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Rusia e Irán también luchan contra el dólar: trabajan en una stablecoin respaldada por el oro

  • Idea que se suma a otras como el petroyuan o el sur de Brasil y Argentina
  • Ambos países, sancionados por EEUU, avanzan en el proceso de 'desdolarización'
Foto: iStock

La supremacía del dólar estadounidense en el comercio mundial parece fuera de toda duda. Es una hegemonía que lleva décadas y que no tiene visos de cambiar en el corto y medio y plazo. Sin embargo, son cada vez más los intentos de países 'no alineados', por así decirlo, con EEUU para cambiar esa dinámica buscando alternativas. Ya se ha hablado mucho del uso del yuan chino para negociar el crudo entre Asia y los países del Golfo (el petroyuan) y hace unos días sorprendía la iniciativa de Brasil y Argentina de buscar una moneda común (el sur) para el comercio entre ambos esquivando el poder del dólar. La última idea parte de Rusia y de Irán.

Desde que Rusia comenzó la invasión de Ucrania y Occidente aprobó sus sanciones contra el país presidido por Vladímir Putin, han sido numerosas las informaciones que apuntaban a ideas de Moscú para sobrevivir en este nuevo contexto. En las primeras semanas de conflicto incluso se barajó que el país se volcara con el bitcoin, algo que finalmente no se sustanció de forma clara. Recientemente, Rusia y China han unido sus fuerzas en aras de la 'desdolarización'. En junio, Putin declaró que Rusia estaba estudiando la posibilidad de desarrollar una nueva moneda de reserva con otros países del bloque de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

Ahora, la última iniciativa pasa por pergeñar junto a Irán una stablecoin respaldada por el oro, según ha informado recientemente la agencia de noticias rusa Vedmosti. La intención de ambos países, afectados los dos por las sanciones de EEUU, es que este token pueda sustituir al dólar estadounidense en los pagos del comercio internacional. Este token para la región persa servirá para transacciones transfronterizas y los planes apuntan a que se podría lanzar como prueba en el enclave económico especial de Astracán, en el sur de Rusia, que ya gestiona envíos iraníes.

Las stablecoins son criptomonedas que obtienen su valor de un activo como el dólar estadounidense o el oro, cuyo precio es menos volátil que el de los activos digitales. Esto protege a los inversores de las oscilaciones del mercado de criptomonedas en general. La más conocida es el Tether, que en sus fundamentos equivalía a un dólar por cada token y que ha ejercido como una suerte de 'banco central' del bitcoin.

El proyecto conjunto entre Rusia e Irán solo podrá avanzar una vez que el mercado ruso de activos digitales esté plenamente regulado, según un alto legislador moscovita. En septiembre, el Banco de Rusia aceptó la necesidad de legalizar las criptomonedas para los pagos internacionales a fin de suavizar el impacto de las sanciones financieras, pero aún no ha aclarado sus planes.

Lo que está claro es que, en los últimos meses, Rusia e Irán han acelerado su proceso de 'desdolarización', según el think tank Jamestown Foundation. Su objetivo es aumentar el volumen de sus intercambios comerciales hasta los 10.000 millones de dólares anuales mediante medidas como el desarrollo de un sistema de pagos internacional alternativo al SWIFT, del que están excluidos.

Precisamente este domingo los dos países firmaron un acuerdo para conectar sus sistemas bancarios con un sistema similar al citado SWIFT, del que están excluidas las entidades financieras iraníes y parcialmente las rusas. Con la firma del acuerdo, 52 bancos iraníes y 106 rusos quedan conectados a través del Sistema de Transferencia de Mensajes Financieros de Rusia, lo que facilitará las relaciones económicas entre ambos países, dijo el vicegobernador del Banco Central de Irán, Mohsen Karimi. "Este sistema es inmune a las sanciones ya que está basado en las infraestructuras de ambos países", dijo Karimi, según la agencia iraní Mehr en unas declaraciones que recoge Efe.

Irán y Rusia mantienen cercanos lazos políticos. Ambas naciones hacen frente a sanciones estadounidenses. Irán vive bajo las sanciones desde que en 2018 Washington abandonase el pacto nuclear de 2015 y Rusia desde su invasión de Ucrania, lo que también llevó a la Unión Europea a imponer medidas punitivas económicas. Tras la invasión de Ucrania, los lazos entre Teherán y Moscú se han estrechado en temas económicos, pero también militares.

Mientras que las relaciones económicas entre ambos países han aumentado hasta los 4.000 millones en los últimos años, Teherán ha vendido drones a Rusia, que ha usado en su invasión de Ucrania. En los últimos meses, se han multiplicado además los viajes oficiales entre los dos países, con la visita en enero de 2022 a Rusia del presidente de Irán, Ebrahim Raisí, o los dos viajes del ministro iraní de Exteriores, Hosein Amir Abdolahian, a la capital rusa en menos de un año. Además, Putin visitó Teherán en agosto de 2022.

Este fin de semana también ha trascendido que Rusia ha superado a China como mayor inversor en Irán, según reveló el periódico Donya-e Eqtesad citando a un alto funcionario de comercio iraní. Ali Fekri, jefe de la Organización para la Inversión y la Asistencia Económica y Técnica de Irán, dijo el sábado que Rusia había gastado unos 2.700 millones de dólares en dos proyectos petroleros en la provincia occidental de Ilam desde que el gobierno de Raisi, partidario de la línea dura, llegó al poder en agosto de 2021.

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