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El mercado confía en que el BCE baje el balance a 5 billones pero a largo plazo

Llega la primera cita en el calendario de 2023 de los dos grandes bancos centrales: la Reserva Federal estadounidense (Fed) y el Banco Central Europeo (BCE). El primero anunciará sus decisiones de política monetaria el miércoles y el organismo presidido por Christine Lagarde se reunirá el jueves. Una nueva subida en los tipos de interés protagonizará ambas reuniones, aunque los expertos empiezan ya a calcular cómo pueden restringir más sus políticas a través de la reducción de sus balances. Los tipos tocarán techo en ambos casos este año, y la siguiente pregunta es cuánto disminuirán la liquidez con la que han inundado el sistema en los últimos años.

La Fed comenzó su proceso el año pasado y el BCE empezará a reducir su cartera de deuda a partir de marzo, aunque ya desde noviembre permite a los bancos devolver dinero de las TLTRO (subastas de liquidez a largo plazo). Por ambas vías, los expertos esperan, de media, que a cierre de 2023 el balance de la institución europea se sitúe en los 6,9 billones de euros, reduciéndose un 13% desde los 7,96 billones que se encuentra actualmente, según una encuesta realizada por Bloomberg.

La cifra bajaría a los 6,15 billones de euros a finales de 2024, y estos expertos (un total de 15) confían en que regrese a los 5 billones "a largo plazo". Esto último supondría una disminución del 37% desde el nivel actual y devolver el balance a un tamaño no visto desde marzo de 2020. Aún necesitaría reducirse más para volver al entorno de los 4,7 billones en los que se movía antes de que el BCE tuviera que salir de nuevo al rescate de la economía con más estímulos ante el estallido de la pandemia del Covid. Hay que recordar que el balance llegó a engordar hasta los 8,8 billones alcanzados en junio del año pasado.

Dos vías para bajarlo

¿Cómo conseguirá Lagarde drenar tanta liquidez del sistema como esperan los expertos? Por un lado, los bancos ya están devolviendo parte del dinero que lograron con los TLTRO, que han dejado de renovarse, de ahí que haya bajado el balance desde máximos. Y se espera que sigan entregando más. Los expertos de la encuesta citada calculan que retornarán 110.000 millones solo entre febrero y marzo, por ejemplo. Y, por otro lado, el BCE ya adelantó en diciembre que reducirá su cartera de deuda adquirida bajo sus programa de estímulos en 15.000 millones de euros mensuales entre marzo y junio y que después se seguirá bajando a "un ritmo mesurado y predecible". Aunque desde el verano ya no estaba realizando compras, sí que reinvertía los vencimientos, y ahora dejará de hacerlo en esa cantidad.

Los expertos encuestados por Bloomberg creen que elevará esta cifra a 20.000 millones entre julio y diciembre para subirla a 25.000 en 2024. Además, la mayoría de ellos considera (un 52%) que la parte que siga reinvirtiendo lo hará en el mismo país en el que venzan.

De cara a esta reunión Kevin Thozet, miembro del comité de inversión de Carmignac, cree que además de los tipos, "también se espera que la atención se centre en los detalles del programa de endurecimiento cuantitativo. De hecho, la reducción del balance podría dar que hablar. El BCE (...) no ha anunciado cómo afectará a los distintos segmentos del mercado de bonos y a los distintos emisores".

Alza de tipos

Lo que sí se espera, sin lugar a dudas, es que el BCE anuncie este jueves la que será su quinta subida de tipos consecutiva. Salvo sorpresa, todo apunta a que la cuantía de esa subida será de 50 puntos básicos, hasta situarlos en el 2,5%. Pero además, sobre lo que también parece haber consenso es sobre que "es poco probable que esta sea la última", opina Silvia Dall'Angelo, economista senior de Federated Hermes Limited, "a menos que las previsiones actualizadas de marzo ofrezcan unas perspectivas de inflación y crecimiento radicalmente distintas a las de diciembre", añade el experto.

Aunque se espera que la Reserva Federal suba los tipos de interés oficiales tan solo 25 puntos básicos la próxima semana, "el BCE aún está lejos de seguir ralentizando el ritmo", afirma Ulrike Kastens, economista para Europa de DWS. "Es probable que la tasa de inflación de la zona euro caiga por debajo del 9% en enero, ahora que los precios de la energía se han suavizado gracias a las medidas gubernamentales. Sin embargo, no hay indicios de moderación en la tendencia subyacente de los precios (...). Todo ello aboga a favor de nuevas subidas de tipos. En su comunicado, Lagarde probablemente anuncie también una política monetaria sin cambios y más restrictiva. Esto también abogaría a favor de otra subida de tipos de 50 puntos básicos en marzo", indica.

La hoja de ruta que marca el mercado apunta, precisamente, a otra subida de 50 puntos básicos en marzo, hasta el 3%, e incluso abre la posibilidad a que se produzca otra en mayo, menor, de 25 puntos básicos, hasta el 3,25%.

Sin embargo, no faltan las voces que alertan del riesgo de un endurecimiento excesivo del BCE. "Igual que la Fed, el BCE está comprometido en su lucha contra la inflación, pero sigue comprando bonos en el mercado y tiene una situación bien diferente por el lado de la demanda. Las perspectivas de crecimiento son muy pobres y utilizar la misma solución que la Fed para solucionar un problema diferente, puede generar riesgos adicionales en Europa", explica el departamento de gestión y asesoramiento de carteras de A&G.

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