdidas este año y el que viene y será en 2022 cuando vuelva a números negros de 55 millones, la mitad del beneficio logrado en 2019.

Fluidra, uno de los valores estrella para los gestores de fondos nacionales, cumplirá con su plan estratégico a 2022 cuando prevé ganar 160 millones. Su objetivo es recuperar el dividendo con cargo a 2020, tras cuatro años suspendido.

Alba y Catalana Occidente

En un reciente informe, BME reconocía una posible salida masiva de inversores de bancos ante la crisis actual -aún sin datos concretos sobre la mesa-. La alternativa entre las firmas financieras puede estar en la aseguradora Grupo Catalana Occidente y Corporación Financiera Alba, ambas con consejo de compra, a pesar de firmar pérdidas en el año del 35% y 26%, respectivamente. El grupo controlado por la familia Serra está llamado a rozar las ganancias de 2019 (en 386 millones de euros) en 2022. Cuenta, además, con un potencial en bolsa del 36% por encima de los 27 euros. En el caso Alba, la previsión es mucho más conservadora. El consenso espera que sus ganancias se reduzcan a la mitad los próximos años, aunque falta por saber si el 'holding' de los March reinvertirá los 332,6 millones que cobró por la venta de su participación del 12% en BME al acudir a la opa de Six.

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