Empleo

El BCE caldea el debate sobre la subida del SMI en España

  • El organismo pone el foco en las subidas del SMI impulsadas por España
  • La evolución salarial deja obsoleta la hoja de ruta de los expertos de Díaz
  • El número de afectados por la subida del SMI se ha duplicado en una década

Las palabras de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, señalando a la subida de los salarios como un factor que tensionará al alza la inflación no han tenido demasiado eco en el discurso del Gobierno español, que incluso parece haber renunciado a pedir un 'pacto de rentas' para contener la inflación.

Pese a las recomendaciones del Banco de España y muchos otros organismo, públicos y privados, el Ejecutivo intentó restringir su alcance a la negociación colectiva en el ámbito del sector privado, sin incluir pensionistas ni trabajadores públicos. Ni tampoco hacer alusión alguna al Salario Mínimo Interprofesional, pese a que es uno de los factores que más ha influido, precisamente, a la hora de dificultar los acuerdos en materia salarial en el último año.

Y también a pesar de que el discurso del BCE señala que estos incrementos en los salarios mínimos marcarán la senda alcista de las retribuciones, junto a la tensión en el propio mercado laboral que hace que muchos países europeos tengan problemas para que sus empresas encuentren mano de obra.

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Diaz se estrenó en el cargo en enero de 2020 pactando con patronal y sindicatos una subida del SMI de 50 euros, hasta los 950 euros mensuales (13.300 euros anuales divididos en 14 pagas). Pero desde entonces no ha sido capaz de volver a repetir el consenso.

La difícil situación económica y la mencionada tensión en el marco de la negociación de los convenios ha alejado a CEOE y Cepyme de UGT y CCOO, mientras que las posiciones de Díaz se han ido alineando indiscutiblemente con los segundos.

Ello le llevó a aprobar dos subidas casi consecutivas del SMI, en septiembre del pasado año y el único respaldo de las centrales sindicales que dejaron la cifra en los 1.000 euros mensuales (14.000 anuales).

Una subida discrecional, a la espera de Bruselas

El Gobierno de coalición justifica estas subidas por el compromiso de investidura de cumplir con la Carta Social Europea llevando el SMI al 60% del salario medio.

Pero, al contrario que en otros países, la determinación del SMI sigue siendo una prerrogativa del Ejecutivo. Es decir, que consulta a los agentes sociales, pero en la práctica la decisión sobre la cifra es suya y puede aprobar la subida (o congelación, como ha ocurrido durante varios años) sin acuerdo.

Para evitar las acusaciones de discrecionalidad, Yolanda Díaz convocó a un grupo de expertos para elaborar una hoja de ruta para los años 2021, 2022 y 2023 que permitieran cumplir el objetivo, según unas estimaciones sobre previsiones de evolución de salarios basadas en una estimación sobre su comportamiento en 2020.

De paso, contrarrestaba los argumentos del Banco de España y de la propia vicepresidenta económica, Nadia Calviño, reacios a aplicar estas subidas en plena salida de una crisis como la de la pandemia.

Así, aunque el Gobierno no ha modificado el marco legal para aprobar el SMI sí ha seguido, en líneas generales, la hoja de ruta marcada por el comité designado por el propio Ministerio.

En este contexto se produce el reciente acuerdo en Bruselas para impulsar la Directiva Europea de Salarios Mínimos, que que busca que los SMI se fijen por "criterios objetivos" que tengan en cuenta tanto el  poder adquisitivo y la subida de los salarios brutos como la productividad.

Díaz ha saludado la aprobación de la normativa, aunque aún está por ver cómo se transpone a la legislación española. Todo apunta a que Trabajo aprovechará en esta reforma la metodología desarrollada por sus propios expertos.

Se dispara el efecto del SMI, sobre todo en España

En el marco de este movimiento europeo se entiende la atención prestada por Lagarde a los salarios mínimos. Y que hasta ahora les habían achacado un impacto reducido en la subida general de los sueldos y en la inflación. Pero esto empieza a cambiar, especialmente después de la subida del 22,3% que acometió el primer Ejecutivo de Pedro Sánchez en 2019.

El motivo es sencillo: al subir el SMI aumenta el número de personas afectadas por dicho incremento. Así, en España han pasado de suponer un 8,36% en 2008 a un 18,18% en 2019 y un 19,36% en 2020, según los últimos datos de la Encuesta Anual de Estructura Salarial correspondientes a ese año.

Pero, precisamente, esto afecta a la misma hoja de ruta diseñada por los expertos, que estimaban un rango de subidas del sueldo medio en 2020 entre el 1% y el 0,9% de subida del sueldo medio.

Y es que según los datos definitivos de la Encuesta Anual de Estructura Salarial publicados la pasada semana por el INE, el SMI ya supera el 60% del salario medio en 9 comunidades autónomas. Ello pese a que el salario medio subió un 3,2%. 

La razón de este desfase es que la fórmula planteada no tendría en cuenta el desigual impacto de la pandemia sobre sectores y regiones, ni el de la propia subida del SMI, con un acumulado entre 2019 y 2020 del 27,5%.     

Aunque el Gobierno reafirmó a primeros de año su intención de subir el SMI hasta los 1.049 euros que plantean sus expertos, esta desviación por si sola ya plantea la necesidad de una revisión en profundidad de los cálculos. A ello se suma la las advertencias del organismo que preside Christine Lagarde. 

Lo que augura  a cuenta de la subida prevista para 2023, que debería compensar no solo el impacto de la inflación de los salarios este año, sino acelerar el incremento para alcanzar un salario medio distorsionado por la propia subida del mínimo.

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Comentarios 3

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HUELGA GENERAL!!!!!
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La inflación está en el 10% y los sueldos NO suben.

Hay que hacer una huelga general en España.

Puntuación 3
#1
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Jesús Aragón Argos
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Sólo sé que con las subidas tan fuertes del SMI (unido a la subida de impuestos y precios de todo, ¡hay que mantener muchos empleos públicos!) jamás había conocido a tanta gente como actualmente trabajando a tiempo parcial y no a jornada completa. Me parece que vamos a ver robots hasta en los empleos más insospechados

Puntuación 4
#2
Pedro
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Huelga general dice... Pruebe usted a abrir un negocio y pagar la luz, la SS y los impuestos desorbitados. Todo ello sazonado con un SMI irreal que obliga a pagar cualquier actividad económica por un precio que no se entiende en el mercado actual. Los beneficios empresariales se desploman y el ahorro se dispara, todos los indicadores vaticinan una recesión económica, otra vez sí. A ver si nos enteramos de que España mantiene a duras penas su nivel de vida desde hace 15 años gracias al BCE y su deuda sobre el PIB desorbitada, que somos POBRES y no modernizamos sectores económicos porque hablamos de mamarrachadas en su lugar Cada vez queda menos para que esto reviente, y ya es hora de que exista un plan económico y fiscal serio para España.

Puntuación 7
#3