Empresas y finanzas

¿Un veto al dividendo en la banca turca?: revés para BBVA, pero no drama

  • El banco solo dejaría de ingresar 72 millones por el 10% que podría pagar Garanti

La intención -por confirmar- del Gobierno de Turquía de prohibir de nuevo los dividendos a la banca en el país otomano supondría otro revés para BBVA, pero en absoluto un drama.

La medida se conoció a través de una información de Bloomberg que habla de una "recomendación" a la Asociación Bancaria Turca de no pagar cupón alguno con cargo a las cuentas de 2021 dentro del paquete de medidas para dinamizar la economía.

En la práctica se trataría de algo parecido al veto que aplicó el Banco Central Europeo (BCE) en plena pandemia para alejar a la banca de la tentación de restringir o cerrar el grifo del crédito cuando más liquidez iban a necesitar empresas y familias para sortear los obstáculos y apuros económicos del Covid.

este caso, el mercado ve "comprensible" el deseo de Turquía de mejorar la solvencia de su banca ante la debilidad de la lira turca, que acumula caídas del 80% frente al dólar desde 2021. Pero también tiene algo de mala noticia porque, si sale adelante, BBVA no podrá repatriar cupón alguno y reeditará el escenario que ya hubo en el bienio 2019-2020 cuando el Ejecutivo de Tayyip Erdogan anuló los pagos. Para 2021 estaban limitados al 10% y para el resto de ejercicios no regían restricciones, de forma que la entidad podría haber restituido la política del 25% de payout en Turquía previa a la crisis o, incluso, ampliarla.

En números y conforme a cálculos de Renta 4 Banco, la restricción implicará que BBVA dejaría de ingresar este año "poco más de 72 millones de euros" con cargo a los 729 millones de beneficio que espera que genere su franquicia turca durante 2021. Y el impacto alcanzaría otros 99 millones, conforme a sus números, asumiendo un payout del 25% para el ejercicio actual.

Para saber si el veto se impone finalmente y con qué grado de prohibición habrá que esperar previsiblemente a la junta de accionistas que celebrará la filial turca Garanti en marzo, ya que las demandas supervisoras son confidenciales y el sigilo suele mantenerse hasta tener que rendir cuentas a accionistas y proponer la aplicación de resultados.

La contrapartida de una medida de esta condición es que refuerza a los bancos fortaleciendo balances. Sin embargo, también alienta la inquietud de qué movería al supervisor a extender otro año algo que ahuyenta inversores y genera dudas sobre la capacidad de resistencia del sector o, incluso, sobre un eventual deterioro futuro de su crédito.

Los analistas estiman que dejar de percibir el dividendo supondría unos 2-3 puntos básicos de consumo de capital, algo que resulta limitado y gestionable. Nada, a priori, grave para un BBVA decidido a redoblar apuesta en Turquía. Está a la espera de los preceptivo permisos para lanzar la opa sobre el 50,15% que no controla en Garanti. Defiende que sabe el terreno que pisa y quiere ampliar propiedad para anotarse mayores ingresos y beneficios, ya que el riesgo de Garanti lo consolida y computa al hacer su hucha de capital. Sin embargo, está por ver si un veto al dividendo pasaría nueva factura a su cotización por la simple sensibilidad del mercado a las medidas de Erdogan, a menudo cuestionados por la pura ortodoxia económica, como los drásticos recortes al tipo de interés con una inflación desbocada.

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Comentarios 1

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Manuel D
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intentar hacer solamente economía cuando es necesaria la política se me antoja un riesgo muy elevado, sobre todo para los accionistas de BBVA

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