La banca mejorará los resultados del cuarto trimestre del año apoyada en la mejora de los ingresos por comisiones, que crecen hasta un 6% frente al segundo trimestre, fecha en la que el sector obtuvo los peores resultados en facturación del año por el impacto que dejó el confinamiento total durante la primavera.

La banca española da carpetazo a 2020 con unas pérdidas de 5.500 millones de euros a causa de la crisis sanitaria, según las estimaciones del consenso del mercado. Pese a los números rojos, las entidades han logrado ir reconstruyendo ganancias en los dos últimos trimestres del ejercicio y reducir su resultado negativo en un 50%, frente al pico máximo que alcanzaron a cierre del primer semestre, en plena eclosión del coronavirus, con unas pérdidas conjuntas que superaron los 11.200 millones.

Standard & Poor's retrasa para la primera mitad de 2022 la entrada del grueso de la morosidad en la banca española a causa del impacto que pueda dejar la crisis sanitaria en las empresas y familias españolas. La agencia de calificación, no obstante, prevé que el ratio de mora no alcance los niveles de la última crisis económica, que en 2013 llegó a situarse en torno al 13%, y que se sitúe entre el 9,5% o el 10% como máximo, frente al 4,5% actual. "Pensamos que, en nuestro escenario central, el impacto de la crisis en el balance de las entidades puede ser manejable", aseguró Luigi Motti, responsable de Análisis de Instituciones Financieras EMEA de S&P Global Ratings durante la presentación de hoy del 'Informe Global Perspectivas 2021'.

ENTREVISTA

Evo Banco es la única entidad española que puede colgarse la medalla de haber ganado un 48% de clientes en 2020. Y como muestra de la eclosión del banco en el último año, acaba de ser reconocido por The World Finance como el 'banco digital más innovador' y con la 'mejor aplicación financiera' Con casi 900.000 usuarios, Evo está en plena escalda, después de que Bankinter oficializara su compra en mayo de 2019, tras adquirirlo al fondo Apollo, quien lo compró seis años antes a NCG Banco, hoy Abanca. Con esta cifra de clientes, Enrique Tellado, director general, explica que los objetivos del banco pasan por frenar la ambición por captar usuarios, para consolidar los servicios que da. Entre ellos, prepara el lanzamiento de una oferta para invertir en fondos con el objetivo de dar alternativa a unos depósitos poco rentables por los bajos tipos.

finanzas

La pandemia tumba de forma histórica los precios del crédito al consumo. El interés medio al que comercializa la banca española estos préstamos cae por debajo del 7% por primera vez en décadas, según los últimos datos publicados por el Banco de España. Concretamente, en noviembre de 2020, el interés medio al que se vendieron estos créditos se situó en el 6,98%, la cifra más baja desde que hay datos. Ni en las anteriores crisis, la de 2008 y la de 2012, los precios alcanzaron este nivel. De hecho, la cota más baja alcanzada desde entonces se dio en junio de 2010, cuando el interés medio de comercialización se situó en el 7,14%. Durante la crisis financiera de 2012, los precios no bajaron del 9%.

La banca pone el pie en 2021 con una bajada de los precios de las hipotecas, sobre todo, a tipo fijo, para impulsar la concesión de estos préstamos tras el varapalo que dejó la pandemia en los meses centrales del pasado año. BBVA, Banco Sabadell, Santander, Bankinter, Kutxabank, Openbank y Myinvestor irrumpen en el nuevo ejercicio con las mayores bajadas de precios, avivando así una nueva guerra hipotecaria.

La pandemia ha frenado de seco el ritmo de desinversión de los activos improductivos (créditos dudosos más adjudicados) de la banca española. El sector desaguó a lo largo de 2020 en torno a 9.500 millones de euros de activos tóxicos, lo que supone un 63% menos de los 25.500 millones que se sacudió a lo largo de 2019. Concretamente, y según los datos del Banco de España, el conjunto de las entidades del país redujo unos 5.000 millones de euros de créditos dudosos a lo largo del año pasado, frente a los 12.800 millones que minó el ejercicio previo y en torno a 4.400 millones en ladrillo, frente a los 12.700 millones de 2019.

Las entidades españolas tardarán al menos tres años en equiparar su rentabilidad a los niveles previos a la crisis sanitaria, es decir, a los de 2019. Tan solo el Banco Santander logrará en 2022 una rentabilidad sobre recursos propios (ROE) superior a la que tenía antes del estallido de la pandemia, según las previsiones del consenso del mercado. Concretamente, el grupo financiero que preside Ana Botín alcanzará a cierre del próximo año un ROE del 6,8%, frente al 6,6% que tenía al finalizar 2019. El resto de grupos lo situarán muy por debajo de los niveles precovid.

Los hogares comienzan el año con una subida del precio de los seguros más habituales, como son los de vivienda, vehículos, decesos y responsabilidad civil, que puede encarecerles la factura de media casi unos 30 euros anuales. Los nuevos Presupuestos Generales del Estado plantean una subida del impuesto sobre primas de seguros (IPS) del 6% al 8% a partir del 1 de enero de 2021, tras más de 20 años sin cambios en la tributación. La decisión, según adelantó el Ejecutivo en su día, permitirá al Estado recaudar unos 455 millones de euros al año, un 25% más de lo que recibe por esta vía, que saldrán del bolsillo del 95% de los hogares españoles, puesto que en nuestro país, prácticamente todas las familias tienen algún tipo de seguro.

Las entidades financieras españolas asumen que el verdadero efecto que deje la crisis del coronavirus en los impagos crediticios se reflejará este 2021, una vez comiencen a expirar las moratorias hipotecarias y de préstamos al consumo a las que se han acogido más de 1,3 millones de clientes en nuestro país. Sin embargo, discrepan con las previsiones de los supervisores y descartan que se dé una escalada de la morosidad a doble dígito, tal y como ocurrió en la última crisis económica, cuando el ratio de mora se situó en torno al 13% en el año 2013.