Energía

Ángel Simón dimite de Aigües de Barcelona: Criteria rompe con Veolia tras 30 años de alianza hispanofrancesa en Agbar

  • Criteria controla el 15% de la sociedad, filial de Agbar
  • La alianza se remonta a 1991, cuando Suez y el holding barcelonés armaron Hisusa
  • Están por ver los siguientes pasos del grupo en el sector: otra 'intentona' en Agbar o acercarse a otras compañías
Ángel Simón, consejero delegado de Criteria
Barcelona/Madridicon-related

"Ruptura histórica". Así de tajantes se expresaban las fuentes consultadas por elEconomista.es preguntadas por el alcance de la dimisión de Ángel Simón, consejero delegado de Criteria, como presidente de Aigües de Barcelona, controlada por la francesa Veolia, pero en la que la gestora catalana tiene un 15%. La salida se produce en un clima de tensión entre ambos inversores ante el runrún de las últimas semanas de una posible oferta del brazo inversor de La Caixa sobre la firma.

El adiós de Simón se comunicó este jueves por la mañana. Y aunque oficialmente se produjo con "el objetivo de poder asumir con plena dedicación el cargo de primer ejecutivo de Criteria" llega a los pocos días de que Veolia remitiese una carta al directivo en la que le acusaba de estar detrás de "informaciones inexactas" sobre una posible operación corporativa y advertía de que el comportamiento del grupo podía llegar a ser delictivo.

Además, en las últimas semanas se publicaron informaciones sobre las dudas de que Veolia mantuviera los planes de inversión previstos en Cataluña en la prensa, algo que tampoco sentó nada bien al consejo de la firma gala. Un hecho que llegó a movilizar incluso al Ayuntamiento de Barcelona, el tercer accionista en la filial.

Simón, presidente de Agbar hasta el mes de enero, responde así a la misiva. Pese al paso atrás, no está previsto que dimitan los dos consejeros a los que la gestora catalana tiene derecho. A corto plazo tampoco habrá movimientos en el 15% del capital que ostenta La Caixa. Sí podría haber otros movimientos a nivel ejecutivo, No obstante, todas las voces consultadas aseguran que no es el último capítulo del culebrón. Sí es el segundo episodio vinculado al grupo de aguas que ha realizado desde que aterrizó en el nuevo cargo. El primero: explicar que el sector del agua era uno de los ejes estratégicos del nuevo plan de Criteria. Algo que, visto el pasado del directivo y el apetito del holding, alimentó las expectativas de una posible operación corporativa.

Por ello, las mismas voces sostienen que las relaciones entre Veolia y Criteria pasan por su punto más bajo. La alianza hispanofrancesa –primero con Suez, absorbida hace dos años por Veolia- se remonta a 1991, cuando ambas firmas armaron la sociedad Hisusa para controlar Agbar.

Desde entonces los equilibrios fueron variando con el tiempo. Ya con la opa acometida en 2007 para proteger al grupo de una opa. Luego en 2009, Criteria retrocedió para quedarse con la aseguradora Adeslas al cambio. Ya en 2014, canjeó su participación por títulos de la propia Suez. "Adicionalmente, en el marco del acuerdo global de colaboración en el mercado español, Criteria comprará a Agbar un 15% de su participación en Aigües de Barcelona", explicaba entonces el grupo inversor.

Las relaciones con Suez se mantenían inalteradas hasta que en 2021 la gala Veolia lanzó una opa para quedarse con su compatriota. Criteria optó por deshacerse del 5,9% que tenía por alrededor de 750 millones. Por las facilidades, el holding barcelonés aspiraba a poder sentarse a negociar para recomprar Agbar. El grupo presidido por Isidre Fainé nunca escondió su apetito por la empresa. "El problema es que no está en venta", recalcaban cuando se les preguntaba.

La operación podría haberse producido de haber segregado el negocio español de la actividad en Latinoamérica, la verdadera joya de la corona, con Aguas Andinas (Chile) como punta de lanza. Simón, entonces presidente de Agbar, siempre se resistió a despedazar el grupo y la compraventa no se produjo.

La compra parecía en los últimos meses estar en un segundo escalón, con Criteria centrada en deshacerse de Saba o en los equilibrios accionariales en Naturgy. El nombramiento de Simón como consejero delegado y el auge inversor demostrado en su entrada, con operaciones ya acometidas en Telefónica, Colonial y ACS y en fase de estudio en Naturgy y Talgo, hicieron ver la compra como posible.

Prácticamente 30 años también ha durado el matrimonio entre Simón y Agbar. El dirigente inició su carrera en la empresa en 1995 como delegado en Portugal, un camino que siguió como director general internacional de Agua y Saneamiento, gerente de Aguas Andinas, director general y finalmente presidente, ya en 2010. En total, 29 años de relación que se cortan este jueves con el comunicado.

Los próximos pasos de Criteria en Aigües de Barcelona

Queda por ver si el paso atrás de Simón significará el adiós de Criteria en Aigües de Barcelona, una compañía muy vinculada a su ADN y de la que ha sido un accionista histórico. Simón considera el sector como estratégico para el holding, pero con un 15% del capital, sin posibilidad de influir en la toma de decisiones y si Veolia mantiene la voluntad de no vender, no parece que existan muchas salidas. Está la posibilidad de comprar otras empresas.

Podría recibir la ayuda de las administraciones locales. Más en una actividad que vive puramente de concesiones públicas. Si bien han mantenido fuertes enfrentamientos con Agbar en la época de Ada Colau con tal de remunicipalizar el negocio, la llegada de Collboni apaciguó las aguas. Simón también supo grajearse el aprecio en Latinoamérica ya desde su etapa en Chile.

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