Empresas y finanzas

Atlantia y ACS paralizan Abertis: más de dos años sin cerrar una compra

  • Desechó pujar por la relicitación de uno de sus peajes en Chile
  • Queda fuera de procesos como el de la autopista de Iridium en Canadá

Abertis acumula dos años y más de dos meses sin consumar ninguna compra de activos. La última adquisición se remonta al 3 de mayo de 2017, cuando se hizo con un 22,52% adicional de A4 Holding, su filial en Italia, por 125 millones de euros. Se cerró apenas unos días después de que saltara a la luz pública el interés de Atlantia por tomar el control de la concesionaria española. El deber de pasividad derivado del proceso de oferta pública de adquisición (OPA), prolongado largamente tras la irrupción de ACS, le impidió sumar activos a su cartera hasta el pasado mes de diciembre, cuando la firma italiana y el grupo que preside Florentino Pérez culminaron la toma de control conjunta de Abertis.

En los últimos siete meses, sin embargo, Abertis no ha comprado ninguna autopista, a pesar de que sus nuevos dueños han proclamado la apuesta por su crecimiento. "Vamos a analizar oportunidades tanto greenfield (construcción y explotación) como brownfield (operación)", indicó el pasado mes de mayo Marcelino Fernández Verdes, consejero delegado de ACS y presidente de Abertis. En los últimos meses, la concesionaria que dirige José Aljaro ha tenido que desechar algún proyecto por la falta de entendimiento de los socios, según relatan fuentes conocedoras.

Así ocurrió con la autopista La Serena-Los Vilos, en Chile. La compañía, que es su actual concesionaria, se echó a un lado en el proceso de relicitación, valorado en unos 500 millones, y dejó el terreno libre para Sacyr, en una decisión que sorprendió al mercado. Fue, eso sí, a finales del pasado año, cuando Atlantia y ACS acababan de rubricar la toma de control.

Abertis ejerció su derecho de primera oferta por el 49% que Ardian, pero no fue aceptada

Abertis tampoco ha aspirado a ninguna de las ventas de concesiones lanzadas por parte de sus propietarios, como ha ocurrido con la autopista Northeast Anthony Henday de Canadá que Iridium, filial de ACS, acaba de vender al fondo galo Meridiam. El pacto de accionistas contempla que Abertis tendrá preferencia para hacerse con las concesiones de Iridium y de Atlantia. Fernández Verdes admitió en mayo, igualmente, que estaban analizando qué activos podrían tener encaje en la estrategia de la concesionaria de origen catalán.

Por el contrario, Abertis ejerció su derecho de primera oferta por el 49% que Ardian puso a la venta, por un importe de unos 100 millones, pero el fondo galo la consideró insuficiente. Habría sido su primera compra bajo el mando de Atlantia y ACS. El mercado español ha ofrecido otras oportunidades en los últimos meses, como Ausol (Ferrovial y Unicaja) y Guadalcesa (Sacyr), pero la empresa decidió no participar en estos procesos. En la actualidad tiene en el punto de mira proyectos en venta, como Red de Carreteras de Occidente (RCO), propiedad de Goldman Sachs, y las managed lanes de Maryland (Estados Unidos), que la Administración prevé lanzar en los próximos meses.

La mitad del resultado

La ausencia de operaciones corporativas en los últimos dos años tiene su impacto en la dimensión de la futura Abertis, toda vez que este año ya enfrenta los primeros vencimientos de autopistas. El de Aumar (AP-7 Tarragona-Valencia y Valencia-Alicante y AP-4 Sevilla-Cádiz), el próximo 31 de diciembre, es el más relevante. Hasta 2021 afronta el final de varias concesiones que en 2018 aportaron 542,5 millones a sus resultados consolidados, el 52,6% del total.

Atlantia y ACS, en connivencia con la dirección de Abertis, llevan varios meses preparando un plan estratégico que definirá la hoja de ruta hasta 2021, del que el mercado apenas tiene noticias. La previsión era tenerlo listo en el primer semestre del año, pero todavía no han dado a conocer ningún detalle y ni siquiera es seguro que lo vayan a hacer -ya no cotiza en bolsa-.

La revisión estratégica de Abertis abordará un incremento de las inversiones

A tenor de los pronunciamientos públicos de los accionistas, la revisión estratégica de Abertis abordará un incremento de las inversiones. No en vano, la opa también ha frenado esta partida. En 2018, invirtió 944 millones, lo que supone casi la cuarta parte de los 3.600 millones de 2017. En la junta de accionistas de 2018, el entonces presidente Salvador Alemany y Aljaro revelaron que después de destinar 7.000 millones entre 2015 y 2017, la compañía tenía compromisos de inversión por otros 4.000 millones entre 2018 y 2020 (sin contar adquisiciones).

A la ralentización de las inversiones y la ausencia de compras se suma la venta de activos considerados no estratégicos por Atlantia y ACS, como Cellnex e Hispasat. Por ambas ventas la empresa ha obtenido alrededor de 2.700 millones, que sus propietarios han destinado fundamentalmente a amortizar la deuda contraída.

En el capítulo de inversiones, el último anuncio relevante corresponde a Argentina, donde acordó en julio de 2018 ampliar las concesiones de sus autopistas, a cambio de una inversión de 680 millones de dólares (604 millones de euros al cambio actual). En 2017 y 2018 también llegó a acuerdos similares en Chile y en Francia participa en el Plan Relance.

No ocurre lo mismo en España, donde el Gobierno ha cerrado la puerta, al menos por ahora, a negociar la extensión de los contratos.

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