Empresas y finanzas

Los tres gigantes europeos del aire suman pérdidas récord de 11.860 millones

  • IAG, Air France-KLM y Lufthansa sólo ingresan un 53% menos en el semestre
  • Los grupos aéreos pierden al día 68 millones sólo entre abril y junio
  • Las aerolíneas retrasan al año 2024 la recuperación en la Unión Europea
Aviones aparcados de KLM

Los tres gigantes europeos del aire, Lufthansa, IAG y Air France-KLM, han cerrado el primer semestre del año con unos números rojos agregados de 11.863 millones de euros. Unas pérdidas récord para una "crisis sin precedentes" de la que el sector no prevé recuperarse hasta 2024.

El conglomerado franco-holandés es que el más ha perdido al registrar un déficit de 4.413 millones. Aunque las cuentas de los tres primeros meses del año ya mostraban un fuerte impacto por la pandemia del coronavirus, el golpe definitivo se ha registrado en el segundo trimestre (abril-junio), periodo en el que no han podido volar por las restricciones a la movilidad impuestas desde los distintos del gobiernos del mundo.

El largo radio será el último en recuperarse lo que lastra a estas firmas

Unas limitaciones que continúan a día de hoy en muchos destinos y rutas (EEUU, México, Argentina, Marruecos...) y que lastran la reactivación de la operativa, sobre todo la de largo radio. En este contexto, y siempre que los rebrotes no se descontrolen y se vuelva a aislar a la gente y cerrar fronteras europeas, IAG ya ha asumido que el negocio de largo radio será el último en recuperarse y Lufthansa calcula que en el cuarto trimestre pondrá en el mercado el 50% de su capacidad de vuelos intercontinentales.

Sólo en tres meses Air France-KLM, Lufthansa e IAG han perdido 6.237 millones de euros, lo que implica unas pérdidas diarias de 68,5 millones. Tras este agujero se encuentra un descenso del tráfico de pasajeros de más del 95% en los tres grupos y una caída de los ingresos de entre el 80 y el 89% en el trimestre. Así, todas las aerolíneas de IAG (Iberia, British Airways, Vueling, Aer Lingus y Level) han transportado 508.000 pasajeros en 91 días frente a los 31,5 millones del mismo periodo del año pasado. El gigante alemán, que es la aerolínea más grande de Europa con 763 aviones y 138.000 trabajadores a diciembre de 2019, movió 1,7 millones frente a los 43 millones de antes de la pandemia.

Los ingresos por carga se disparan pese al descenso de la capacidad por la paralización de los aviones

En el global del primer semestre, los tres grupos aéreos han facturado 19.924 millones de euros, un 53% menos, mientras que el tráfico de viajeros ha retrocedido de media un 64%. El tránsito cae más que la facturación puesto que las compañías han podido compensar una pequeñísima parte con el negocio de la carga, que ha disparado los ingresos unitarios, y, en el caso de Lufthansa, por el negocio de mantenimiento, ya que ha recibido varios contratos para transformar aviones de pasajeros en aeronaves de mercancía.

Por ejemplo, IAG ha ingresado un 10,6% más por el negocio de carga (615 millones) pese a que ha transportado un 33% menos de toneladas. Y es que el ingreso unitario ha subido un 77% ante la caída de la capacidad. En el caso de Air France ha mejorado un 42%. Por su parte, la alemana señala que el alza de los yields ha llevado al negocio de mercancías a registrar un ebit de 299 millones en el semestre. La filial perdió 9 millones en el primer semestre de 2019.

Todo lo contrario de lo que ha pasado en pasajeros que han pagado menos por volar puesto que los ingresos unitarios han caído.

Ajustes y liquidez

Los números rojos registrados podrían haber sido mucho mayores si los grandes grupos aéreos no hubieran implantado un severo plan de reducción de costes para limitar la salida de caja y salvaguardar la liquidez, algo fundamental para garantizar su supervivencia a medio plazo ante la crisis que sigue a la pandemia. Unos ajustes temporales (Ertes, permisos de empleo y sueldo, limitar las inversiones, retrasar la compra de aviones...) que se han transformado en planes de reestructuración en los tres gigantes europeos, que prevén ser más pequeños durante "varios años", y que incluyen reducir la flota y ajustes laborales.

Por ejemplo, Lufthansa ya ha despedido a 8.300 personas y sigue adelante con su plan de eliminar 22.000 puestos de trabajo y el 20% de los ejecutivos. British Airways ha pactado una rebaja salarial del 20% para los pilotos y salidas mientras sigue negociando miles de despidos con los TCP y el personal de tierra. Iberia y Vueling preparan ajustes salariales y bajas incentivadas mientras que el grupo aéreo ha cerrado Level Europe y Level Francia. Por su parte, Air France va a despedir a 7.580 trabajadores a tiempo completo, incluyendo la aerolínea Hop!, y KLM tiene un plan para recortar 5.000 empleos de los que ya ha ajustado 2.000 de forma voluntaria.

Además de paralizar la producción y limitar la salida de caja, las cúpulas de los grandes grupos aéreos han destinado gran parte de sus energías en reforzar la liquidez, que se ha visto seriamente diezmada por la devolución de los billetes cancelados y la paralización de los aviones. Así, tras firmas varios créditos y aumentar la deuda un 10% a los 7.300 millones, la compañía que dirige Carsten Spohr buscó ayuda gubernamental y ha sellado acuerdos con Alemania y Austria que le permiten tener una liquidez disponible de 11.800 millones para afrontar la lenta e incierta recuperación.El grupo alemán cerró junio con una liquidez de 2.400 millones tras gastar 1.200 millones en sólo tres meses.

Air France tiene una liquidez de 14.000 millones para afrontar la recuperación

Por su parte, Air France cuenta con 14.000 millones de fondos gracias al rescate de Francia y Holanda mientras que IAG ha lanzado una ampliación de capital de 2.750 millones para reforzar su solvencia. La dueña de Iberia ha cerrado junio con una liquidez de 8.100 millones tras lograr líneas de crédito por 2.100 millones. Así, es la única que no ha acudido a un rescate masivo junto a easyJet y Ryanair. La aerolínea británica no ha presentado resultados mientras que la irlandesa ha dado los datos de su primer trimestre fiscal en el que ha perdido 185 millones tras facturar 125 millones y transportar 500.000 pasajeros.

En este punto, cabe destacar que la mayor preocupación del sector aéreo es que hay un rebrote en los próximos meses que les obligue a reducir su capacidad y cambiar los planes de crecimiento.

Retrasan a 2024 la recuperación

El tráfico mundial de pasajeros no volverá a los niveles anteriores al Covid-19 hasta 2024, un año más tarde de lo previsto anteriormente, según la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) que retrasa así sus previsiones iniciales de recuperación que había fechado para 2023.

Los datos de la IATA advierten de una recuperación débil del sector hasta julio, con el tráfico aéreo manteniéndose un 63% por debajo de los niveles de 2019. La estimación anterior preveía descenso algo menor (55%). Además, se espera que el tráfico aéreo en 2021 se mantenga un 30% por debajo del registrado en 2019. Según datos de la organización, el número de pasajeros en junio cayó un 86,5% interanual, después de una contracción del 91% en mayo.

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Volare
A Favor
En Contra

Y a quien co_ño le importa lo que les pase a estas gentes.

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