Transportes y Turismo

Los gigantes navieros MSC y Cosco recrudecen su pulso en el puerto de Valencia

Terminal de CSP en Valencia con un barco con contenedores de MSC.
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La mayor naviera del mundo por capacidad de contenedores y primer cliente del puerto de Valencia, MSC, tiene claro que para seguir creciendo en dicho puerto necesita la nueva terminal que tramita desde 2019, y no solo por razones de volumen. El presidente de MSC España, Francisco Lorente, dejó ayer claro que detrás de esos planes también se encuentra el enfrentamiento con el operador de la terminal pública de contenedores, la mayor del recinto, en manos de la naviera china Cosco (la cuarta en el ránking mundial) y en la que recientemente también ha entrado otro rival, CMA CGM, que ocupa el tercer puesto global.

"Nuestro principal hándicap en Valencia es que el 50% de nuestro tráfico de contenedores en el puerto lo manipulan nuestros competidores", aseguró Lorente. Según sus datos, MSC mueve unos tres millones de contenedores de los cerca de cinco millones totales. De ese porcentaje, la mitad embarcan y desembarcan en su terminal propia, y el resto, 1,5 millones de cajas pasan por CSP Iberian Valencia Terminal. Es decir, es también el mayor cliente de esa instalación. Con la futura terminal, la naviera con sede en Ginebra se compromete a mover cinco millones de contenedores, para lo que ya no necesitaría amarrar en los muelles de su rival.

La nueva infraestructura, en la que MSC preveía inicialmente una inversión propia de 1.050 millones de euros y que ahora Lorente estima que se encarecería más de un 50% por el tiempo transcurrido, ha estado en el centro de la polémica política por el rechazo de Compromís y Podemos. Precisamente a ellos acusa Lorente del retraso en la licitación de la inversión pública por parte del puerto, que lleva meses a la espera del visto bueno del Consejo de Ministros.

Pero esa polémica también está siendo el escenario de una guerra empresarial más o menos soterrada entre los dos grandes operadores. En el caso de Cosco, dos años después de destinar más de 200 millones de euros a comprar el 51% de su filial en Valencia optó por no presentarse al concurso para la nueva terminal y recurrió por vía administrativa y en los tribunales los pliegos para la concesión, aunque sin éxito. Su terminal valenciana le generó un negocio de 228 millones de euros y más de 30 millones de ganancias el año pasado, prácticamente el doble que la instalación de MSC, que con 118 millones de euros de ventas a su matriz ganó 18 millones.

El informe de Cosco que irrita a MSC

En un momento en que MSC espera que tras la investidura y la formación del Gobierno se desatasque su proyecto, la semana pasada se publicaba un informe de CSP que duda de su viabilidad por la caída de tráfico y estima que el coste será muy superior al inicial por el tiempo que ha pasado desde que se presupuestó. Un nuevo choque que eleva la tensión entre los dos gigantes que dominan la actividad portuaria de Valencia, el mayor puerto español por tráfico de contenedores y el cuarto de Europa.

A ello se suma la cada vez mayor presencia de las navieras tierra adentro para reforzarse en el transporte intermodal con el tren de mercancías como una de sus principales armas. De hecho, MSC se impuso a Maersk y CMA para entrar como socio privado de referencia de Renfe Mercancías, que planea unirla con Medway, su filial de trenes de carga resultado de la compra de esa división de la antigua Renfe portuguesa.

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