Inmobiliaria

Las empresas tecnológicas han sido las 'covid winners' en el inmobiliario

  • El sector 'proptech' se consolida en España cerrando distintas rondas de financiación
  • Distintas empresas marcan España en sus estrategias como objetivo para desarrollar su negocio

Las empresas tecnológicas están de enhorabuena. El sector de las empresas proptech viven un momento de apogeo en el inmobiliario en España. En los últimos meses, al calor de la recuperación del mercado inmobiliario tras la pandemia de coronavirus, varias empresas han consolidado su crecimiento, han surgido nuevas startups, otras han captado recursos y nuevos jugadores han desembarcado en el mercado nacional procedentes de otros países.

"El Covid-19 ha venido para dar un golpe sobre la mesa y a decirnos a todos: o te adaptas y utilizas las tecnologías que están ahí, o se acabó tu negocio. Lo que ha ocurrido es la aceleración de lo obvio. La tecnología estaba ahí y si el sector inmobiliario no lo había incorporado antes de forma masiva es, en gran medida, porque muchas empresas eran reticentes al cambio y seguían insistiendo en hacer las cosas a la antigua usanza. El año 2020 ha acortado dramáticamente el plazo de incorporación de todas estas tendencias, y hay estudios que apuntan a entre cinco y diez años de aceleración", afirma Diego Bestard, CEO de Urbanitae.

El Covid ha acelerado entre 5 y 10 años la utilización de la tecnología en el mercado

En 2020, a raíz del Covid, nuestra forma de vida cambió y gracias a las nuevas tecnologías hemos podido desde celebrar un cumpleaños brindando por videoconferencia, trabajar todos los días desde la mesa del comedor, hacer nuestras rutinas de ejercicio con una trainer a través de YouTube, o cocinar las últimas recetas de Jordi Cruz o Dabiz Muñoz siguiendo sus stories en Instagram. Todos nos hemos subido al carro de las nuevas tecnologías y el sector inmobiliario ha pisado el acelerador ofreciendo desde hacer un recorrido virtual para ver la vivienda desde el salón de tu casa hasta vender casas a golpe de tik tok y en tan sólo 15 segundos fidelizar al cliente mostrando sus promociones.

¿Cómo ha sido posible todo ello? Gracias a las proptech o empresas tecnológicas que han sido las verdaderas covid winners o ganadores del Covid. Este puesto de ganadores queda demostrado en el capital que durante el Covid han levantado muchas de estas empresas con distintas rondas de financiación.

Por ejemplo, una proptech claramente covid winer es Spotahome, la plataforma española de alquiler residencial de larga y media estancia, que ha completado una nueva financiación con una inversión de 25 millones. La inversión se gestó en plena Covid-19, cerrando una primera parte en 2020, cuando acometió una reestructuración para adaptarse al impacto de la pandemia; al tiempo que iniciaba un proceso de expansión del negocio que ha culminado con su entrada en 28 países, superando los ingresos pre-Covid y llegando a rentabilidad en este tercer trimestre de 2021, por primera vez desde sus inicios. Spotahome se fundó en 2014 y ha levantado hasta ahora 80 millones. Todo el Consejo de Administración de la startup, con Kleiner Perkins, Seaya Ventures, Passion Capital y 14W, han acudido a esta financiación, principalmente liderada por 14W y, se han sumado buena parte de los accionistas que ya estaban presentes en el capital e incorporado nuevos inversores, como el fondo internacional Mundi Ventures.

Otra covid winner es Urbanitae, la plataforma española de crowdfunding inmobiliario, que ha cerrado una segunda ronda de financiación por valor de 2,5 millones de euros. La entrada de este capital permitirá a la empresa impulsar su crecimiento, multiplicando su capacidad para acometer un mayor volumen de operaciones y aumentar los tickets de inversión, con el fin de ofrecer a los promotores inmobiliarios financiación alternativa para proyectos de entre un millón de euros y cuatro millones de euros. Esta es la segunda ronda de inversión realizada con éxito por Urbanitae, después de que en 2018 recibiera una ampliación de capital participada por K Fund, All Iron Ventures y Viriditas Ventures por importe de un millón de euros. Urbanitae, que comenzó su actividad a mediados de 2019 tras recibir la autorización de la CNMV, reúne a pequeños y medianos inversores para que puedan acceder a activos destacados a través de la inversión colaborativa. La plataforma ha ejecutado 41 proyectos de financiación por valor de más de 34 millones, el último con el ticket más alto en la historia del crowdfunding en España por un valor de 5 millones en un proyecto residencial en Tenerife.

La inmobiliaria digital española, Housfy, cuya finalidad es simplificar el proceso de los servicios inmobiliarios para que todos los usuarios puedan llevar a cabo cualquier gestión relativa a la vivienda de manera fácil y sencilla desde una misma plataforma, se suma a las rondas de financiación y ha obtenido 10 millones en una nueva ronda en la que han participado varios inversores previos como el fondo español Seaya Ventures, el estadounidense Torch Capital, el británico DN Capital y el franco-chino Cathay Capital, a través de C. Entrepreneurs, a los que se suman Aldea Ventures y la agencia pública española CDTI. Esta nueva inyección, se suma a los más de 12 millones de euros que obtuvo la compañía en rondas anteriores y que servirán para llevar a cabo los planes de la inmobiliaria, que pretende mejorar su servicio y dar su primer paso de internacionalización, en el mercado de Portugal.

Las 'proptech' internacionales ponen el foco en España para su expansión internacional

Esta startup del sector proptech ha vendido en 4 años de actividad más de 5.000 viviendas e intermediado en la firma de 2.000 hipotecas. Sus servicios permiten realizar compraventas de viviendas, gestionar una hipoteca o un alquiler, e incluyen gestiones de reformas, mudanzas o servicios para compañías inmobiliarias, ventas rápidas, seguros o suministros, a los que pretenden añadir nuevos servicios en los próximos meses.

La startup española Badi también acaba de anunciar una ronda de financiación para finales de año. Badi es la plataforma de alquiler de habitaciones que ha dado el paso a ofrecer pisos enteros, lo que supondrá competir directamente con las inmobiliarias online tradicionales. Al mismo tiempo que está comenzando a ver importantes repuntes en sus ingresos gracias su modelo de matching entre arrendadores y arrendatarios mientras sigue aumentando el número de anuncios en su plataforma y la velocidad a la que esos pisos encuentran inquilinos.

La startup Ukio fundada por los hermanos francoestadounidenses Stanley y Jeremy Fourteau, está presente en Barcelona, Madrid, y Lisboa y acaba de cerrar una ronda de financiación de 9 millones de dólares (7,76 millones de euros) para reforzar su expansión internacional.

Por otro lado, las proptech internacionales también se encuentran en pleno apogeo y ponen el foco en España. La italiana Casavo consiguió 200 millones de euros en el pasado mes de marzo a través de Exor Seeds que lideró la ronda de financiación. Esta ronda de inversión tiene como objetivo poder comprar activos en España y abrir mercado en Portugal. La startup Nomad Homes, presente en Dubái y París, ha levantado 20 millones de dólares (17 millones de euros) en una ronda de financiación serie A que ha estado liderada por 01 Advisors y The Spruce House Partnersh, con el objetivo de acelerar su expansión en el sur de Europa, incluyendo España y Portugal.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.