Ignacio Vasallo

Fundador y primer director general de Turespaña
turismo

La historia de Albania va unida a la del Imperio Otomano hasta la Independencia en 1912. Fue invadida por las tropas de Mussolini en la Segunda Guerra Mundial y quedó aislada del resto del mundo tras la victoria del peculiar comunismo de Enver Hoxha. Incluso hoy día, treinta años después de la caída del régimen, hay muchos motivos para sorprenderse en un viaje a un país geográficamente cercano pero intelectualmente alejado.

En primera persona

Castro es uno de los personajes políticos más interesantes y conocidos del siglo XX. Desgraciadamente la mayoría de ellos por motivos negativos. En general son dictadores brutales a los que algunos consideran héroes nacionales. Así pasa con Stalin, Mao o Franco, que, afortunadamente para ellos, ganaron sus respectivas guerras. Los que las perdieron: Hitler, Mussolini, fueron enviados directamente al basurero de la historia sin tener en cuenta que, en su época, fueron tremendamente populares en sus países.

Los psicólogos cognitivos Steven Sloman y Philip Fernbach publicaron hace tres años un libro titulado The Knowledge Illusion, la ilusión del conocimiento, en el que aseguran que la gente sabe mucho menos de lo que se cree. El conocimiento se esparce y la gente se cree que sabe algo porque otros lo saben.

En primera persona

Kofi Annan fue uno de los personajes más importantes de su generación. El primer Secretario General de Naciones Unidas de raza negra; su posición frente a guerra de Irak le valió la animadversión del Gobierno americano que tanto había presionado para su nombramiento.

Es bien sabido que en España cerca de un 95% de la población vive en un 13% del territorio. Con excepciones como Madrid, Zaragoza y Valladolid, la inmensa mayoría a menos de cinco kilómetros de la costa. Los datos oficiales de 93 habitantes por kilómetro cuadrado nos ocultan, como tantas veces, la realidad. En ese 13% en el que se concentra la población la densidad es de 737 personas por kilómetro cuadrado según los estudios del Profesor Alistair Rae de la Universidad de Sheffield.

Turismo

El recién inaugurado Parador de Muxía es la consecuencia de acuerdos políticos para recuperar la comarca tras el desastre del Prestige que tuvo lugar el 13 de noviembre del 2002. El resultado es bueno. Recupera la misión original de abrir nuevas zonas al turismo, iniciada hace más de 90 años con el Parador de Gredos. No es que no hubiera turismo en la Costa da Morte, lo que no había era oferta hotelera de alto nivel.

realeza

Todos los diplomáticos acreditados ante la Corte de San Jorge desean acudir a la fiesta de verano que ofrece la Reina durante el mes de julio en los jardines del Palacio de Buckingham, pero los elegidos son pocos. Las invitaciones se limitan a un pequeño número por cada Embajada. En el año 2008 tuve la suerte de conseguir un par de ellas para acudir con mi esposa, a pesar de que ese 6 de julio se celebraba, a unos pocos kilómetros, en Wimbledon, la final entre Nadal y Federer.

Unos aseguran que nada volverá a ser como antes en el mundo del turismo mientras que otros están convencidos de que en tres años habremos vuelto a la situación de 2019.

turismo

Los Ángeles es la única ciudad del mundo en la que por la noche pasan junto a los camiones de la basura las máquinas de borrar recuerdos -lo he plagiado pero no me acuerdo de a quien-. Allí no hay pasado. Solo existe el futuro. Ya nadie se acuerda de que fue una ciudad española, y es natural puesto que el Gobernador Felipe de Neves la bautizó en 1781 con el nombre de El Pueblo de 'Nuestra Señora la Reina de los Ángeles del Río de Porciúncula', ni de que la heredaron los mexicanos y ahora es americana. Los emigrantes judíos europeos, que habían huido de los progroms la transformaron, sustituyendo el petróleo por los sueños que se olvidan cada mañana. Los Zukor, Mayer, Warner, vinieron a partir de 1911, a fundar los estudios: MGM , Paramount , Universal Columbia. Luego, apadrinados por Lubitsch, llegaron los Wilder y demás que escapaban de los nazis.

Turismo

Eslovenia es uno de esos países balcánicos difíciles de identificar. Algunos lo confunden con Eslovaquia, los hay que piensan que es Mediterráneo (sin salida al mar) como Eslovaquia, Hungría o Austria, cuando en realidad cuenta con 46 kilómetros de precioso litoral en el Adriático, y casi nadie sabe cuál es el idioma que se habla.