Bolsa, mercados y cotizaciones

Las emisiones de bonos ESG se ralentizan en España: caen un 46% en 2022

  • Según los datos del Observatorio español de la Financiación sostenible
  • Es consecuencia de la guerra en Ucrania, y de las políticas monetarias
  • El 53% de los colocadores abarata su coste financiero con estas emisiones
Imagen: iStock

Las emisiones de bonos sostenibles se desplomaron en el primer semestre en España, de acuerdo con los datos publicados este martes por Ofiso, el Observatorio español de la Financiación Sostenible. El volumen colocado ascendió a solo 8.263 millones de euros, un 46% menos que en el mismo periodo de 2021, cuando el dato superó los 15.100 millones. Este descenso tiene sentido, señalan desde el Observatorio, en un periodo que ha estado marcado por la incertidumbre económica a raíz de la invasión de Ucrania, la inflación y el cambio en el ciclo monetario. Visite elEconomista Inversión sostenible y ESG, el portal 'verde' de 'elEconomista.es'.

En particular, la categoría de deuda sostenible que más bajón sufrió fue precisamente la categoría estrella, los bonos verdes, que siempre han sido y siguen siendo los más emitidos. Este tipo de colocaciones –en las que el volumen captado se destina a financiar proyectos que favorezcan el medio ambiente– se quedaron en los 4.138 millones de euros, un 54% menos que en el primer semestre de 2021. Lea también: España casi duplicó sus emisiones de bonos sostenibles en 2021, gracias al Tesoro.  

Los bonos sociales se mantuvieron estables, en 1.000 millones, cifra idéntica a la de un año atrás. Esta tipología de renta fija sostenible capta financiación para proyectos de tipo social, destinados, por ejemplo, a combatir la exclusión social o lograr mejoras en el ámbito sanitario. Por su parte, los bonos propiamente denominados sostenibles (que combinan características de los verdes y los sociales) cedieron un 23%, hasta los 3.125 millones de euros.  

No se produjo en España ni una sola emisión de bonos ligados a la sostenibilidad, la categoría más novedosa. El año pasado contó con un solo exponente, Repsol, que el 29 de junio de 2021 cerró una colocación de 1.250 millones.  

A nivel global, los bonos ligados a la sostenibilidad sí están experimentando un llamativo auge en el presente ejercicio. Según datos publicados por  Bloomberg, en el  primer semestre, las emisiones rondaron los 53.000 millones de dólares, un 11,5% más que en el mismo periodo del año pasado. Este aumento contrasta con el descenso del 10% en las colocaciones verdes (hasta 218.051 millones de dólares). 

Volviendo al mercado español, la inmensa mayoría de los proyectos que se financiaron con este tipo de deuda en el primer semestre tuvieron que ver con las energías renovables (que acapararon el 50,5% del volumen captado). Las siguieron los proyectos de eficiencia energética (14,3% de los fondos) y de edificación sostenible (14,2%); los de movilidad sostenible (7%); los de gestión de residuos y del agua (con sendos 6,1%); y por último los proyectos ligados a la biodiversidad, a los que se destinó un 1,7%. España se abre paso en el mapa mundial de bonos verdes: ya es el séptimo emisor global.

Financiación más barata 

Los menores costes son uno de los atractivos que ofrecen a las compañías este tipo de colocaciones. Según la Encuesta Ofiso 2022 sobre Perspectivas de la Financiación Sostenible, el 53,3% de los emisores considera que sus costes financieros se reducen ligeramente gracias a ellas, y otro 20% adicional afirma que se mantienen igual. Eso sí, un 20% adicional opina que suben ligeramente. Ofiso ha realizado este sondeo entre miembros del Observatorio entre los días 22 de junio y 11 de julio. Los integrantes de Ofiso son Adif, Agbar, Banco Sabadell, BBVA, BME, Caixabank, Cohispania, Comunidad de Madrid, EthiFinance rating, EY, GFE, Gobierno de Navarra, Gobierno Vasco, Grupo Red Eléctrica, Iberdrola, ICO, ING, Mutualidad de la Abogacía, Nworld, Repsol y S&P. Los bonos sostenibles son hoy más 'apetitosos' tras las caídas.

De esta encuesta también se desprende que un 29,4% de las empresas todavía no ha hecho público un compromiso net zero para un año determinado. Un 52,9% ya lo ha fijado en el año estándar marcado por la Comisión Europea, 2050, y otro 17,6% lo sitúa incluso antes. 

Por otra parte, la guerra de Ucrania y la incertidumbre geopolítica está desplazando las prioridades medioambientales y económicas hacia cuestiones de carácter social según el 72,2% de los encuestados. Del sondeo se deduce que un creciente número de compañías (68,8%) se incorporarán como emisoras de bonos sociales en el futuro. Respecto a las temáticas concretas que centrarán las colocaciones en los próximos años, los encuestados apuntan a que los proyectos de gestión del agua y de residuos serán en el futuro próximo, tras renovables, movilidad eléctrica y eficiencia energética, los dos sectores hacia los que se destinarán mayores recursos financieros de carácter sostenible. 

También afirman los participantes en el sondeo que los criterios ESG (ambientales, sociales y de buen gobierno) se han convertido en un factor que los bancos priman de forma notable a la hora de conceder sus créditos, tal y como reconoce el 61,1% de las compañías encuestadas.

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