Bolsa, mercados y cotizaciones

Robinhood no quiere convertirse en una acción meme tras haber crecido gracias a ellas

  • La firma ultima su salida a bolsa y teme que su acción sea presa de la volatilidad
  • Agrava su temor el reservar hasta el 35% de las acciones a sus usuarios
Imagen: Dreamstime

La vida y los mercados dan tantas vueltas que la plataforma de trading sin comisiones Robinhood, que ha tenido un éxito sin precedentes durante la pandemia posibilitando la 'fiebre' de los inversores minoristas por las acciones meme, dice ahora, cuando está a punto de salir a bolsa, que no quiere convertirse en una de ellas.

El concepto de acción meme surgió precisamente por las facilidades que otorgaba Robinhood a jóvenes estadounidenses confinados durante el covid que tenían sobre la mesa cheques de estímulo sin gastar. Esto condujo a una histeria especulativa que precipitó a los minoristas sobre valores con dudosos fundamentales y mucho interés corto.

Ahora que Robinhood ha crecido a niveles estratosféricos y ultima su oferta pública inicial para salir a bolsa vienen las precauciones. Aunque no se reflejaron al pie de la letra en su presentación este jueves de los detalles de su salto al parqué, estas cautelas se deslizaron sutilmente: los inversores neófitos que llevaron a los cielos valores como GameStop o AMC pueden intentar lo mismo con Robinhood, haciéndola presa de una volatilidad poco deseable.

Paradójicamente, esta posibilidad cobra más fuerza a raíz de la decisión de la firma de reservar entre el 20% y el 35% de las acciones de su oferta pública inicial para sus propios usuarios. Se trata de un porcentaje inusualmente alto en una operación de este tipo que claramente aumenta los riesgos a los que ya teme Robinhood.

¿Por qué lo hace entonces? "Debido a que esperamos que los clientes de Robinhood tengan la oportunidad de participar en esta oferta a través de nuestra plataforma, y dado el amplio conocimiento de los consumidores y el reconocimiento de la marca Robinhood, los inversores individuales, minoristas o no, pueden constituir una proporción mayor de los inversores que participan en esta oferta de lo que es habitual. Estos factores podrían causar volatilidad en el precio de negociación de nuestras acciones ordinarias de clase A", explicaba la firma ayer.

Esta justificación no responde del todo a la pregunta y abre la puerta a la tesis expuesta por Peter Hanks, analista de DailyFX, a Bloomberg: los usuarios se enfadaron tanto con Robinhood cuando a comienzos de año, en pleno frenesí con GameStop, detuvo las operaciones y les hizo tener grandes pérdidas que ahora busca enmendar el error y hacerles partícipes de su éxito.

Este jueves, en el transcurso de la presentación de su OPI, Robinhood dio más detalles de su actividad y de su salto a bolsa. La plataforma tiene 17,7 millones de usuarios activos mensuales y 81.000 millones de dólares en activos bajo custodia. No tiene previsto pagar un dividendo a corto plazo y utilizará los ingresos de la OPI para pagar la deuda y para fines corporativos generales. Asimismo, cotizará en el Nasdaq bajo el ticker HOOD.

Aunque en su folleto remitido a la SEC no especifica el volumen de acciones que espera vender ni al precio al que quiere colocar los títulos, en el apartado en el que se registran los fondos máximos que espera recaudar la empresa con la colocación inicial de acciones entre inversores figura 100 millones de dólares, una cifra que habitualmente es temporal.

Multa de 70 millones de dólares

No todo han sido buenas noticias esta semana para la firma. La aplicación de compraventa de acciones Robinhood ha sido multada por las autoridades regulatorias de EEUU con 70 millones de dólares por sus interrupciones en el sistema y por prácticas comerciales y de comunicación "engañosas".

En concreto, la aplicación de inversión bursátil deberá pagar 57 millones en concepto de multa y otros 12,6 millones como compensación a miles de clientes perjudicados por dichas prácticas engañosas, aseguró la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (FINRA, en sus siglas en inglés), que apuntó que se trataba de la mayor multa impuesta por este organismo.

La agencia asegura que en los últimos años Robinhood experimentó fallos técnicos y falta de rapidez para aprobar a los clientes la ejecución de operaciones de opciones y además proporcionó información engañosa sobre aspectos como las operaciones al margen. "La interrupción más grave ocurrió el 2 y 3 de marzo de 2020, cuando el sitio web de Robinhood y las aplicaciones móviles se cerraron, lo que impidió que sus clientes accedieran sus cuentas durante un momento de una volatilidad histórica del mercado", apunta el comunicado recabado por EFE.

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