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La última gran amenaza para un euro en apuros proviene de Asia

  • Los bancos centrales de Asia tendrán que deshacerse de sus euros
  • El empuje del dólar este año ha dejado desequilibradas sus carteras
Imagen: iStock

No dejan de acumularse las malas noticias para el euro. Las malas perspectivas económicas para la eurozona de cara a la segunda mitad de año, especialmente por una lacerante inflación derivada de los cortes de gas ruso, sumadas a un más lento giro agresivo del BCE respecto a bancos centrales como la Reserva Federal de EEUU, están aplastando a la moneda única este 2022. Sin embargo, el 'tiro de gracia' para la divisa podría llegar de los bancos centrales asiáticos.

En las últimas horas, el euro ha vuelto a perder la paridad con el dólar, al igual que sucedió en julio, pero rompiendo los mínimos de hace unas semanas. El clima de aversión al riesgo reinstalado en los mercados tras unas semanas de mayor optimismo ha llevado a la moneda común al suelo de los 0,9902 dólares, nivel que no se veía desde febrero de 2022.

En lo transcurrido de año, el euro pierde más de un 12,5% ante un dólar fuerte y desde finales de junio ha perdido fuelle respecto a otras divisas. El índice euro, que pondera a la divisa frente a una cesta de monedas globales, ha bajado de 111 puntos a finales de junio a los 108 que ya tocó en julio.

El último golpe para la moneda europea puede venir de Asia. Así lo cree Chris Turner, analista de ING. En una nota de este lunes apuntaba que el euro podría "hundirse por debajo de la paridad en cualquier momento" dado que "los ajustes de cartera de los bancos centrales asiáticos podrían agravar las ventas".

"Las divisas asiáticas siguen sometidas a una fuerte presión y provocarán la intervención de los bancos centrales para vender dólares y apoyar las monedas locales. Los gestores de las reservas de divisas asiáticas tendrán que vender euros para reequilibrar las carteras de divisas a las ponderaciones de referencia", señalaba el estratega.

Según explica Turner, los países asiáticos han gastado importantes cantidades de dólares este año en la compra de sus propias divisas ante el repunte del 'billete verde', lo que ha dejado sus carteras desequilibradas. Ahora necesitan deshacerse de los euros para que sus tenencias vuelvan a tener la ponderación adecuada, sintetiza.

India, Tailandia y Corea del Sur han visto caer sus reservas en un total de 115.000 millones de dólares este año al vender dólares para frenar la caída de la divisa, según datos recopilados por Bloomberg.

El impacto de esto en el euro "depende del tamaño de la intervención en divisas que se realice y de las condiciones del mercado para el cruce euro/dólar (EUR/USD) en el momento en que se produzca el reequilibrio", matiza Turner. "Pero podríamos hablar de varios miles de millones de euros vendidos cada mes", avisa.

Las perspectivas son sombrías para el euro desde todos los frentes. Morgan Stanley prevé que la moneda comunitaria se deslice hasta los 97 centavos este trimestre, a medida que la Fed se vuelve aún más agresiva. Nomura apunta a 97,5 centavos para finales de septiembre, tras lo cual el mercado podría buscar el nivel de 95 centavos o posiblemente más bajo, ya que la presión sobre el suministro de energía aumenta los riesgos.

Esperando al BCE

"Creemos que el valor razonable del euro se ha visto perjudicado por la crisis energética, lo que significa que el EUR/USD no está especialmente barato ni siquiera a estos niveles", opina el propio Turner. Coincide su compañero Franceso Pesole: "A corto plazo, una infravaloración prolongada, es decir, una prima de riesgo, no está injustificada si se tienen en cuenta los riesgos sin precedentes para las perspectivas económicas de la zona del euro provocados por el aparentemente imparable aumento de los precios de la energía".

A medio plazo, añade Pesole, "el impacto en la relación de intercambio de la zona del euro significa que un EUR/USD que cotiza moderadamente por debajo de la paridad no es barato en términos reales si se tienen en cuenta los fundamentos económicos". Desde ING llaman a prestar atención a si desde el BCE se empezará a hablar de un apoyo activo a la divisa ahora que ha roto decisivamente por debajo de la paridad.

Tras las sombrías lecturas preliminares de los PMI de agosto conocidas este martes, en el banco 'naranja' ven al euro vulnerable en la zona de 0,9800-0,9850 dólares. Las actas de la última reunión del banco central, en el que se materializó la histórica subida de 50 puntos básicos, también serán importantes.

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