Empresas y finanzas

La industria quiere que España la recupere para salir de la crisis y crear empleo

  • Donde el PIB industrial supera el 20%, el nivel de paro no llega al 10%
  • Las empresas piden unidad política y social y reforma de la Administración
Trabajadores industriales. Foto: Archivo.

La industria española cree que ha llegado el momento de que el país la recupere para superar la crisis con éxito, habida cuenta de que disponer de estas empresas es clave para que haya empleo de calidad -donde el PIB industrial supera el 20%, el nivel de paro no llega al 10%- y abastecimiento de productos básicos, en un entorno post-Covid 19, en el que la producción local tiene mucha relevancia. Lamentablemente, hoy la industria no llega al 14% del PIB -ni al 12% descontando la energía- cuando el objetivo era alcanzar el 20% en 2020.

Las compañías plantean la reforma de la Administración, unidad política y social, estabilidad regulatoria y seguridad jurídica, mantenimiento de la legislación laboral -introduciendo mejoras-, más digitalización, más formación para los trabajadores, cuidado a las exportaciones, reducción de costes energéticos, una apuesta decidida por la economía verde como gran baza para crecer de un modo inmediato…

Toda la batería de propuestas de los representantes del sector en su participación en la Cumbre organizada por CEOE señala en la misma dirección: "hay que invertir en mañana, hay que invertir en industria", según la expresión empleada por Alberto Gutiérrez, presidente de Airbus España, que clausuró la sesión.

Con Antonio Garamendi, presidente de la patronal, ejerciendo de maestro de ceremonias, además de Gutiérrez, participaron Francisco Martínez Cosentino, presidente de Cosentino; Carles Navarro, presidente de Feique; Clemente González Soler, presidente del Grupo Alibérico; Bernardo Velázquez Herreros, consejero delegado de Acerinox y presidente de Unesid; Ignacio de Colmenares, presidente de Ence; José Miguel Guerrero, presidente de Confemetal, y Javier Ormazábal, presidente de Velatia y presidente del Círculo de Empresarios Vascos.

Cosentino: Unidad y reforma de la Administración

Martínez Cosentino fue el primero en intervenir, afirmando con rotundidad que "España necesita unidad y grandes acuerdos en asuntos de Estado, como la educación y la reforma y modernización de la Administración pública" y añadiendo la conveniencia de "proyectar una buena imagen de España desde la moderación, la apertura y la modernidad; es preciso evitar fórmulas radicales, de todo signo, que han fracasado reiteradamente en el pasado".

Francisco Martínez Cosentino: "Hay que proyectar una buena imagen de España desde la moderación, la apertura y la modernidad; es preciso evitar fórmulas radicales, de todo signo, que han fracasado reiteradamente en el pasado"

Reclamó seguridad jurídica y una administración más ágil, reformando la función pública, y digitalizándola, con un caso claro en la Justicia; en consonancia propuso "trasvasar recursos de la burocracia a los servicios sociales básicos", en especial los sanitarios y la educación.

Reivindicó un modelo industrial sostenible, "en sentido amplio", en el que se tenga en cuenta que la rentabilidad y la competitividad son claves para ser sostenible. Incidió en la necesidad de un marco jurídico claro para afrontar el problema del cambio climático y el fomento de la economía circular, "con productos duraderos y de calidad, frente al modelo de bajo coste de usar y tirar".

Descartó modelos autárquicos y pidió "cuidar la exportación", que ya fue clave para la recuperación de la crisis de 2008: "miremos y trabajemos los aranceles, que luego vienen los grandes llantos".

Feique: potenciar el Ministerio de Industria

Navarro expuso la potencia del sector, segundo exportador tras el automóvil y responsable del 5,8% del PIB y de 700.000 empleos entre directos e indirectos de calidad. Tras explicar su relevancia para producir bienes sanitarios durante la crisis, en detrimento de otros productos para el automóvil o la construcción, señaló que durante los últimos meses ha operado al 80% o al 85% de su capacidad.

Desgranó una buena cantidad de medidas, entre las que destaca "dotar de capacidad de gobernanza al Ministerio de Industria, para que incorpore competencias en ámbitos clave para la industria, como la energía, las infraestructuras logísticas, la I+D+i o la formación -diseminadas en distintos ministerios-, así como las partidas presupuestarias correspondientes".

Carles Navarro: "Hay que dotar de capacidad de gobernanza al Ministerio de Industria, para que incorpore competencias en ámbitos clave para la industria, como la energía, las infraestructuras logísticas, la I+D+i o la formación -diseminadas en distintos ministerios-, así como las partidas presupuestarias correspondientes"

También reclamó urgentemente una mejora de los factores de competitividad, en particular los energéticos. Calculó que las empresas electrointensivas compiten con precios de 20 a 30 euros por MWh más altos que en Francia o Alemania y consideró "insuficiente" la rebaja propuesta por el futuro Estatuto de estos consumidores, ya que sólo permite una rebaja de unos 0,5 euros por MWh.

Pidió mejoras en transporte, celebró que se vaya a incrementar la masa máxima autorizada en transporte por carreteras de 40 a 44 toneladas, y apuntando al déficit en el transporte ferroviario, citó el Corredor Mediterráneo, pendiente desde 2015.

Alibérico: no se puede cerrar la planta de Alcoa

González Soler denunció el abandono que sufre la industria con mirada larga; tras valorar que el 50% de las exportaciones españolas son industriales y que atesora el 78% de los empleos indefinidos y el 60% de la I+D+i, dijo que "a pesar de todo esto, yo siento que hemos abandonado en los últimos 50 años a la industria; en 1970 el peso en el PIB de la industria era del 32,9%, sin energía, y hoy está en el 12%". Acto seguido puso el dedo en la llaga al recordar que "ninguno de los países de nuestro entorno ha hecho lo mismo".

Clemente González Soler: "Siento que hemos abandonado en los últimos 50 años a la industria; en 1970 el peso en el PIB de la industria era del 32,9%, sin energía, y hoy está en el 12%"

Aseveró que las empresas son responsables de la productividad y la Administración del entorno energético, fiscal, laboral, administrativo, infraestructuras, telecomunicaciones… "y sobre todo de la seguridad jurídica". Según sus palabras, la suma de productividad y entorno arroja la competitividad "y no podremos conseguir una competitividad como país y como empresas si no tenemos el entorno adecuado". Y abogó por aumentar el tamaño de las empresas.

Luego se detuvo en el aluminio y subrayó su importancia –"hay una relación directa entre el consumo de aluminio per cápita y el PIB"-, aludiendo a la situación de las plantas de Alcoa: "tras 70 años produciendo aluminio primario -hemos tenido cinco plantas, pero sólo queda una, San Ciprian, en Lugo- no podemos permitir que se cierre la única y la última empresa de producción de aluminio primario". Enumeró las muchas aplicaciones del aluminio y dejó caer que la planta "ha sido durante casi 50 años una empresa pública".

Acerinox: ojo con la deslocalización por el CO2

Velázquez Herreros abundó en la sensación de abandono del sector, a pesar del objetivo del 20% en 2020 y de que la crisis de 2008 puso de manifiesto la importancia de la crisis: "hemos aparcado los planes que se hicieron entonces, como el plan integral de política industrial 20-20 o el Pacto nacional por la industria, que estuvo a punto de ver la luz en 2018 y que es absolutamente necesario; ha pasado una década y nuestro país ni siguiera ha mejorado un punto; nos mantenemos en el 14%". 

Bernardo Velázquez: "Hemos aparcado los planes que se hicieron tras la crisis de 2008, como el plan integral de política industrial 20-20 o el Pacto nacional por la industria, que estuvo a punto de ver la luz en 2018 y que es absolutamente necesario".

Luego recordó las medidas planteadas por la Alianza por la Competitividad de la Industria, con actuaciones para impulsar la economía a corto plazo y medidas para aumentar la competitividad a largo, entre las que destacan la seguridad jurídica y aumentar el atractivo inversor, para que España pueda poder competir con otros países.

Entre los aspectos a mejorar, identificó el estímulo a la eficiencia energética y la economía circular, la digitalización, el uso del hidrógeno verde, el impulso a determinados sectores, como la automoción y la construcción, la rehabilitación de viviendas, un Plan renove para los electrodomésticos…

Se detuvo también en los costes energéticos. Explicó que los únicos elementos que diferencian la siderurgia nacional de la extranjera, en un sector con materias primas a precios globales y productos también globalizados, son la energía y los costes laborales: "o hay energía barata o hay empleo barato"; de otro modo, se producirá la deslocalización. 

Hizo referencia a la fuga de carbono y al sinsentido de que las cargas ambientales no sean globales: "el liderazgo europeo está promoviendo la deslocalización de nuestras industrias: Aceribnox emite en sus procesos un 30% menos CO2 que la media mundial del sector; y el tránsito por barco desde China a España supone un 20% de las emisiones de nuestro proceso; simplificando, podemos afirmar que si cerramos Acerinox en nuestro país estaremos reduciendo las emisiones nacionales, pero estaremos aumentando un 50% a nivel mundial".

Ence: la recuperación sólo puede ser 'verde'

De Colmenares tuvo la intervención más breve de todas, centrada en la apuesta decidida por la recuperación verde y justa de la economía, la importancia de la producción nacional para evitar la dependencia de las importaciones y en la defensa de su biofábrica de Ponteverda, amenazada por la revisión de la legislación de costas.

En el primer punto, la recuperación centrada en la transición ecológica, aplaudió los planes del Gobierno sobre clima y energía, pidió acelerar su implantación y reclamó subastas para renovables "ya, tras el verano", porque "la construcción de plantas fotovoltaicas, de plantas de biomasa, de parques eólicos, de plantas termosolares, reactivarán la economía y generarán mucho empleo". 

Ignacio de Colmenares: "Queremos subastas de renovables ya, tras el verano: la construcción de plantas fotovoltaicas, de plantas de biomasa, de parques eólicos, de plantas termosolares, reactivarán la economía y generarán mucho empleo"

De Colmenares recalcó que en España hay una potente industria de bienes de equipo para las plantas renovables y puso su propia experiencia como ejemplo de la importancia de disponer de producción local: durante la pandemia "hemos tenido enormes problemas para encontrar tecnólogos que nos ayudaran a poner en marcha equipos importados". Y reclamó "que se apoye a todas las empresas industriales, grandes y pequeñas, aunque no sean de automoción".

Finalmente, exigió huir de dogmatismos con relación a la revisión de plazos de la legislación de costas –"ahora no toca"- y la amenaza de cierre que pende sobre la planta de Pontevedra, que genera en Galicia 5.000 empleos y produce bienes biodegradables, sustitutivos de otros mucho menos sostenibles.

Confemetal: decálogo detallado de medidas clave

José Miguel Guerrero, presidente de Confemetal, tuvo la exposición más técnica de todas. Sobre el axioma "si la industria crece, crece la distribución de riqueza", incidió en la importancia de las empresas manufactureras para el mantenimiento del estado del bienestar y la prevención de crisis sociales. Acto seguido enumeró un decálogo de áreas con medidas muy concretas para recuperar la economía del país.

Entre estas medidas figuran la ampliación de la línea de avales del ICO en 50.000 o 60.000 millones y más flexibilidad en su concesión; reducir el pago a proveedores de las administraciones a un mes, al igual que la devolución del IVA; avanzar en el reglamento sancionador de la Ley de morosidad; aplazar obligaciones tributarias, sobre todo a pymes y autónomos; bonificar la reducción de la huella de CO2 y la salubridad pública; reducir el Impuesto de Sociedades por inversiones y mantenimiento de actividad económica; no alumbrar nuevas figuras impositivas hasta la superación de la crisis…

En el ámbito laboral consideró "crucial" la prolongación de los Erte hasta final de 2020, aumentando su seguridad jurídica; abogó por potenciar el diálogo social, "con la negociación de convenios en segundo plano hasta la superación de la pandemia"; y valoró como "igualmente necesario mantener las reformas realizadas, incluida la laboral, y corregir únicamente aquellas cuestiones que puedan contribuir a mejorar la relación sociolaboral y, en todo caso, siempre en el marco del diálogo social"

José Miguel Guerrero: "es necesario mantener las reformas realizadas, incluida la laboral, y corregir únicamente aquellas cuestiones que puedan contribuir a mejorar la relación sociolaboral y, en todo caso, siempre en el marco del diálogo social"

Guerrero siguió su relación, citando la necesidad de un Pacto de Estado en educación; el fomento de la innovación; la elaboración de planes de transformación digital para pymes del sector industrial; la conveniencia de recuperar los planes a la exportación y la gestión de los trabajadores y productos en el comercio internacional; la reactivación del consumo con planes renove y renovación de edificios; eliminar barreras a la unidad de mercado; simplificación de normativa…

Antes de acabar afirmó que "las medidas no suponen coste o este es asumible y con buenos retornos a la Administración, y se basan en la voluntad de realizar reformas enfocadas a la mejora de la competitividad del tejido productivo y la sostenibilidad del mismo".

Velatia: la importancia de actuar unidos

Javier Ormazábal, presidente de Velatia y presidente del Círculo de Empresarios Vascos, arrancó con una frase provocativa: "el 2020 puede ser un gran año; el año en que todo cambió; un año en el que, juntos, hagamos cosas increíbles". Acto seguido apuntó a cinco pilares de la recuperación: apostar por la industria, recuperar la estabilidad, incrementar el diálogo social, impulsar la transición energética y consolidar la digitalización.

Javier Ormazábal: "el 2020 puede ser un gran año; el año en que todo cambió; un año en el que, juntos, hagamos cosas increíbles"

Abordó cada uno de los pilares "sin rectas mágicas", pero recalcando elementos comunes, como una fiscalidad coordinada o el aumento de la innovación y la digitalización, y destacando en todo momento la importancia de recuperar la estabilidad política y social –"los acuerdos de los Erte son un precedente valioso"-para aportar confianza al mercado y seguridad económica y jurídica.

Igual que muchos de sus predecesores, defendió una recuperación verde de la crisis, con un mayor peso de la electricidad, que puede ejercer de "motor de la recuperación". E insistió en que la economía verde no requiere apoyo, sino únicamente estabilidad y confianza, porque "los inversores privados están desando acometer inversiones en plantas eólicas, redes eléctricas inteligentes, recargas de vehículo eléctrico, sistemas de almacenamiento…" Remachó afirmando que estas inversiones transformarán el modelo económico "sin necesidad de incrementar el endeudamiento público".

Antes de acabar hizo autocrítica: "como empresarios, sabemos lo que es arriesgar y comprometerse; no siempre hemos sido valorados por la sociedad y quizá se deba a que no hemos sabido explicarnos. Ese ha sido nuestro error, pero la recuperación económica y social de España no podrá hacerse sin nuestra participación".

Airbus: evaluando al tamaño futuro de la compañía

Cerró la sesión Alberto Gutiérrez, presidente de Airbus España, quien lamentó el "desplome sin precedentes de la movilidad que ha experimentado es sector aeroespacial": hasta un 90% de la flota en la UE y en España se ha quedado en tierra. Pidió que no se retrasen las medidas de apoyo sobre las líneas aéreas, dotarlas de financiación en el corto plazo, especialmente sobre la cadena de suministro.

En la actualidad el sector está analizando la evolución del mercado y preparando escenarios de salida "en dos, tres o cinco años, y en función de eso, evaluar el tamaño de la compañía para que ser capaces de adaptarnos al mercado", que, a su juicio, dependerá de la confianza, la movilidad y el turismo.

Reflexionó sobre las lecciones y las oportunidades de la crisis: "globalización, independencia industrial, soberanía, o formas de trabajar basadas en la digitalización, cobran hoy más que nunca un valor muy significativo". Y sobre la necesidad, recurrente, de ampliar el peso de la industria, apostar en innovación; en este sentido, recordó los planes tecnológicos aeronáuticos, que entre 1993 y 2003 que generaron inversiones por 360 millones y propiciaron un sector con un valor superior a los 44.000 millones.

Alberto Gutiérrez: "globalización, independencia industrial, soberanía, o formas de trabajar basadas en la digitalización, cobran hoy más que nunca un valor muy significativo"

Recordó que Francia y Alemania ya han presentado propuestas concretas, que calificó de "valientes y de gran calado", y pidió apostar por la descarbonización y los nuevos combustibles para seguir el camino marcado por la UE. Abogó por una renovación de flotas a corto plazo -el plan renove también reclamado por Iberia- con aviones más eficientes y sostenibles, dentro de un plan de ámbito europeo que permita reducir las emisiones en un 25% y el ruido en un 50%.

Se refirió también a la importancia de la defensa -factor anticíclico- y de los futuros desarrollos, como el Sistema de Combate Europeo, y alertó sobre la tentación de redecir sus presupuestos en momentos de crisis. Y acabó recordando que "hay que invertir en mañana, hay que invertir en industria".

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