Opinión

La energía, sin ideologías, por favor

Soluciones para los altos precios eléctricos

El precio de la luz está siendo noticia de portada o de inicio en los medios de comunicación.

Las declaraciones, la mayoría demagógicas de los políticos de todos los ámbitos, no ayudan a situar el problema en sus justos términos, porque están cargadas de ideología, o son esclavos de manifestaciones que permanecen vivas en las hemerotecas.

En el mes de agosto el mercado ha casado energía por importe de 2.122 millones de euros, sin la incorporación de renovables (excluida la gran hidráulica) la cifra hubiera ascendido a 2.906 millones, un 36% superior. Es decir, las renovables en agosto han ahorrado al mercado 780 millones.

Creo que hoy nadie discutirá la necesidad de su incorporación. Pero aún hay voces que culpabilizan a estas energías de caras y de que la transición energética nos saldrá muy cara. Se quedan ahí. Sin ningún dato que apoye su afirmación.

Sin embargo, no oigo hablar de autoconsumo, tanto individual como colectivo, así como medidas de eficiencia y ahorro energético. Son las armas más eficaces para evitar las subidas de precio. Siempre que se eliminen barreras administrativas que retrasan y encarecen las instalaciones.

Las renovables, además de limpias, que no es poco, son energías autóctonas, que no dependen de ningún mercado en pocas manos; me refiero claro, al gas y al petróleo.

Por cada euro por megavatio hora (MWh) que sube el precio del gas natural sube dos euros por MWh el precio del mercado mayorista eléctrico. Por cada euro por tonedaa de CO2 que suben los derechos de emisión sube 0,4 euros por MWh el precio del mercado mayorista eléctrico.

Pues eso en concreto es lo que estamos viviendo con unos precios disparados y nunca vistos de esas dos componentes con valores actuales rondando los 50 euros MWh de precios de gas y de 60 euros por tonelada de C02 que se traducen en un precio en el pool eléctrico de 124 euros por MWh. En cambio hace un año, el escenario era de un precio en torno a 15-20 euros en el gas y 20 euros por tonelada de emisión, que dejaba el pool rondando los 40- euros por MWh.

Y el futuro no es precisamente más halagüeño ya que se esperan importantes restricciones físicas, reales o aparentemente creadas como arma geopolítica, al suministro de gas que históricamente ha abastecido Europa desde Rusia y Noruega. Sumando, además, que la poca oferta flexible de gas natural que se mueve en barcos metaneros está eligiendo destinos también tensionados y más atractivos económicamente como Asia, donde pueden vender gas a precios por encima de los 50 euros por MWh.

Ante estas condiciones de mercado, se prevé que los precios en el mercado mayorista eléctrico para este próximo invierno estén de una manera sostenida por encima de los 120 euros ya que, desgraciadamente, no se trata de una situación coyuntural como el episodio de la borrasca Filomena de principios de este año que llevó los precios a escenarios parecidos durante tres semanas, y asumibles por las comercializadoras, absorbiendo ese riesgo y mitigando su impacto en la factura final de sus clientes. El problema es más estructural y completamente fuera de histórico. Por cierto, no fue noticia que muchas horas del mes de febrero, la generación estuvo cercana a 0 euros por MWh.

Y esperemos que no tengamos un invierno muy frio que "ayude" a incrementar el consumo y por tanto los precios.

También resultaría ilustrativo distinguir dentro de las "eléctricas" quien genera y recibe esos altos precios y quien comercializa, que compra su energía en el mercado, ya sea spot o a plazo.

Vayamos a las soluciones propuesta. Respecto a la nuclear. Supongamos que tenemos el beneplácito de la ciudadanía y las autoridades. ¿Alguien piensa, que, sin ayudas, avales, subvenciones, etc. de los Estados, hay sujetos dispuestos a construir una central nuclear?

Los altos costes que conlleva la instalación de una central atómica originan que el precio del MWh no pueda ser inferior a 130 euros. Con esta cifra es imposible competir con los 25-30 euros MWh de la fotovoltaica y/o eólica. Por tanto, quien diga que esta tecnología es parte de la solución, está fuera de la realidad. La energía nuclear nunca ha sido barata y hoy menos.

En cuanto a las comercializadoras de las administraciones públicas. Las experiencias de Barcelona y Cádiz nos deben aportar información suficiente de que ni son ni han sido las más baratas. Con márgenes de comercialización, que pueden ser negativos si no se gestiona bien la energía, o gestionando bien, son difíciles de superar los 2-3 euros€ MWh, ¿Qué van a solucionar al consumidor? ¿O esa administración subvencionará el precio de la energía, en contra de las normas de competencia y generando déficit a las cuentas públicas?

Respecto a la generación hidráulica. No conozco ninguna central hidroeléctrica en manos de la administración, y tengo ejemplos claros en más de 30 años, que no hayan tenido un coste de inversión y de operación y mantenimiento, superior a las gestionadas por empresas privadas.

¿También se piensa que van a generar y vender a la red por debajo del precio de mercado? ¿Lo hacen ahora en las de su propiedad y gestión, o cobran su energía como el resto? ¿Quién se engaña con esto? Sólo quien, en lugar de análisis objetivos, pone un alto grado de ideología y demagogia en sus propuestas, y desde luego muy lejos de la defensa del interés general.

Hay soluciones. Sin intervenir en el mercado. Si se interviene deja de ser mercado.

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