Empresas y finanzas

La carga aérea, la víctima colateral del parón de los viajes y el comercio

  • La capacidad global cae más de un 40% y la demanda retrocede el 31% en mayo
  • Una lenta recuperación de los vuelos intercontinentales puede generar problemas de suministro
Un A350 de Iberia a su llegada a Madrid con toneladas de mascarillas. Nacho Martín.

Pese a la proliferación de corredores sanitarios, la pandemia del coronavirus golpea el negocio de la carga aérea por dos flancos: el desplome de la capacidad y la ausencia de demanda. Occidente, encerrado en sus casas desde mediados de marzo y con las tiendas cerradas, no está comprando como antes y la fruta, el oro, los diamantes y las mascarillas (equipos de protección) se han convertido en la mercancía principal de pocos aviones que vuelan por el mundo.

Las restricciones a la movilidad y el cierre de las fábricas, bares y tiendas, que empezó en China y ya ha llegado a América Latina, ha acelerado el deterioro del sector de la carga aérea que en enero ya acumulaba 21 meses a la baja por la guerra comercial entre China y EEUU y la desaceleración.

Según los datos recogidos por IATA, en enero el volumen de carga transportado por avión cayó un 3,3% mientras que la capacidad global creció un 0,9%. En febrero, sólo en Europa la actividad retrocedió un 4,1% y la capacidad se redujo el 3,8%. Las aerolíneas europeas fueron las primeras en cancelar vuelos desde y hacia Asia.

Las aerolíneas utilizan las bodegas de los aviones de pasajeros para transportar mercancías

En los primeros compases de la crisis del coronavirus, la demanda se desplomó más deprisa que la oferta pero ya a finales de marzo, cuando la pandemia se estaba extendiendo por todo el mundo, la capacidad llegó a caer casi un 60% mientras que el volumen se redujo el 47%.Y es que las restricciones a la movilidad y el cierre de las fronteras al tráfico de personas obligó a las aerolíneas comerciales a dejar en tierra el grueso de sus aviones anulando gran parte de la capacidad de carga en bodega que había en el mercado.

No en vano, aerolíneas como British Airways, Iberia, Air Europa, Lufthansa o Air France o KLM, que llevan prácticamente paradas desde finales de marzo, utilizan las bodegas de los aviones de pasajeros para transportar mercancías por lo que sin vuelos regulares comerciales, desaparece la capacidad. Por ejemplo, solo en marzo, las toneladas transportadas por las aerolíneas de pasajeros en el aeropuerto de Heathrow cayeron el 35% mientras que las de cargo retrocedieron el 1%. Son una parte muy importante del mercado.

El desplome de la oferta fue tan rápido entre las ultimas semanas de marzo y las primeras de abril (-55% según Clive Data Service) que el mercado se quedó sin capacidad para traer a Europa desde China el material sanitario necesario para plantar cara a la pandemia por lo que muchas aerolíneas empezaron a fletar sus aviones de pasajeros para traer carga. Algunas de ellas incluso retiraron los asientos para ganar capacidad. Iberia, por ejemplo, forma parte de un corredor entre Madrid y Shanghai para traer material sanitario. A finales de marzo, cuando empezaron a operar, las aerolíneas de carga daban plazos de entrega de hasta 20 días.

El tráfico de mercancías de Zaragoza, que es el principal aeropuerto de Inditex, ha caído un 72% en abril

Con la reactivación en China, parece que el retroceso de la actividad de la carga ha tocado fondo y en las últimas semanas registra descensos interanuales a nivel global del 31%, mientras la capacidad disponible es un 40% inferior a lo habitual. Aun así, en Europa se nota el descenso de la demanda por el menor consumo ya que en las últimas tres semanas, las exportaciones han caído un 37% mientras que las importaciones sólo retroceden el 20% por la gran cantidad material sanitario que se compra, informa Clive, experta en el sector aéreo de mercancías. En España, se ven descensos del 46% en las tres últimas semanas. Por ejemplo, el tráfico de mercancías de Zaragoza, que es el principal aeropuerto de Inditex, ha caído un 72% en abril y un 40% en marzo.

"Se anticipa un desajuste entre la reactivación del consumo en Europa y la recuperación de los vuelos de largo radio, creando problemas de suministro"

Así, a diferencia del año pasado, la ocupación y los precios no son un problema, porque la capacidad cae más deprisa que la demanda pero sí que preocupa que el transporte de otro tipo de mercancías está bajo mínimos y se teme una lenta recuperación. Asimismo, existe el riesgo de que haya un desajuste entre la demanda de productos y la capacidad de importarlos por la ruptura de las cadenas de suministro y la lenta recuperación del tráfico intercontinental. No en vano, según el presidente de Aena, Maurici Lucena, primero se activarán los vuelos domésticos, luego los Europeos y por últimos los transoceánicos ya que la pandemia empieza tiene distintos ritmos.

En este sentido, según Pere Suau-Sanchez, profesor de la UOC y asesor en transporte aéreo, parece que "se anticipa un desajuste entre la reactivación del consumo en Europa, prevista para este verano, y la recuperación de los vuelos de largo radio, los cuales pueden tardar más en recuperarse. Eso podría generar algunos problemas de existencias o stock de algunos productos".

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