Economía

El diferencial de inflación entre España y la eurozona crece hasta rozar el 2%

  • La pérdida de competitividad de nuestro país se encuentra en niveles propios del año 2006
  • El alza de los precios energéticos duplica los datos que muestran Alemania y Francia
Madrid

La escalada inflacionista es un denominador común entre los países del entorno europeo y España. No obstante, tomando como referencia el diferencial entre los datos del IPC en España y la media armonizada de la eurozona, el avance fue 1,7 puntos superior en nuestro país en febrero pasado. La envergadura de esta brecha, la más amplia desde agosto de 2006, repercute directamente en la competitividad de España frente a sus rivales comerciales europeos. Si se confirmara un nuevo dato semejante en marzo, sumaría 12 meses consecutivos de desventaja frente al exterior.

Tomando como referencia la aportación a la tasa interanual de febrero por bienes, en España tanto la alimentación (1,4%) como la inflación energética (4,75%) tiene un mayor peso sobre el IPC español -que, recordemos, fue del 7,6% interanual en febrero-, que la media armonizada de la eurozona, donde estos inputs aportaron un 0,9% y un 3,1%, respectivamente, al 5,9% que registró Eurostat.

España, eso sí, es una economía que históricamente ha acostumbrado a mantener su nivel de inflación por encima de la media europea y superando holgadamente el objetivo del 2%, exceptuando la última década donde el temor de la deflación ha estado vigente en toda Europa.

A la pérdida de poder adquisitivo que acumulan los hogares -el ahorro privado- se suma ahora una crisis energética que afecta de lleno a ciertos sectores electrointensivos que incluso ya están accediendo a los Erte Etop en la automoción, aquellas regulaciones de empleo temporales por causas económicas, en este caso por el alza de los costes.

Así, la desigualdad frente a Europa continúa su recorrido pese a tener una menor dependencia que países como Alemania de la energía rusa. Tal y como señala Raymond Torres en el blog de Funcas, la creciente desigualdad frente a la Eurozona se debe "exclusivamente" a la energía, y más concretamente a la luz y el gas.

Y es que España, precisamente, duplica la factura energética frente a grandes economías como Alemania y Francia. Con un crecimiento interanual del conjunto energético cercano al 44% en España, Alemania suma un 22,4% y los franceses están en el 22%.

Si nos fijamos en la otra gran economía del entorno, Italia supera o iguala los registros españoles, con una excepción. Su factura energética global, así como el crecimiento interanual de la electricidad y gas superan a España. Eso sí, los carburantes para el transporte han crecido casi un 6% más en España.

Dentro de la multitud de efectos colaterales del alza de precios y del despliegue de las diferentes movilizaciones en el territorio español mientras los profesionales, empresarios y asociaciones sindicales aguardan a unas medidas que, al menos, tendrán que esperar hasta el 29 de este mes de marzo.

Con todo, la media de 2022 se vería reducida si tomamos como referencia el consenso de Funcas y las previsiones de Banco Central Europeo (BCE). Así, la casa de análisis privado otorga una media anual del 5,8% para España, y el BCE proyecta un 5,1% para este año.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin