Banca y finanzas

Ángel Simón acelera el ritmo a Criteria: de Naturgy a Saba con un ojo en Agbar

  • El 'holding' cambia el rumbo tras años de perfil bajo con la llegada del nuevo CEO en enero
  • Pasa de invertir pequeñas cantidades en cotizadas sin rebasar el umbral del 3% a ser protagonista de grandes operaciones
  • "Banca, telefonía, energía y agua" serán los sectores estratégicos de la nueva etapa 
Sede de CriteriaCaixa, en Barcelona. Luis Moreno
Barcelonaicon-related

Tras años como espectador, CriteriaCaixa toma un papel protagonista en la primera línea empresarial española. El primer holding industrial nacional ha pasado de la total calma, cuando apenas parecía un recolector de dividendos de sus participadas, a coordinar una opa en Naturgy con la emiratí Taqa y mantener conversaciones con el Gobierno para lanzarse a la compra de Talgo. Todo coincidiendo con el relevo en la cúpula el pasado enero, cuando Marcelino Armenter dejó paso a Ángel Simón como primer ejecutivo.

El grupo con sede en una de las icónicas torres negras de la Avinguda Diagonal barcelonesa fue tradicionalmente un inversor de perfil bajo, poco dado a los grandes titulares y centrado en financiar la Fundación La Caixa, la segunda mayor de Europa y principal prioridad de su presidente, Isidro Fainé. Llegado de Agbar y ya con un perfil más agresivo, Simón ha comenzado su etapa con un cambio en la dinámica.

"Vamos a reforzar la presencia en empresas estratégicas de banca, telefonía, energía y agua", dijo esta misma semana. Con un patrimonio de 26.528 millones de euros, solo tiene una caja de 311 millones de euros, según los datos de 2023. Tiene margen para endeudarse, eso sí, pues su deuda neta a cierre del ejercicio era de 3.875 millones. Con estos recursos, parece complicado que haya dinero en la entidad para afrontar todas las operaciones en las que la sitúan las quinielas.

El primer capítulo, solventar la inestabilidad de Naturgy y su accionariado de la mano del fondo de Emiratos Árabes Taqa. El segundo, y aunque no entra dentro de los sectores primordiales para el grupo, analizar su entrada en Talgo de la mano de un inversor industrial para hacer frente a la opa de la húngara Magyar Vagon.

Pero ya una semana antes de que el caso Naturgy saliese a la luz, Criteria mostró su nuevo perfil en Telefónica. El holding lleva años adquiriendo pequeños paquetes de la teleco, de cientos de miles de euros o pocos millones, en el caso más ambicioso. Sin embargo, a comienzos de este mes de abril compró de una tacada el 2,31% de la cotizada en una operación valorada en 527 millones de euros. Con ello se erigió en el primer accionista de la cotizada -una centésima por delante de Saudi Telecom-, al margen del 2,51% que ostenta Caixabank y que podría sumar. Sin movimientos a la vista parece estar el 4,77% que mantiene en Cellnex. La prioridad del grupo es estar en empresas en las que pueda tener influencia en la gestión, por lo que no es descabellado que se produzca alguna desinversión no estratégica.

Tampoco se auguran sobresaltos en la cartera bancaria, donde emergen evidentemente los 8.922 millones en los que capitalizaba, a cierre de 2023, su 31,9% de Caixabank. Más allá de la entidad española, el grupo también luce posiciones en la entidad mexicana Inbursa, de la que suma el 9,1%, y el hongkonés Bank of East Asia, del que tiene el 19,23%. A nivel financiero sí que el holding se siente cómodo con sus participaciones minoritarias.

Ambas divisiones fueron la referencia de Criteria durante años hasta que en 2018 se embolsó 3.900 millones de euros por vender el 21,5% de Abertis. El mercado especuló entonces con otra gran operación, como las actuales, para llenar el vacío, pero la estrategia fue diferente: el holding construyó lo que llama cartera de diversificación, con pequeñas participaciones en valores cotizados de todo el mundo que no rebasan el límite mínimo para hacerse públicas -la única conocida es la lusa Sonae-, que ya suman un valor de 2.515 millones. En el horizonte asoma además la salida a bolsa de Puig como oportunidad de inversión.

Saba y Agbar, dos frentes para Criteria

Pero los frentes abiertos para Simón no terminan en bolsa, pues Armenter dejó dos carpetas por resolver antes de su salida. La primera es la ansiada venta de Saba, que debió zanjarse en septiembre de 2023, pero que, por segunda vez, no marcha según lo esperado. En una primera tentativa, en 2019, la pandemia segó la desinversión. Ahora fueron las limitaciones del regulador belga a Interparking, con el que se abrieron negociaciones en exclusiva, las que alteraron los tempos del holding catalán.

En el mercado se especuló en numerosas ocasiones con el inicio de un proceso de venta formal, algo que todavía no ha ocurrido, aunque no se descarta. La negociación con el grupo centroeuropeo se mantiene, sin abandonar ninguna opción.

Más peso sentimental para el nuevo ejecutivo tiene la compra de Agbar, que aglutina los negocios de agua en España y Chile de Veolia. La empresa es la antigua casa de Simón y Criteria no escondió nunca su intención de adquirir la compañía barcelonesa. La gala Suez parecía estar dispuesta a hablar de la desinversión, pero con la opa de Veolia se frenaron los movimientos, pues el nuevo dueño no parece estar interesado en venderlo.

En esta división, calificada de estratégica por el ejecutivo, puede llegar buena parte del crecimiento, toda vez que el grupo solo tiene hoy un 15% de Aigües de Barcelona que valora en 51 millones. Menor incluso que su apuesta por el capital riesgo, de 97 millones.

El holding tiene algo más del 10% de su activo invertido en inmobiliario. Aquí no se incluye el 3,09% que afloró en marzo de Colonial después de que en febrero de 2014 decidiese deshacer su posición en la socimi. Otro símbolo de los nuevos tiempos para la organización. En los 2.694 millones en ladrillo destacan 82 edificios destinados al alquiler residencial y otros diez inmuebles para uso terciario.

Mientras, suma 472 millones en fase de desinversión correspondientes a 4.600 hogares repartidos por la geografía española y 724 millones de euros en fase de promoción. La empresa siempre hace mención al Infinitum Resort que construye en la Costa Daurada de Tarragona, con licencia para 2.300 viviendas y 250.000 metros cuadrados de uso hotelero y comercial. Criteria es además propietaria de los terrenos en los que debería ubicarse el casino de Hard Rock, de ver la luz.

En su memoria hace también mención de un desarrollo de suelo con 455.000 metros cuadrados de edificabilidad en Encamp (Andorra) y cinco promociones de 417 viviendas que se encuentran en construcción o comercialización.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud