Opinión

El petróleo vuelve a escena

Los ataques con drones a una refinería en Arabia generan incertidumbre global.

El petróleo registró el lunes la mayor subida intradiaria desde que empezó a cotizar en dólares en el año 1988. Los ataques sorpresa a la refinería de Abqaiq han obligado a Arabia Saudí a interrumpir 5,7 millones de barriles diarios, más de la mitad de su producción diaria. Esta situación ha impactado fuertemente sobre el mercado del petróleo, ya que supone una reducción del 5 por ciento del suministro mundial, el país árabe es el segundo productor mundial después de Estados Unidos con más de 12 millones de barriles diarios.

Los precios del Brent llegaron a subir cerca de un 20 por ciento en los momentos posteriores a la apertura en la Bolsa de Londres. Durante el resto de sesión se fue estabilizando en torno al 10 por ciento de revalorización. Para los expertos que siguen diariamente la evolución del mercado de petróleo, se trata de la peor irrupción repentina de la historia. Además, aunque Arabia Saudí pueda restablecer gran parte de sus exportaciones durante los próximos días, a los inversores les preocupa la vulnerabilidad del mayor exportador del mundo.

Existe temor a que los ataques deriven en un conflicto geopolítico

El ataque se produjo el pasado fin de semana por diez drones sobre la instalación de procesamiento más grande del mundo en Abqaiq, y el segundo campo petrolero más grande del reino de Khurais. Los rebeldes hutíes respaldados por Irán se adjudicaron el crédito del ataque, pero el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el secretario de Estado, Mike Pompeo, ya han señalado directamente a Irán.

Uno de los grandes miedos para los mercados es que este este ataque derive en un conflicto geopolítico a gran escala. Arabia Saudí y Estados Unidos podrían unirse para enfrentarse a Irán, ya que respalda a los principales grupos de poder en Yemen, Siria y Líbano. Un incremento de las tensiones en Oriente Medio no solo afectaría exclusivamente al mercado del petróleo, si no que podría perturbar la confianza de los inversores a nivel global.

Se espera que Donald Trump tome partida de este conflicto, ya que desde el principio de su mandato se ha mostrado muy crítico con los altos precios del petróleo. Los precios de la gasolina en EEUU se incrementaron un 13 por ciento, acercándose a la barrera psicológica de tres dólares por galón. Durante los últimos años EEUU se ha convertido en el mayor productor mundial, y ha tratado de aumentar la oferta todo lo posible para contrarrestar los esfuerzos de la OPEP y sus so-cios.

Aramco, la compañía estatal saudí de petróleo, se encontraba en los pasos previos para su salida a bolsa, y a pesar de la subida de los precios del petróleo podría mejorar su valoración, los recientes ataques podrían ahuyentar a los inversores. Se estima que la compañía podría llegar a valorarse en 2 billones de dólares, y que podría ser la mayor oferta pública de venta hasta la fecha. Es probable que los planes para la próxima salida a bolsa se paralicen hasta que se produzca una normalización en la producción.

Los precios del petróleo venían de sufrir una fuerte volatilidad durante los últimos meses, ya que a finales del año pasado cayeron hasta los 52 dólares ante el miedo a una desaceleración económica a nivel global. Durante el inicio de año los precios se recuperaron hasta marcar a mediados del mes de mayo un máximo anual en los 72 dólares por barril. Desde entonces los precios entraron en un rango lateral entre los 58 y los 66 dólares.

Desde hace más de tres años Arabia Saudí ha liderado un programa de recortes en la producción junto a los miembros de la Opep y sus socios para tratar de incrementar la cotización del petróleo. Los bajos precios han provocado un fuerte empeoramiento económico en los principales países productores, que se han visto obligados a recurrir a nuevas vías de financiación.

La guerra comercial que mantienen EEUU y China desde hace más de un año y medio también ha jugado un papel determinante, pues ha empeorado las perspectivas de demanda. Los inversores han estado más centrados por momentos de la evolución del ciclo económico que del equilibrio entre la oferta y la demanda. A pesar de que durante los últimos meses también se han producido varios ataques puntuales a petroleros, la reacción de los mercados no ha sido tan pronunciada.

Lo más probable es que durante las próximas semanas Arabia Saudí vaya restableciendo progresivamente su producción a medida que los precios vuelvan a estabilizarse en el entorno de los 60 dólares por barril. Sin embargo, son comprensibles las dudas de los inversores, que temen que un incremento de las tensiones en Oriente Medio pueda condicionar la futura oferta de petróleo.

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