Bolsa, mercados y cotizaciones

¿Crisis mundial, crisis 'matrimonial'? La incertidumbre económica distancia al oro y la plata

  • La cotización del oro es ahora mismo 80 veces superior a la de plata
  • El oro se distancia de la plata en momentos de zozobra económica
  • La plata destaca por su uso industrial y la actividad se puede resentir
Imagen: iStock

En el mundo de las relaciones económicas, uno de los 'matrimonios' más célebres lo conforman el oro y la plata. En el ámbito de los metales preciosos, el análisis se suele hacer mirando a estas dos referencias. Aunque siempre ha existido una clara diferencia en el precio entre ambos a favor del oro, lo esperable es que este dúo siga recorridos parecidos según el viento económico. Pero no siempre es así. Como ocurre en todas las parejas, hay altibajos. La realidad es que ahora mismo se están distanciando y la coyuntura económica tiene mucho que ver.

Este distanciamiento se aprecia fijándose en la relación entre los precios de un metal y otro. En la antigüedad, una onza de oro solía cotizar entre 10 y 15 veces el valor de una onza de plata. Las cosas han cambiado, como muestra el primer gráfico adjunto. Desde 1985, el multiplicador medio ha sido de 68 (línea azul del gráfico) pero en un rango muy amplio (tan bajo como 35 en 2011, tan alto como 111 en el pico de la crisis por el covid en 2020). Ahora mismo, el oro cotiza a unas 80 veces la plata (1.905 dólares/ 23,59 dólares por onza). Se da una desviación de 12 puntos respecto a la media de 68 veces que no es solo una desviación estándar.

Desde 1985, ha habido dos periodos en los que la relación entre el precio del oro y la plata ha superado con holgura las 80 veces. Como se observa en el gráfico (ver franja roja), son 1990-1993 y 2018-2020. El primero fue durante y después de la primera Guerra del Golfo, y el segundo fue durante la guerra comercial entre EEUU y China, seguida de las preocupaciones por una posible política más agresiva de la Fed y finalmente por la zozobra que supuso el estallido de la pandemia. Por contra, se ve cómo los periodos en los que la relación oro/plata está por debajo de 68 (franja azul) corresponden a etapas de crecimiento económico (finales de los 90, mediados de los 2000, 2011-2015).

"La razón fundamental por la que la relación entre el precio del oro y el de la plata se mueve de la manera en que lo hace es porque la plata es principalmente un metal industrial, mientras que el oro se utiliza sobre todo como depósito de valor y en joyería", explican Nicholas Colas y Jessica Rabe, analistas de DataTrek. Según estos expertos, "la relación actual entre el precio del oro y la plata de 80 veces es coherente con un mercado de metales preciosos que ve exactamente los mismos problemas macroeconómicos que la renta variable mundial".

La plata está "barata por una razón", añaden. Esa razón es que la demanda industrial está en riesgo por una posible recesión mundial o una desaceleración económica significativa a finales de este año. Por contra, destacan, "el oro se mantiene, incluso a niveles en los que es estadísticamente más caro que la plata, porque los inversores están preocupados por el riesgo geopolítico y la inflación".

¿Seguirá el oro esta inercia? Según explica el economista Juan Ignacio Crespo, la cotización del oro en los casi cuatro meses transcurridos de 2022 ha seguido una trayectoria muy parecida a la que tuvo en idénticos meses de 2008, aunque en sus inicios parecía que iba a seguir más bien o la de 2014 o la de 2016, algo normal si se tiene en cuenta que en enero pasado la expectativa de endurecimiento de la Fed era mucho menor.

A tenor de este parecido con 2008, Crespo espera que la cotización del oro efectúe un movimiento lateral alcista (de subidas y bajadas, desplazándose horizontalmente) hasta julio, para iniciar después una caída de dos o tres meses. Hasta el momento de iniciar esa caída en julio, el oro tendría un potencial del 14%. Crespo también recurre a la comparativa con el período 2018-2020. Atendiendo a ese 'GPS', como le gusta definir, a la subida del oro le quedaría un recorrido del 16% que duraría hasta agosto.

Esto le resulta al economista a la vez algo "sorprendente y contraintuitivo", ya que, "para estar en una situación de gran incertidumbre global, económica, financiera y de expectativa de una eventual escasez de determinadas materias primas (entre ellas, incluso, de alimentos) el precio del oro debería estar volando, pero solo ofrece una atractiva, pero modesta revalorización". ¿Hay explicación? Crespo da esta: "La subida de los tipos de interés de largo plazo en los últimos meses ha provocado una recuperación considerable de los tipos de interés reales, lo que hace que el oro pierda atractivo".

Algo más de optimismo insufla la opinión de Ned Naylor-Leyland, responsable de Oro y Plata en Jupiter AM. El experto cree que los precios del oro podrían alcanzar pronto nuevos máximos, ya que el aumento de la inflación y las medidas de contención de los bancos centrales estimulan una mayor demanda del metal precioso. Según desarrolla, el oro ha coqueteado con un máximo de 2.050 dólares la onza cuatro veces en unos 40 años. La última vez que ocurrió fue a principios de marzo, cuando la subida vertiginosa de los precios del petróleo provocó un temor a la inflación, incluso cuando los mercados financieros esperaban que la Fed adoptara un enfoque comedido respecto a las subidas de tipos. La huida hacia activos de refugio en medio del conflicto entre Rusia y Ucrania también contribuyó.

"El mismo nivel de precios se alcanzó anteriormente en 1980, 2011 y 2020, una vez ajustada la inflación. El tiempo necesario para alcanzar nuevos máximos se ha comprimido a lo largo de los años. Si la tendencia se mantiene, creemos que no debería tardar mucho en superar el récord anterior", agrega Naylor-Leyland antes de subrayar que "el precio del oro en yenes ya ha alcanzado un máximo histórico, y el oro en euros y en libras esterlinas está cerca de alcanzar nuevos máximos".

¿Qué podría desencadenar un movimiento que lleve el precio del oro a un nuevo máximo en dólares? "Como en ocasiones anteriores, los tipos de interés reales serán la clave. Es bien sabido que el precio del metal precioso se mueve en dirección opuesta a los tipos de interés reales. La creciente inflación mantuvo los tipos reales en territorio negativo durante mucho tiempo", expone el analista en la misma línea que Crespo.

La tesis de Naylor-Leyland es que el interés por el oro ha aumentado porque la gente teme tener que enfrentarse a un futuro en el que su poder adquisitivo se vea erosionado en términos reales y solo "la retórica de halcón de algunos funcionarios de la Fed es la razón por la que el oro aún no ha alcanzado un máximo histórico". De hecho, apostilla, "el hecho de que los precios del oro sigan rondando los máximos recientes demuestra que los inversores son escépticos en cuanto a la capacidad de la Fed de subir demasiado los tipos de interés".

Naylor-Leyland espera que el máximo anterior del oro se ponga en tela de juicio durante el próximo trimestre y que, cuando eso ocurra, se generará una participación mucho más amplia de los inversores. La razón, vaticina, será "la preferencia del mercado por el dinero duro y apolítico frente al emitido por los gobiernos".

Por último, el analista también se acuerda de la plata y no es tan pesimista: espera que siga al oro en su avance. "Con una ruptura de los 2.100 dólares la onza, esperamos que la plata supere los 30 dólares la onza y desafíe rápidamente su máximo histórico de 50 dólares la onza", sentencia.

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El oro es el oro y lo demás, son solo promesas...ya saben.

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