Infraestructuras y Servicios

Abertis se lanzará a comprar la autopista Chicago Skyway por más de 2.500 millones

  • Los fondos de pensiones canadienses CPPIB y Omers venderán el 66,6% de la autopista
  • La concesionaria española ya pujó por este activo en 2004, ganado entonces por Ferrovial
José Aljaro, consejero delegado de Abertis

Abertis se lanzará a comprar el 66,6% de la autopista de peaje Chicago Skyway, en Estados Unidos. La concesionaria española tiene un interés máximo en participar en la subasta pública que preparan los fondos de pensiones canadienses CPPIB (Canada Pension Plan Investment Board) y Omers para vender sus acciones en la infraestructura, representativas, respectivamente, del 33,3%, según indican a este diario fuentes del mercado al tanto del proceso. La operación tiene un valor estimado superior a los 2.500 millones de euros.

La firma que controlan Atlantia y ACS planea pujar en solitario gracias a la dotación actual de su caja y al apoyo de sus socios, que tienen las arcas llenas tras acometer la desinversión, respectivamente, de Autostrade per l'Italia (ASPI) por 8.000 millones de euros, y de Cobra por 5.000 millones. No obstante, el proceso se halla en una fase inicial y no es descartable que pueda optar por unir fuerzas con un fondo internacional como ya ha hecho en sus últimas adquisiciones en México (GIC) y Estados Unidos (Manulife).

En 2015, Ferrovial, que ostentaba el 55%, y Macquarie, con el 45%, acordaron la venta de la Chicago Skyway al consorcio Calumet Concession Partners

Abertis, que declinó hacer comentarios, volverá así a tratar de hacerse con una de las concesiones más valiosas de Estados Unidos. La operadora de autopistas española lo intentó en 2004, cuando la ciudad de Chicago sacó un concurso para explotar la infraestructura en régimen de arrendamiento a largo plazo. Sin embargo, su oferta, de 505 millones de dólares (más de 400 millones de euros al cambio de entonces), quedó muy alejada de los 1.830 millones de dólares (casi 1.500 millones de euros ) que ofrecieron Cintra (Ferrovial) y el fondo australiano Macquarie. Este consorcio resultó adjudicatario en enero de 2005 del contrato de concesión de la Chicago Skyway, con una duración de 99 años, hasta 2104. Fue la primera privatización de una autopista en Estados Unidos.

En 2015, Ferrovial, que ostentaba el 55%, y Macquarie, con el 45% a través de dos filiales, acordaron la venta de la Chicago Skyway al consorcio Calumet Concession Partners, formado, con participaciones iguales, por los fondos canadienses de pensiones Omers, CPPIB y Ontario Teachers' Pension Plan (OTPP). El importe total de la operación alcanzó los 2.836 millones de dólares (alrededor de 2.623 millones de euros en aquel momento).

En el mercado se estima que la concesión tiene un valor cercano a los 4.000 millones de dólares (3.850 millones de euros)

Casi siete años después, Omers y CPPIB han decidido sacar al mercado sus participaciones, representativas del 66,6%. Lo harán con plusvalías. En el mercado se estima que la concesión tiene un valor cercano a los 4.000 millones de dólares (3.850 millones de euros), por lo que la operación podría superar los 2.500 millones de euros OTPP, al menos por ahora, pretende mantener su posición. La hoja de ruta de los fondos vendedores discurre por recibir las ofertas tras el verano y seleccionar a los compradores antes de que finalice el presente ejercicio.

La Chicago Skyway es una carretera de peaje elevada de 12,6 kilómetros de longitud que conecta la I-94 (Dan Ryan Expressway) en Chicago con la I-90 (Indiana Toll Road) en la frontera con Indiana. La instalación incluye una estructura principal elevada de 5,6 kilómetros que cruza el río Calumet. Construido en 1958, el Skyway fue operado y mantenido por el Departamento de Calles y Saneamiento de la Ciudad de Chicago hasta 2005. En enero de aquel año privatizó su explotación con la adjudicación mencionada a Ferrovial y Macquarie. A la concesión aún le restan 82 años de vida.

La compra de ERC

La operación atraerá previsiblemente a otros fondos de pensiones y de infraestructuras y operadoras como Abertis. El grupo español buscará con esta adquisición reforzar su posición en Estados Unidos, un mercado prioritario en su crecimiento futuro. La empresa que dirige José Aljaro, como consejero delegado, desembarcó en el país norteamericano con su primera autopista de peaje en 2020, cuando acordó, en alianza con el fondo Manulife, la compra al australiano Macquarie y a la constructora sueca Skanska del 100% de Elizabeth River Crossings (ERC), concesionaria de los túneles ubicados en la región de Hampton Roads, en el estado de Virginia. La concesión tenía entonces una duración restante de 50 años, hasta abril de 2070. Abertis desembolsó 582 millones de euros para hacerse con el 55,2% de ERC.

Aunque no fue hasta 2021 cuando entró en Estados Unidos a gestionar peajes, Abertis cuenta con oficinas en el país desde 2006. Su filial de tecnología de peajes, Emovis, ha instalado y mantiene el sistema de peaje del Newport Pell Bridge en el Estado de Rhode Island y gestiona un proyecto de pago por uso para vehículos eléctricos en Utah.

Tras un 2021 en el que el grupo se concentró en consolidar la adquisición de ERC, en Estados Unidos, y de Red de Carreteras de Occidente (RCO), en México, por las que invirtió más de 2.000 millones de euros, Abertis quiere reactivar este año las adquisiciones para impulsar su cuenta de resultados y alargar la vida media de sus concesiones, máxime después de la reversión al Estado, entre 2019 y 2021, de sus principales activos en España (Aumar, Acesa e Invicat).

Para ello, la concesionaria cuenta con el respaldo de Atlantia y ACS, que recientemente han sellado la paz tras el amago del grupo que preside Florentino Pérez de lanzar una oferta pública de adquisición (opa) por la firma italiana. Ambas compañías, con 13.000 millones de munición por las ventas de ASPI y Cobra, se han comprometido a inyectar fondos a Abertis para eventuales compras. La empresa, que tiene el precepto de contener su endeudamiento, cuenta, además, con 4.800 millones de caja y la posibilidad de aliarse con socios financieros.

Escasez de oportunidades

Abertis tiene el objetivo de crecer este año mediante la adquisición de autopistas y el alargamiento de sus concesiones existentes a cambio de inversiones. Además de la Chicago Skyway, el grupo ha entrado en la lucha por la circunvalación de Atenas, Attiki Odos, valorada en más de 2.000 millones de euros. Asimismo, la compañía, el mayor gestor de autopistas del mundo, se halla en estos momentos en negociaciones bilaterales para adquirir otros activos. Las oportunidades en el negocio brownfield (explotación) de autopistas son limitadas. En las últimas semanas Macquarie ha comenzado a explorar la desinversión en concesiones relevantes como la de Maryland Express Lanes, en Estados Unidos, y Atlas Arteria, con proyectos en Estados Unidos, Francia, y Alemania. También mira con interés el próximo plan de privatizaciones de autopistas en Puerto Rico.

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