Ph.D., CFA, Miembro de CFA Society Spain

El primer semestre del 2022 ha cerrado siendo uno de los peores inicios de año en varias décadas para la mayoría de las clases de activos. Tanto la renta variable como la renta fija han presentado fuertes correcciones de manera sincronizada, y solamente las materias primas han presentado un comportamiento positivo entre los principales activos. Las abruptas caídas no solo traen pérdidas monetarias, sino ansiedad entre los inversores (tanto particulares como profesionales), la cual a su vez empuja a la toma de peores decisiones de inversión de cara al futuro.

Pocas empresas en el mundo hay tan importantes para el funcionamiento de la economía global y a la vez tan desconocidas como son los traders de materias primas. Dedicados a mover y arbitrar recursos naturales de una parte a otra del globo, su importancia ha ido en aumento con el paso de los años. Por ejemplo, en el año 2019, la empresa holandesa Vitol movió 8 millones de barriles de petróleo al día, que es una cantidad considerable respecto al tamaño total del mercado de petróleo mundial (unos 100 millones de barriles al día).

Las recientes subidas de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal, así como la inminente reducción de su balance, han generado fuertes caídas tanto en los mercados de renta variable como de renta fija en los últimos meses. Muchos se preguntan ahora si realmente la Fed seguirá endureciendo las condiciones financieras o, si, por el contrario, revertirá su curso y cederá a las presiones de los mercados financieros, tal y como ha venido ocurriendo durante las últimas tres décadas.

Hace unas semanas nació DALL-E, una inteligencia artificial capaz de generar imágenes nuevas a partir de inputs simplemente textuales. El programa ha sido entrenado con millones de imágenes y sus descripciones, aprendiendo no solo los componentes individuales que aparecen en la imagen sino también la relación entre ellos.

Los elevados niveles de inflación actuales, junto con las pobres rentabilidades esperadas para la mayoría de clases de activos en los próximos años, han provocado que muchos inversores se replanteen sus objetivos financieros vitales y se pregunten qué constituye una planificación financiera sólida. ¿Seré suficientemente recompensado por el riesgo que estoy asumiendo? ¿Qué carteras son más eficientes que otras, por qué, y cómo se construyen?

¿Qué tienen en común Galileo, el tamaño de Godzilla, el metabolismo de los seres humanos, la esperanza de vida de los mamíferos o el estilo de vida en una ciudad en función del tamaño de esta? Se figurarán que probablemente nada, pero el tema común es que, según cambiamos sus tamaños, sus comportamientos cambian de manera no lineal. Es lo que se conoce técnicamente como leyes de escala.

Sin duda alguna todos ustedes conocerán al economista John Maynard Keynes. Entre otras cosas, se le recuerda por su denuncia al Tratado de Versalles, su condena a la vuelta al patrón oro, por sus contribuciones teóricas a por qué las economías podían encontrar puntos de equilibrio con paro, por su defensa de la política fiscal y por su influencia en el diseño de la economía mundial de posguerra con sus contribuciones en Bretton Woods. Además de su faceta como economista, Keynes era un verdadero polímata, siendo un excelente escritor, un experto en Isaac Newton, y un gran conocedor de las artes como la pintura o el ballet. Aunque sus ideas como economista siguen generando polémica hoy en día, hay otra faceta menos conocida de Keynes en la que hay total unanimidad sobre sus logros: su faceta como inversor.

¿Se imaginan un mundo en el que el resultado de una entrevista de trabajo estuviese determinado por una lotería, y no por una valoración objetiva del entrevistado? ¿O un mundo en el que la prima de una póliza de seguros variase en función de quién es el encargado de fijar dicha prima? ¿Y qué tal una consulta al psiquiatra, en donde el diagnóstico de la enfermedad estuviese sujeto al mismo nivel de aleatoriedad? Obviamente, este mundo hipotético sería bastante insufrible y percibido como injusto. Y, sin embargo, en todas estas decisiones y en innumerables más, el componente aleatorio es mucho más elevado de lo que pensamos.

La economía China es una continua fuente de sorpresas para la comunidad internacional. Si en el 2020 sorprendió por el aparente poco impacto que tuvo la pandemia en su economía y por cómo fue capaz de contener la expansión del virus en un país tan extenso y con densidades de población tan elevadas, en el 2021 está sorprendiendo por el pobre desempeño económico que está mostrando y las aparentes dificultades de su mercado inmobiliario.

Reseña

Berkshire Hathaway es una de las empresas más exitosas y admiradas de las últimas décadas. Además de las asombrosas rentabilidades históricas que ha dado a sus accionistas, tanto su forma de invertir (basada en fundamentales) como su estilo de gestión descentralizado y ecléctico han generado una gran cantidad de análisis y materiales de estudio hasta la fecha y que siguen creciendo día a día. A pesar de esta enorme cantidad de literatura, se hace difícil para aquellos amantes de la Buffetología encontrar una referencia que recoja de manera detallada los principales hitos de la historia de Berkshire.