Pedro Torrijos

Arquitecto y crítico cultural


Los edificios más extravagantes

Arquitectura de lo grotesco en China: cuando un zapato es una iglesia y una tetera un museo

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A estas alturas, todos tenemos claro que China es una potencia económica. Desde hace más de una década viene demostrando al mundo su empuje financiero con ejemplos diversos y musculosos.

ARQUITECTURA

Los mejores edificios de España (IV): el Kursaal de San Sebastián, un 'accidente' en el Cantábrico

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Desde que existe la civilización, el mar ha sido una de las fronteras más temibles y más intensas a los que se ha tenido que enfrentar el ser humano. Durante siglos fue el límite del mundo, el extremo de la realidad que tan solo unos pocos se aventuraban a cruzar, para adentrarse en territorios sin mapas. Ahora los satélites y las estaciones espaciales nos han enseñado la forma de nuestro planeta y sabemos que al otro lado del océano no hay ninguna catarata sin fin, pero eso no ha cambiado la fascinación primigenia que sentimos por el mar.

ARQUITECTURA

El terror urbanístico de la burbuja (IV): esquí en el páramo castellano

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Nos acercamos al corazón del invierno y, con él, a los tópicos estacionales de cada año. Las temperaturas bajan, los cuellos de los jerséis suben, en la costa este norteamericana les azota un blizzard de tres pares de narices y las cumbres de la orografía patria comienzan a llenarse de capas de fina nieve recién caída.

Arquitectura

¿Merece Alejandro Aravena el Premio Pritzker?

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El miércoles pasado, la Fundación Hyatt entregó el Premio Pritzker a Alejandro Aravena, arquitecto chileno nacido en Santiago en 1967.

ARquitectura

Arquitectura Corporativa (VI): Fundación Ford, un bosque dentro de un rascacielos de Nueva York

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New York, New York. La ciudad que nunca duerme salvo cuando duerme, que ya les digo yo que las tiendas de la 5ª Avenida cierran a las 8 de la tarde hasta en medio de la temporada navideña. La ciudad de Woody Allen, salvo que uno de sus mejores filmes, Match Point, se desarrolla en Londres. La ciudad más cara del mundo, salvo que ese dudoso trono se lo disputa San Francisco, si es que no se lo ha arrebatado ya. New York, capital del mundo y epítome de los Estados Unidos de América, salvo que Nueva York solo se parece a Nueva York y tiene más bien poco que ver con el resto del país e incluso del mundo.

ARQUITECTURA

Los edificios más feos de España (IV): el Palacio de Congresos de Oviedo, la Enterprise se ha estrellado

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Yo lo sabía, mis editores lo sabían, ustedes lo sabían. Todos lo sabíamos: Santiago Calatrava tenía que aparecer en la serie sobre los edificios feos del país. Decir que la obra del arquitecto e ingeniero valenciano es polémica sería tan pobre como afirmar que en el Vaticano vive un señor que se llama Francisco.

Arquitectura

El nacionalismo kitsch anti-soviético: Skopie 2014, apología de la horterada

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¿Les gustaría desenterrar el cadáver de su bisabuelo, embalsamarlo y después exponerlo en una vitrina en el centro del salón? Si la respuesta es sí, tengo el destino perfecto para sus próximas vacaciones: Skopie, la capital de Macedonia.

Fábrica, oficina y carretera

Arquitectura Corporativa (V): el Lingotto de FIAT, el edificio construido bajo un circuito de carreras

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El mejor ejemplo de arquitectura corporativa es una iglesia. Ya lo hemos visto antes en esta misma serie de artículos: los edificios corporativos tienen que cumplir una serie de reglas idénticas a la de cualquier otra construcción, pero además, tienen la vocación de símbolo. De imagen formal, estética y material de la empresa a la que representan.

Acusados de muchos males modernos

El terror urbanístico de la burbuja (III): Centros comerciales, muertos vivientes

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Cada día, especialmente en fines de semana y festivos, las calles interiores, los locales y los pasillos se llenan de hordas tambaleantes. Miradas perdidas, gestos vacíos, expresiones que van del delirio a la apatía e incluso el terror. Empieza poco a poco, a eso de las once o las doce de la mañana, pero el goteo es incesante e imparable hasta que, en la hora punta, se convierte en un río. En una inundación de cuerpos que avanza perezosamente como una ola a cámara lenta.


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