Empresas y finanzas

El consejo del Sabadell analiza la opción de realizar futuros programas de recompra de acciones

  • El banco mantiene el 'pay-out' en el 32%, pero abre la puerta a elevarlo
  • González-Bueno ve positivas las políticas fiscales para frenar el impacto por Rusia
  • Descarta operaciones corporativas mientras esté en vigor el actual plan estratégico
César González-Bueno (d.), CEO de Sabadell, y Leopoldo Alvear (i.), director financiero.

El Banco Sabadell asoma ya la posibilidad de sumarse al modelo de retribución al accionista a través de programas de recompra de acciones como ya han realizado Santander, BBVA o anunció CaixaBank. El consejero delegado del grupo financiero, César González-Bueno, aseguró que de momento no hay ninguna decisión tomada sobre la política de dividendo pero como ya ha dicho en ocasiones anteriores, el consejo se planteará elevar el pay-out (actualmente en el 32%) a medida que se vaya incrementando la rentabilidad. En este marco, González-Bueno señaló que el método a aplicar sobre las futuras distribuciones a los accionistas aún no está decidido, pero el consejo de administración del grupo ya ha empezado a analizar en cómo se hará, si en efectivo o con recompra de acciones. "Son cuestiones que están encima de la mesa, el consejo ya ha empezado a analizarlas, las seguirá analizando y se tomará la decisión cuando corresponda", aseveró en la rueda de prensa de presentación de resultados del primer trimestre del año.

El grupo financiero ganó 213 millones de euros en los tres primeros meses de 2022, tres veces más que en el mismo periodo del año anterior. Esta mejora de beneficio llega un año después de la incorporación de González-Bueno como primer ejecutivo y once meses después de la presentación del nuevo plan estratégico del grupo. El consejero delegado aseveró al respecto que ven el periodo con "mucha satisfacción", aunque matizó que lo que han construido y desarrollado se ha hecho sobre la base previa que dejaron sus antecesores.

El banco lleva más de un año defendiendo su apuesta por continuar sin fusiones (tras las negociaciones fallidas con BBVA a finales de 2020) y descartan la venta de filiales extranjeras del grupo como TSB, en Reino Unido, o la de México. González-Bueno aseveró este jueves que el Sabadell no contempla actividades corporativas con el objetivo de dar estabilidad a la entidad como mínimo el tiempo que recoge el último Plan Estratégico, que concluirá a cierre de 2023. "Es en lo que estamos y nos va bien", aclaró.

El consejero delegado señaló que la entidad lleva una buena marcha porque están centrados en ejecutar el plan sin "distracciones de aventuras de ningún tipo, ni de venta ni compra". "El tiempo está dando la razón a una decisión previa a nuestra llegada de seguir en solitario", incidió. Respecto a la filial británica, en la diana hace poco más de un año por una posible venta, aseveró que no se plantean una venta porque está funcionando muy bien. TSB ha cerrado el primer trimestre del año triplicando beneficio, con 19 millones de euros, y ya es el quinto trimestre consecutivo que aporta ganancias al grupo.

Impactos por la guerra

El consejero delegado de la entidad, y al contrario que su homóloga en Bankinter, ha defendido las medias puestas en marcha por el Gobierno para tratar de reducir los impactos inflacionistas y por el alza del coste de la energía y las materias primas potenciados por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Según González-Bueno, desde el inicio de la pandemia, tanto España como la mayoría de países han aplicado políticas fiscales como los ERTEs o los avales ICO que han tenido un impacto positivo. A su juicio, que siga habiendo políticas no solo monetarias sino también fiscales para intentar suavizar el impacto de la guerra también lo ve positivo.

El banquero ha señalado que el impacto directo del conflicto para el Sabadell es "muy limitado", aunque aún es difícil de determinar cuál será el indirecto, en la medida que afecta a la economía. No obstante, recordó que aunque la previsión de crecimiento para la economía española se haya reducido tras explotar el conflicto, aun sigue siendo positivas con mejoras del PIB para este año de entre el 4,5% y el 5%.

Por su parte, el director financiero, Leopoldo Alvear, señaló que el banco trabaja prácticamente con la misma perspectiva de tipos que apunta el mercado de futuros. En este contexto, ha recordado que el mercado apuesta por una primera subida de la facilitad de depósito (actualmente, en el -0,5%) en verano y una segunda subida en el último trimestre del año, con más alzas para 2023. El euribor ya está recogiendo de manera anticipada esta estimación de incremento de las tasas y ha mejorado unos 60 puntos básicos desde diciembre, hasta tocar terreno positivo en abril (euribor diario). Según Alvear, el impacto en las cuentas del banco de esta mejora del índice será reducido este año porque las hipotecas se reprecian con dos meses de decalaje frente al nivel del euribor (en abril se aplicarán los ratios de febrero) y se verá casi a su totalidad a partir de 2023 en adelante.

Finalmente, respecto al aviso dado este lunes por parte del Banco de España sobre el peligro que supone para la banca su aún elevada exposición al mercado inmobiliario en un contexto de subida de precios, González-Bueno señaló que de momento no hay burbuja inmobiliaria en nuestro país, los precios no están disparados y el nivel de endeudamiento de las familias no tiene nada que ver con la crisis anterior.

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