El choque entre Ferrovial, por un lado, y Gobierno, regulador bursátil (CNMV) y gestor de la bolsa española (BME), por otro, se enquista a la hora de despejar por completo uno de los grandes interrogantes de las últimas semanas. ¿Realmente es posible que una empresa de la bolsa española pueda cotizar a la vez en Wall Street o existe esa necesidad de mudarse a otros parqués como el de Ámsterdam para hacerlo? Es una de las cuestiones que hasta hace pocas semanas nadie había puesto encima de la mesa -ninguna empresa se había interesado, ni supervisor ni gestor de la bolsa se habían adelantado a esta posibilidad- y que suscita grandes dudas sobre el cambio de sede de la matriz a Países Bajos que el grupo llevará a la junta de accionistas de este mismo jueves.
Ferrovial quiere mudarse. Uno de sus argumentos en los que se mantiene firme es que actualmente no es posible dar el salto bursátil de Madrid a Nueva York, por lo que el paso previo para buscar a esos inversores internaciones con los que reforzar su sueño americano, en busca de alcanzar índices como el Russell, es instalar la matriz en la capital europea y desde ahí utilizar el puente que sí está construido ya con Wall Street.
"Hoy en día no se puede cotizar de forma dual en EEUU desde la bolsa española. Aquí y ahora no se puede hacer", insiste a este medio Francisco Polo, portavoz de Ferrovial, explicando que "hoy es imposible acogerse a esa vía". También incidía este martes en que no se sabe bien "cuándo" podría resolverse esta cuestión, ya que la sociedades depositarias en España (Iberclear) y la de EEUU (DTCC) "ahora mismo no se entienden entre ellas", como explicaba en una entrevista en Ondacero.
Los matices son importantes en esta operación. Porque una cosa es que "hoy" no se pueda y otra que no sea posible que ambos países se entiendan a futuro. Es decir, ¿hablamos solo de un problema de tiempo o de algo más?
Es cierto que "hoy en día" ninguna empresa de la bolsa española cotiza al mismo tiempo en EEUU -salvo las que utilizan ADR (American Depositary Receipt), un instrumento que no requiere interconectar a las bolsas- ni podría hacerlo mañana mismo si quisiera. No hay una infraestructura creada. Pero la otra parte defiende que si este puente no existe es porque nadie ha pedido que se construya, no porque no se pueda crear. Fuentes de mercado explican que este tipo de conexiones y acuerdos con otros parqués solo se crean a demanda de alguna compañía. Por raro que pueda parecer ninguna cotizada ha pedido estar en ambos mercados (tampoco Ferrovial) y por eso no se ha hecho.
Entonces, ¿se puede o no se puede unir a la bolsa española con la estadounidense? En estos casos se estudian dos posibles escollos: legales y técnicos. La CNMV y BME han querido aclararlo tras la trascendencia que ha tomado la operación. Ambos organismos han realizado un análisis conjunto para ver si hay impedimentos legales, y fuentes del supervisor confirman que "no se ha encontrado ningún elemento que haga inviable esa posibilidad".
Por la parte técnica, aunque hoy ambas bolsas no estén conectadas, los expertos consultados aseguran que los posibles "ajustes" serían totalmente salvables, ya que hay muchos otros mercados con los que BME ha llegado a acuerdos para facilitar la cotización dual. Es difícil cuantificar el tiempo que se tardaría, pero diversas fuentes consultadas se muestran seguras de que sería solo una cuestión de tiempo. ¿Meses? Quizá, nadie se atreve a poner plazos pero es lo que se ha tardado en otras ocasiones.
Cómo se construye el puente
Para entender la conexión entre dos bolsas podemos pensar en un depositario como algo similar a un registro de la propiedad de las acciones. Lo que hacen dos depositarios es intercambiar información de forma que nunca haya una acción con dos dueños distintos. Los gestores de las bolsas pueden conectarse de forma directa, con sus propias entidades depositarias o recurrir a una tercera entidad que actúe como enlace.
Estas dos vías han permitido que Iberclear, el depositario central de la gestora de la bolsa española, cuente este año con enlaces directos con nueve mercados (Francia, Países Bajos, Alemania, Italia, Austria, Portugal, Argentina, Brasil y próximamente Bélgica) y que tenga otros con depositarios externos como ocurre con Australia -para Berkeley Energía- o Bulgaria -para Akiles Corporation, antigua Ebioss-. A veces ha sido Iberclear la que ha recibido a compañías extranjeras y otras han sido las españolas las que han salido fuera. En todos estos casos, se han solventado las cuestiones técnicas.
En este supuesto, sería EEUU el que tendría que analizar las necesidades. "Es un proceso [el del salto de España a Wall Street] que regula y gestiona el depositario estadounidense quien, en su caso, analizaría las solicitudes concretas de emisores españoles interesados en esa posibilidad", explican fuentes cercanas al regulador. Aunque la piedra estuviera en tejado estadounidense, varias fuentes insisten en que técnicamente sería posible.
Pero Ferrovial no parece dispuesta a dar marcha atrás y esperar a que se construya un puente. Si prefiere irse a Nueva York haciendo escala en Ámsterdam para atraer cuanto antes a más inversor americano habrá que esperar a que otra empresa española reclame una vía desde Madrid para que haya vuelos directos. Los gestores de las bolsas no llegan a acuerdos si no hay clientes detrás.