Opinión

Envidia de Italia, envidia de Draghi

El primer ministro de Italia Mario Draghi

Apurando al límite los plazos, el gobierno de Pedro Sánchez ha enviado a Bruselas un Plan de Reconstrucción y Resiliencia del que, después de haberlo presentado una decena de veces, no conocemos más que pinceladas sin concreciones y del que nada nos han dicho de los aspectos claves que los socios europeos exigen para librarnos esos 140.000 millones de euros prometidos, como son las reformas laboral, fiscal y del sistema de pensiones y las condiciones que, en forma de ajustes y recortes, se están negociando con las autoridades comunitarias.

Tampoco sabemos ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿en qué? y ¿a quién? se van a repartir y a conceder las inversiones, ni los costes asociados a las mismas. Y ni siquiera se nos han dado explicaciones serias y creíbles de porqué no se han hecho públicas aún las más de 2.000 páginas del documento, algo que no sólo es insólito en los gobiernos democráticos y trasparentes, sino que invita a inevitablemente a la sospecha.

Porque aún siendo grave todo esto, lo más preocupante de todo lo que rodea a este Plan de Reconstrucción y Resiliencia es lo que si sabemos: que no ha sido consultado con los empresarios, los sindicatos, las autonomías y los ayuntamientos como hubiera sido preceptivo; que no ha sido acordado con los partidos de la oposición como exigen en Bruselas; qué si no hay marcha atrás el reparto de los fondos lo va a aprobar y adjudicar la sociedad Sánchez&Redondo Producciones desde La Moncloa lo que invita a pensar en opacidad y nepotismo; además de que España es el único país de la Unión que no ha confiado a una autoridad independiente la gestión y distribución de los dineros.

Todo lo contrario de lo que ha hecho Italia y ha hecho Draghi, el superMario que dirigió con acierto el BCE y que ahora como primer ministro del país transalpino ha presentado un plan de Reconstrucción con 500 medidas concretas en infraestructuras, educación, investigación, sanidad, digitalización y transformación medioambiental, consciente de que, como el mismo afirmó en la presentación al Parlamento "está en juego el destino de Italia y su credibilidad".

Un plan certero, al detalle, apelando a valores y sentimientos cívicos y sin subir los impuestos, como tampoco han hecho Grecia y Portugal que, al contrario, han anunciado reducciones dejando a Sánchez aislado en materia tributaria no sólo en el sur de Europa sino en el conjunto de la UE. Y todo ello en una Italia que ha destinado ya 40.000 millones de euros en ayudas directas para empresas y familias, mientras que en España seguimos esperando los 7.000 millones prometidos para pymes.

Y no lo tenía fácil Draghi, al frente de un gobierno del que forman parte hasta cuatro partidos diferentes y de ideologías antagónicas, desde el Movimiento 5 Estrellas y la izquierdista LeU hasta la Liga de Matteo Salvini y la Forza Italia de Silvio Berlusconi, pero que han aparcado sus diferencias ideológicas para para trabajar y sacrificarse por el bien común, y sin proponer aislamientos ni cordones sanitarios.

Una práctica esta del cordón sanitario que no sólo es antidemocrática, sino sectaria, sobre todo cuando quienes la proponen son los mismos partidos y el mismo gobierno que tienen como socios parlamentarios a los herederos de la banda terrorista ETA con más de 800 asesinatos a sus espaldas, y también a los golpistas catalanes del procés.

Los mismos que ahora exige solidaridad a los demás cuando muchos de ellos han alentado la violencia en Vallecas contra la tercera fuerza parlamentaria del país, califican de "organización criminal" al primer partido de la oposición, que, por supuesto nunca condenaron, como tampoco reprobaron los escraches contra Soraya Sáez de Santamaría o Begoña Villacís, la agresión física a Mariano Rajoy, entre otras, los que tienen dirigentes condenados por atacar y vejar a policías y que, unidas y unidos en Podemos, amenazan a periodistas mientras inundan las redes con mensaje de insultos, odio y contra la integridad física de antagonistas políticos y la Familia Real. Pues eso, envidia de Italia y envidia de Draghi.

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forum Comentarios 11

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

No aprendemos de 2008, 2010, 2012...
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España, directa al agujero

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#1
Tenemos a Cantinflas en Moncloa.
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Francia tenía a De Gaulle y España tenía a Franco, que en los últimos 15 años no lo hizo mal pero ni comparable con al Grandeur de la France; ahora Italia tiene a Draghi y España tiene al Cantinflas de pacotilla en Moncloa, se me agotan los insultos. Como dice #1, directa al agujero; jóvenes españoles: aprended bien inglés y alemán y marcháos a la centroeuropa austrogermánica en cuanto consigáis un contrato en vuestra profesión; viviréis muy bien; volved solo de vacaciones, estos comunistas están terminando de hacer de España una mi.er.da de país.

Puntuación 30
#2
aminomeengañan
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Aqui lo primero es que aparque su ideologia la jefatura del estado , los jueces , los militares , los policias , los funcionarios y a partir de aqui se puede construir , pero eso ya es pedir demasiado

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#3
Tony
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Los que tenemos sentido común en este país somos una inmensa minoría. Pensemos que la crisis está arrasando familias enteras, y junto a una crisis de formación sin precedentes en la juventud española, el caldo bolivariano-revolucionario está servido. Estamos entrando en el sueño húmedo de los marxistas, y, efectivamente, si Europa no lo para, España va al agujero directa y sin pasar por la casilla de salida. Y el problema ahora es que no tenemos un Franco con un equipo de tecnócratas que nos saque del hoyo.

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#4
Usuario validado en elEconomista.es
aviamquepasa
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Italia es un desastre, su deuda pública está en el 160% del PIB... nadie sabe cómo se va a arreglar, éso va a petar y petar fuerte. Y lo del Draghi, ya, es muy fácil en el BCE cuando lo único que tienes que hacer es ponerte un traje, buena cara y darle a la maquinita de imprimir billetes. Pero en Italia no tienen la maquinita.

Puntuación -15
#5
Ahora
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Italia torpedea la oferta de ACS por ATLANTIA de 10.000 millones. Y zapatitos deja que ENEL compre Endesa con todos los activos americanos. Fuera Enel de españa ya y el resto de negocios italianos en Europa que los estados Tomen nota.

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#6
Bilbo
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Bien hecho por parte del gobierno. En un pais de chorizos no se puede hacer público nada.

Sobre todo en un país donde los que opinan que "hay que fusilar a 26 millones de españoles" lloran lágrimas de cocodrilo con los 800 muertos (el último hace 15 años) de la banda terrorista ETA.

Puntuación -14
#7
Eso es.
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#5 Italia es un desastre porque tiene 40 % de economía sumergida; por eso la calidad de vida es bastante mejor que en España, porque no pagan impuestos; si afloran la economía sumergida se cargan el país, antes muertos que pagar impuestos.

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#8
Mal
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#7 El karma hará que a un/a hij@ tuyo le descerrajen un tiro en la nuca, no te lo deseo pero es lo que te va a pasar, te lo has ganado; tus enemigos lo celebrarán tomándose unas copitas de champagne mientras tú lloras. No se puede ser tan hdlgp sin pagar un precio.

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#9
Usuario validado en elEconomista.es
gc1258
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Darle dinero a este gobierno es como regar con gasolina un bosque en llamas.

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#10
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Oscar Rodriguez
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Me parece un artículo acertado exceptuando el comentario contra nacionalismos.

Se aplaude que se aparten ideologías en Italia pero damos un palo al actual gobierno español por temas ideológicos. No me parece coherente.

Sirva en adelanto que ni apoyo al gobierno actual ni a nacionalismos ... pero si estoy de acuerdo que es momento de remar todos en el mismo sentido.

Puntuación 9
#11