Opinión

Por qué el patrón oro interesa a Trump

  • Los argumentos a favor de un patrón oro y tipos fijos son profundamente erróneos
  • El oro ya no es un ancla estable: su precio ha fluctuado en los últimos años

Decenas de analistas se esfuerzan por psicoanalizar la propuesta de Judy Shelton a la Junta de la Reserva Federal por parte del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Algunos enfatizan la fidelidad de Shelton como uno de los primeros asesores de la campaña de Trump. Otros señalan su conversión en una defensora de la necesidad de bajar los tipos de interés. Otros más destacan su defensa del patrón oro como aislante de la política monetaria de los EEUU de una Reserva Federal poco fiable.

Todas estas interpretaciones pasan por alto el punto crucial de que Shelton es una defensora de los tipos de cambio fijos. Su creencia en las tasas fijas es todo un atractivo para una administración que ve la manipulación de divisas como una amenaza para ganar su guerra comercial.

El equipo de Trump quiere reducir el déficit comercial de Estados Unidos y mejorar la competitividad de las manufacturas nacionales mediante el uso de aranceles para aumentar el precio de los bienes importados. Pero un arancel del 10 por ciento que se compensa con una depreciación del 10 por ciento de las divisas frente al dólar no modifica los precios relativos de las importaciones estadounidenses.

Los países que tratan de mantener la competitividad de sus exportaciones tienen un interés evidente en alentar esos ajustes monetarios, o al menos en no resistirse a ellos. De hecho, en realidad no tienen que hacer nada para que sus monedas caigan cuando EEUU aplica aranceles. El déficit por cuenta corriente es solo la diferencia entre la inversión de los Estados Unidos y el ahorro interno de ese mismo país, y los aranceles no cambian esa proporción. Si en la cuenta corriente no hay modificaciones, tampoco puede cambiar el precio relativo de los bienes nacionales y extranjeros.

El oro ya no es un ancla estable: su precio en dólares ha fluctuado de 900 dólares en 2009 a 1.900 dólares en 2011 y de nuevo a 1.500 dólares en la actualidad

Por lo tanto, el reto para la Administración de Trump es conseguir que otros países cambien sus políticas para evitar que sus monedas se muevan. De eso trata su constante exigencia de tipos de cambio estables y el fin de la "manipulación de la moneda".

Consideremos la reivindicación de Shelton el año pasado en pro de un nuevo sistema de Bretton Woods. El objetivo, tal como ella lo describió, sería establecer un "mecanismo coherente para mantener la estabilidad de los tipos de cambio entre las monedas nacionales", el mismo objetivo que se fijó en la Conferencia de Bretton Woods de 1944.

Pero en ausencia de una conferencia mundial -algo que sería un anatema para Trump- la manera de llegar allí es la misma que bajo el patrón oro del siglo XIX. Entonces, la principal potencia, Reino Unido, fijó unilateralmente el precio del oro en moneda nacional. Otros países, viendo las ventajas que le corresponden a Gran Bretaña, siguieron su ejemplo. Una vez que varios países habían fijado el precio interno del oro, los tipos de cambio entre sus monedas quedaron inamovibles. Hoy en día, la idea es evidentemente que si los EEUU se mueven primero, "preventivamente" como dice Shelton, otros países le seguirán.

Su candidata para la Junta de la Fed se caracteriza por defender la vuelta a esta referencia

Detrás de esta presunción, sin embargo, hay una serie de objeciones. En primer lugar, otros países muestran poco deseo de estabilizar sus tipos de cambio, restaurando o no el patrón oro. Entienden que las diferentes condiciones económicas justifican la adopción de diferentes políticas monetarias, lo que a su vez requiere que los tipos de cambio se muevan.

Segundo, el oro ya no es un ancla estable. El precio del oro en dólares ha fluctuado de 900 dólares en 2009 a 1.900 dólares en 2011 y de nuevo a 1.500 dólares en la actualidad. El hecho de que la Reserva Federal fije el precio del oro en dólares no haría nada para fijar su precio relativo, es decir, el precio del oro en relación con los precios de otros bienes y servicios. Para que el precio relativo del oro se duplique, como lo hizo entre 2009 y 2011, los precios al consumidor tendrían que caer a la mitad, en una deflación catastrófica.

El precio del oro en relación con la inflación del IPC fue menos volátil en el siglo XIX, pero esto reflejó la importancia de la extracción de este metal.

Usar como índice este metal precioso ya no sirve para estabilizar los tipos de cambio

Cuando el precio del oro subió en relación con los precios de otros productos básicos, se asignaron más recursos a la minería. Como resultado, se extrajo oro adicional, lo que provocó la caída de su precio relativo. Más precisamente, otros precios subieron, ya que ese oro adicional respaldó un aumento inflacionario de la oferta monetaria.

Hoy, después de un aumento de un siglo en la producción de otros bienes y servicios, la minería aurífera representa una parte mucho menor del PIB mundial. La capacidad estabilizadora de la industria minera es más débil, lo que hace que el precio del oro sea más volátil.

Podría argumentarse que la volatilidad del precio del oro refleja la inestabilidad financiera, que induce a los inversores a apresurarse a comprar oro como refugio seguro, y que el patrón oro producirá un entorno financiero más estable. Pero no existe una base histórica para esta noción. Las crisis financieras eran un fenómeno recurrente en el marco del patrón oro. No es ningún misterio: el hecho de tener que estabilizar el precio del oro limitó gravemente la capacidad de los bancos centrales para actuar como prestamistas de último recurso ante sistemas financieros en dificultades. La inestabilidad seguía con regularidad.

En resumen, los argumentos a favor de un patrón oro y de tipos de cambio fijos son profundamente erróneos. Pero hay un resquicio de esperanza, por así decirlo: no va a pasar nada en este sentido, con o sin la gobernadora Sheldon.

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comentariosforum4

uno
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¿el oro no es una ancla estable porque ha modificado su valor? ¿en serio?

De verdad que no es tan difícil ver la correlación DIRECTA entre la masa monetaria M2 disparándose tras la crisis (imprimiendo dolares/euros/yenes sin parar) y la subida constante del valor del oro en esas monedas... ¿quién no es estable?

Y más gracioso aún, una casa en EEUU se podía comprar en 1900 con la misma cantidad de oro que hoy en día. Sin embargo hacen falta más de 100 veces más billetes verdes, ¿quién es estable? ¿el dólar o el oro?

Pero es más fácil, y lerdo, ir en un tren y opinar que todo alrededor se mueve rápido menos nosotros, que estamos parados...

Puntuación 13
#1
Dardo furioso
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¿ZP, y Solbes, dónde van las reservas de oro que malvendísteis del Banco de España?, estafadores, canallas.

Puntuación 7
#2
El patron oro debe volver
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El que ha publicado esta opinión parece que le gusta mas el patrón "burbuja inmobiliaria" antes que el patron oro que además de estabilizar las divisas, estabilizaría los tipos, las hipotecas, los prestamos, la inflación, etc.. etc.. porque no olvidemos que esa moneda estaría respaldada por algo físico como el oro y no por promesas como esta respaldada ahora. Con lo cual cualquier Banco Nacional no podría fabricar moneda sino tuviera la cantidad de oro necesaria y no como ahora que se fabrica moneda por una supuesta promesa que la economía crecerá.

Entonces de ahí viene el mal gasto, gastar mas de lo que se tiene, inflar deudas que luego no se pueden pagar por haber eliminado el patrón oro para darle a la maquina de hacer billetes por la jeta.

Porque motivo sube el valor del oro ? Muy simple pues porque vale lo que vale y las monedas valen menos al no estar respaldadas por nada.

Puntuación 13
#3
PILOT - M 1966
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Lo EE.UU. van a abandonar el petro dolar para volver al patrón oro

Puntuación 8
#4