Economía

La economía de la escasez revive los fantasmas de la década de 1970 en Reino Unido, según el CEBR

  • El CEBR es un centro de investigación económica con sede en Londres
  • "Hay ecos espeluznantes que recuerdan a lo ocurrido en la década de 1970"
  • Haldane (BoE): "Es el momento más peligroso para la política monetaria desde 1992"
Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido. Foto de Reuters

La economía del Reino Unido está despegando con fuerza tras la aguda crisis del covid. Sin embargo, esta rápida recuperación de la actividad puede generar grandes problemas a corto y medio plazo. El mayor aislamiento de las islas tras el Brexit y los problemas globales de oferta amenazan con traer de vuelta la economía de la escasez que se vio en los años 70, y de paso despertar a la bestia de la inflación (como ha alertado el economista jefe del Banco de Inglaterra), generando un daño importante en la economía británica.

Andy Haldane, economista jefe del Banco Inglaterra, aseguraba en un artículo hace unas semanas que la bestia de la inflación nunca ha estado muerta y que Reino Unido se arriesgaba a sufrir una espiral de precios y salarios que podría recordar a las vividas durante las décadas de 1970 y 1980.

CEBR: Se necesitan 100.000 camioneros para que todos los productos sigan llegando a los puntos de venta en Reino Unido

"En mi opinión, este es el momento más peligroso para la política monetaria desde que se introdujeron por primera vez las metas de inflación en el Reino Unido en 1992 después de la debacle del Mecanismo de Tipo de Cambio Europeo", aseguraba Haldane.

La reactivación de la economía está siendo sólida, mientras que los tipos de interés siguen en mínimos históricos y la política fiscal mantiene un tono muy expansivo. Esta receta es muy similar en todos los países desarrollados (coordinación fiscal y monetaria absoluta), lo que está generando cuellos de botella, un fuerte auge de los precios de las materias primas y cierta escasez de componentes. Además, en Reino Unido la tasa de paro es  del 4,7% y las presiones salariales están apareciendo, mientras que los problemas de las empresas para encontrar los trabajadores que necesitan se multiplican.

Las voces de alerta crecen. Haldane no está solo. Las advertencias llegan de varios lados (también desde el otro lado del Atlántico) pese a que la inflación, por ahora, solo ha superado ligeramente el 2% que se marca como objetivo el Banco de Inglaterra.

Douglas McWilliams, vicepresidente del Centre for Economics and Business Research (CEBR), asegura en una nota recién publicada que "hoy se escuchan ecos espeluznantes de lo que ocurrió en la década de 1970. Estas semanas abundan las imágenes de estantes vacíos en los supermercados y tiendas, a veces atribuidas solo al Brexit. Pero a la vez existe una escasez mundial de chips electrónicos, también hay escasez de patatas fritas en EEUU, por ejemplo. En materia laboral y volviendo a Reino Unido hay escasez de conductores de todo tipo, pero especialmente de vehículos pesados, donde el Brexit es claramente parte del problema". La escasez está por todas partes.

Este experto ve con miedo cómo la producción de automóviles se está reduciendo por la falta de chips semiconductores, mientras que los tiempos de espera para la entrega de un vehículo nuevo se incrementan en medio mundo y el precio de los coches de segunda mano se dispara para compensar la escasez de los de primera mano. A su vez existen ciertas tensiones en el mercado inmobiliario, donde la demanda está superando ampliamente a la oferta, lo que está generando una fuerte subida del precio de la vivienda cuando apenas ha comenzado la recuperación económica.

Por otro lado, McWilliams asegura que además "está surgiendo una gran escasez de alimentos en todo el mundo. Los precios de envío se han disparado; el coste previo a la pandemia para enviar un contenedor desde China a Irlanda fue de 1.250 euros. Ahora es de 8.000 euros". Este experto asegura que en el Reino Unido, los problemas, si no son totalmente atribuibles al Brexit, casi con certeza se han visto exacerbados por él.

El cóctel de covid y Brexit

La combinación del covid-19 y el Brexit es un factor importante que contribuye a la escasez de conductores de camiones, por ejemplo. Antes del Brexit, desde CEBR estimaban una escasez de unos 60.000 conductores, mientras que la última estimación es de más de 100.000. Parte de la escasez de alimentos en el Reino Unido también se debe al Brexit o a las regulaciones aduaneras posteriores. Y, aunque el éxodo de trabajadores extranjeros se debe, al menos en parte, a la pandemia del covid, también se puede atribuir en una parte considerable al Brexit y a unas nuevas regulaciones sobre la migración que tienen mucha más burocracia, explica el experto.

Hay escasez de ciertos bienes y hay falta también de trabajadores. "La mayoría no recordará la escasez de principios de la década de 1970 y específicamente de 1973 y 1974. Mis padres estaban amueblando una casa recién construida a finales de 1973 y recuerdo como si fuera ayer como tuvieron que encargar los muebles Malasia y que luego los enviasen al Reino Unido para poder tener muebles en Navidad. Durante 1973 fue difícil encontrar muchos productos típicos que habitualmente están en los lineales de las tiendas, mientras que los retrasos podían durar desde unas pocas semanas hasta varios años".

Este experto explica que la escasez terminó con la crisis del petróleo de los 70. La oferta no pudo seguir el ritmo de la demanda, por lo que una grave recesión fue la que logró reequilibrar las fuerzas ante el descenso del consumo. Pero hasta que llegó la fatal recesión, las cosas no fueron mucho mejores. En el Reino Unido, donde el poder sindical estaba en su apogeo, la inflación anual alcanzó un máximo del 26,9% en junio de 1975.

En EEUU la inflación alcanzó su punto máximo a mediados de la década de 1970 con un 12,3%, pero en realidad superó ese pico en 1980 después del segundo choque del precio del petróleo, alcanzando el 14,8% en marzo de 1980. Incluso los países que se consideró que habían manejado "bien" la presión inflacionaria como Suiza y Alemania tuvieron una inflación anual de 9,8% y 7,0% en sus picos a mediados de la década de 1970.

Riesgo para la economía

Hoy, la mayoría de los expertos prevé que el impacto de la escasez en Reino Unido y el resto del mundo se incremente durante el resto de 2021 y, en particular, frene el crecimiento económico en 2022. Los cálculos de CEBR revelan que puede restar un punto porcentual de crecimiento global. "Pero esta es una cerveza pequeña en comparación con el impacto que podría tener si la inflación termina alcanzando los dos dígitos al estilo de la década de 1970. El trabajo empírico sugiere que si la inflación es del 10%, el coste de volver a bajarla al 2% es de al menos el 4% del PIB". Estos son los costes de la inflación alta para la economía.

Para evitar este escenario, McWilliams y CEBR lanzan un mensaje a los políticos y los banqueros centrales: "En última instancia, la única respuesta contra la inflación causada por la escasez es revertir las políticas fiscales y monetarias expansivas. No obstante, los gobiernos pueden hacer aún más para acelerar el ritmo con el que la economía vuelve a una inflación moderada. En particular, pueden impulsar la competencia y pueden desregular. También deben ser muy cuidadosos con las políticas que podrían aumentar los precios, como unos impuestos indirectos más altos y las políticas que luchan contra el cambio climático. Es posible que sea necesario alinear cuidadosamente el momento de imponer restricciones para cumplir los objetivos del cambio climático con los objetivos macroeconómicos para evitar un resultado subóptimo".

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