Bolsa, mercados y cotizaciones

Susto o muerte: la Fed se enfrenta a un dilema que no se ha visto en las recesiones de los últimos 40 años

  • La Fed tendrá que subir ahora los tipos de interés más allá del 4%
  • Deutsche Bank adelante un trimestre la llegada de la recesión en EEUU
  • Además, la contracción de la economía será más severa de lo previsto
Edificio de la Reserva Federal de EEUU. Foto de iStock

La economía de EEUU se enfrenta a una drástica desaceleración. La gran pregunta ahora es si la Fed y la Administración de Joe Biden podrán pilotar un aterrizaje suave o si el accidente (recesión) es ya inevitable. Si la economía de EEUU termina contrayéndose, la Reserva Federal se enfrentará a un escenario peliagudo. El mercado laboral sufrirá las consecuencias (aumento del desempleo) y la Fed tendrá que priorizar o elegir entre uno de sus dos mandatos: remar para un lado e intentar mantener el pleno empleo o remar para el otro en un intento por rebajar la inflación. Conseguir ambas cosas en un escenario de cuasi estanflación parece una misión imposible.

Los tambores de recesión suenan cada vez con más fuerza en la economía de EEUU. Tanto es así, que el presidente, Joe Biden, ha conversado por teléfono esta semana con Larry Summers, exsecretario del Tesoro y respetado economista, que supo anticipar la crisis de inflación y ahora prevé la llegada de una recesión. Biden asegura que su charla con Summers ha llegado a la conclusión de que la recesión no es inevitable. 

Sin embargo, cuando se pregunta a organismo no relacionados con el gobierno, el escenario de un aterrizaje suave parece cada vez más lejano. La Reserva Federal ya ha pisado el acelerador de las subidas de tipos para frenar una inflación que ha llegado demasiado lejos (8,6%). El accidente parece inevitable.

Una recesión más temprana y severa

Los economistas de Deutsche Bank (una de las primeras instituciones en incluir en su escenario base la recesión) han publicado este martes una actualización de las previsiones económicas para EEUU y las noticias no son buenas: "Hace más de dos meses, pronosticamos que la economía de EEUU entraría en recesión a finales de 2023. Desde entonces, la Fed ha emprendido una ruta más agresiva, las condiciones financieras se han endurecido drásticamente y los datos económicos comienzan a mostrar signos claros de desaceleración. En respuesta a estos acontecimientos, ahora esperamos una recesión más temprana y algo más severa".

Estos expertos pronostican un crecimiento del PIB menor del 1% en la primera mitad de 2023 y que la primera contracción de la actividad se produzca en el tercer trimestre de 2023, un trimestre antes respecto a la anterior previsión. "Es probable que la economía se contraiga el próximo año en aproximadamente un 0,5%. Una recesión más severa conducirá a una tasa de desempleo más alta, que alcanzará un máximo cercano al 5,5%". No obstante, desde Deutsche Bank (DB) avisa de que este pronóstico corre el riesgo de materializarse antes y terminar cortocircuitando el ciclo de subidas de tipos de la Reserva Federal.

La hoja de ruta de la Fed

Si todo va según lo esperado en el escenario base (la economía no se empieza a contraer hasta el tercer trimestre de 2023), "la Fed aumentará los tipos en otros 75 puntos básicos (pb) en julio, seguido de dos aumentos de 50 pb en septiembre y noviembre, para cambiar a un ritmo más moderado de 25 pb en diciembre".

Además, los analistas de DB creen que para asegurar un endurecimiento suficiente de las condiciones financieras y un tipo de interés real de los fondos federales positivo el próximo año, creemos que los tipos de interés que maneja la Fed, probablemente, terminarán por encima del 4% en este ciclo, aproximadamente 50 pb más que cuando anunciamos la recesión en abril.

¿Y cuándo llegue la recesión?

Cuando la economía comience a retroceder, el mercado laboral comenzará a destruir empleo. Esto ayudará a poner freno a la inflación, "aunque todavía anticipamos un exceso de casi medio punto en el PCE subyacente". Entonces, la Fed se enfrentará a un auténtico rompecabezas. La inflación seguirá por encima del objetivo, mientras que el mercado laboral estará alejándose del pleno empleo. Esta es la pesadilla de cualquier banco central.

"Según nuestro escenario de referencia, la Fed se enfrentará a una clara tensión al responder a esta recesión, una tensión que no ha estado presente durante las recesiones de las últimas cuatro décadas. Con la inflación PCE subyacente (indicador de precios fetiche de la Fed) por encima del 3,5% y la economía entrando en recesión, es posible que se vea limitada a la hora de reducir los tipos de interés para respaldar el crecimiento y el mercado laboral".

Es una situación de impotencia para la Reserva Federal. Por un lado, la inflación seguirá por encima del objetivo (el 2% a medio plazo), lo que debería forzar al Jerome Powell y su equipo a mantener los tipos de interés en niveles elevados (para enfriar la demanda). Pero por otro, el mercado laboral se encontrará lejos del pleno empleo (segundo mandato), lo que en principio obligaría al banco central a bajar tipos. Este es un rompecabezas al que la Fed no se enfrentaba desde finales de los 70. Las recesiones de los últimos 40 años han sido más sencillas (solo ha habido que pulsar una palanca monetaria), al menos desde el punto de vista de un banco central.

"Nuestra creencia principal es que con la inflación para entonces en una clara trayectoria descendente y la tasa de desempleo aumentando a un ritmo acelerado y muy por encima de la tasa natural de largo plazo, la Fed podría optar por reducir los tipos de interés modestamente para cambiar la política monetaria. Como tal, vemos a la Fed recortando los tipos de interés en 150 puntos básicos en la segunda mitad del año, dejando la tasa de los fondos federales en 2,6% para finales de 2023. Es probable que los recortes de tipos vayan acompañados del fin de la reducción del balance".

Sin embargo, si la inflación se mantiene más elevada de lo previsto, con el PCE subyacente en el 4% o más, la Fed se podría enfrentarse a un problema aún mayor: "Con la inflación PCE subyacente muy por encima del 4%, su capacidad para responder a la recesión a través de recortes de tipos será aún más limitada", sentencian estos expertos. Aunque la Fed se encuentra en una posición más cómoda que el Banco Central Europeo, Jerome Powell también tendrá que tomar decisiones que no contentarán a todos y que, sobre todo, pueden tener un impacto negativo contra uno de sus mandatos: pleno empleo o inflación.

comentarios3WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.

Joe Biden se juega el puesto y lo sabe
A Favor
En Contra

La FED debe, está obligada a, subir los tipos de interés al menos 100 puntos básicos cada mes, todos los meses, hasta devolver la inflación al 2%

La inflación está por las nubes y si sigue así Joe Biden tendrá que irse de la Casa Blanca porque nadie volverá a votar por él.

Puntuación 7
#1
Fed
A Favor
En Contra

Vicente chupame la frente

Vaya artículo, pero esto se lo inventan no?

Puntuación 3
#2
A Favor
En Contra

La inflación es por un fallo de la oferta no por exceso de demanda nos van a meter en recesión y la inflación se verá pero si la demanda va. A cero la deflación será galopante

Puntuación 5
#3