Empresas y finanzas

Lograr la economía circular exige una mayor colaboración público-privada

  • Los expertos consideran que el nuevo modelo de crecimiento va más allá de los residuos

El modelo de crecimiento se ha basado en una economía lineal. En ella, el proceso consiste en extraer, fabricar y usar, como si las materias primas y la energía fueran ilimitadas. Esta estructura no es sostenible en el medio plazo y el cambio climático está generando una revolución en este sentido. A raíz de ello surge la economía circular, que va mucho más allá del reciclaje de residuos, ya que supone un cambio en el modelo de producción y consumo.

Este ha sido el tema principal del Observatorio "El reto de la transición a una Economía Circular" organizado por elEconomista. En este evento han participado Vicente Galván, director general de Economía Circular de la Comunidad de Madrid; María Antonia Valero, gerente de medio ambiente de construcción de Acciona; Ángel Fernández Homar, presidente de la Fundación para la Economía Circular; Luis Morales, cofundador y responsable de comunicación y coordinación de proyectos de CIDEC (Centro de Innovación y Desarrollo para la Economía Circular); Pere Fullana i Palmer, director de la Cátedra UNESCO de ciclo de Vida y Cambio Climático ESCI-UPF; y Miguel Ángel Díaz Camacho, arquitecto, presidente de ASA, fundador de MADC Arquitectos y director del Grado en Gestión Urbana en UCJC.

"La economía circular es un tema imprescindible abordar desde ya, de hecho ya se están haciendo muchas cosas", señala Ángel Fernández Homar, presidente de la Fundación para la Economía Circular, quien añade que "no podemos seguir desperdiciando un bien escaso como son los recursos, ni podemos seguir poniendo en jaque nuestro medio ambiente, y por tanto tenemos que usar todos los métodos y todos los medios necesarios para intentar minimizar los efectos del cambio climático, que ya van a ser, y optimizar el consumo de los recursos".

En el año 2010, la fundación Ellen MacArthur fue creada con el objetivo de acelerar la transición a la economía circular. Una de las reglas en las que se basa este tipo de economía en su búsqueda hacia la sostenibilidad son las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar. Sin embargo, algunos expertos del sector apuntan que la economía circular va más allá y plantean retos a los que hacer frente.

Hasta el momento, el concepto de economía circular está muy centrado en los residuos, sin embargo, va más allá y este es uno de los retos. Por otro lado, la transformación a este nuevo modelo económico hay que hacerla desde todos los ámbitos. Los expertos del sector apuntan a la colaboración público-privada, es decir, la administración y las empresas, sin olvidar, el papel del ciudadano.

Como representante de la comunidad de Madrid, Vicente Galván, indica que "una parte fundamental que nos toca es dotar a la transformación de la economía lineal a la economía circular de un marco legislativo apropiado. Hay un paquete que viene de la Unión Europea que hay que traducir a la normativa española y desde la Comunidad de Madrid vamos a desarrollar un programa de economía circular con objeto de que ese requerimiento europeo y esa necesidad de transformar la economía lineal en economía circular se lleve a la práctica".

La coordinación entre todos los agentes es completamente necesaria

"Hay voluntad tanto por parte de administraciones públicas, de fundaciones, de empresas y de centros tecnológicos o innovación, así como del ámbito formativo y académico de elaborar las bases para poner una solución al problema del cambio climático basado en una economía circular. Desde nuestro enfoque universitario y un poco de actividad pública lo que queremos decir es que hay que actuar ya y que hay que basarse en la reducción sobre todo", señala Luis Morales cofundador y responsable de comunicación y coordinación de proyectos de CIDEC. La coordinación entre todos los agentes es completamente necesaria, no solo para pensar en la siguiente etapa, también a más largo plazo.

En el ámbito empresarial, algunas compañías trabajan en este sentido. María Antonia Valero, gerente de medio ambiente de construcción de Acciona considera que "la economía circular es un sí o sí. En un futuro la economía va a ser circular y no es una opción. Es un problema complejo donde entran muchísimas variables". Valero apunta que "nosotros en Acciona lo sabemos porque llevamos muchos años trabajando en ello y vamos a seguir haciéndolo con toda la ilusión. Estamos satisfechos porque vemos que para lo que los demás es un reto para nosotros es una ventaja competitiva".

Por otro lado, el aspecto económico es fundamental, ya que otro de los retos de este nuevo modelo es la financiación de los proyectos dedicados a la economía circular.

La sostenibilidad, factor clave

Para hablar de economía circular es necesario hablar de sostenibilidad. Es necesario tener en cuenta todas las variables, ya que no se puede mejorar el medio ambiente afectando a la economía, ni tomar opciones económicamente o medioambientalmente viables sin que la mayoría de la sociedad tenga un beneficio.

Por ello, Pere Fullana i Palmer, director de la Cátedra UNESCO de ciclo de Vida y Cambio Climático ESCI-UPF, apunta que "para mejorar un sistema hay que conocerlo muy bien. No hay que aumentar la circularidad a costa de un mayor impacto sobre el cambio climático u otros impactos o sobre las etapas del ciclo de vida, y para eso es fundamental usar como herramientas el análisis de ciclo de vida y el ecodiseño, como así lo dice el pacto nacional para el fomento de la economía circular".

Cómo afecta la economía circular a las ciudades fue otro de los temas planteados en la jornada. El 80% de la población vive en las ciudades y un gran porcentaje de los residuos del planeta se generan ahí. En este sentido, Miguel Ángel Díaz Camacho, arquitecto, presidente de ASA, fundador de MADC Arquitectos y director del Grado en Gestión Urbana en UCJC, apunta que "el reto de la economía circular presenta un potencial inmenso en el ámbito de las ciudades y el sector de la construcción" y añade que "se están haciendo muchas cosas como certificaciones ambientales". Así, "la arquitectura de las ciudades ofrecen un gran potencial para integrarse en este reto global de la economía circular", señala Díaz.

Tratamiento de residuos

Aunque durante la jornada los expertos dejaron claro que la economía circular va más allá de los residuos, se trató el tema de cómo mejorar el tratamiento de los mismos en nuestro país. En España, el 57% de los residuos van al vertedero.

Estamos consumiendo las materias primas disponibles y contaminando todos los ambientes, por lo que la toma de medidas es necesaria. Distintas voces del sector apuntan que contaminar no puede salir gratis, por ello, en distintos países europeos existe la aplicación de distintas tasas. Una medida complementaria a la formación e información.

De este modo, la educación y los hábitos de consumo son fundamentales. "Tenemos que cambiar todos son nuestros hábitos de consumo. Compramos de más, consumimos de más y tiramos de más. Tenemos que educarnos para hacer las cosas de otra forma, hay que concienciarse", explica María Antonia.

Más allá de los residuos, Vicente Galván destacó temas y problemas como la obsolencencia, que el uso del producto tenga más valor frente a la propiedad (carsharing) y las reparaciones como parte de la economía circular: "Estos aspectos disminuyen los residuos, hace más accesible a determinados colectivos sociales a algunos usos, bienes, servicios y es bueno para el medio ambiente".

Indicadores

"El único indicador real hablando de economía circular sería el consumo de materias primas", expone director general de Economía Circular de la Comunidad de Madrid. "La conclusión", apunta Galván, hablando de economía circular "es que cada vez se usa más petróleo para fabricar plásticos, cada vez se saca más cobre para usos de la tecnología y el problema es ese, que se pueden poner indicadores pero la materia prima del mundo se acaba". Por ello, el experto señala que el criterio básico es si estamos disminuyendo el consumo de materias primas: "Llegaremos a decir que somos circulares pero lo hemos agotado todo".

Morales planteó la idea de medir el impacto en toneladas y no en porcentajes, "porque sabemos lo que nos queda de la tierra y lo que estamos consumiendo. El fin último de la economía circular es que las empresas sean regenerativas no es que se queden en cero, es que tienen que generar aquello que durante muchos años han consumido".

"Todos estamos buscando los indicadores indiscutibles que sean representativos del desempeño de nuestros negocios, pero a fecha de hoy sí que tenemos una referencia que utilizar, que en nuestro caso son los indicadores que usamos", señala la gerente de medio ambiente de construcción de Acciona.

Algo que, sin duda, hay que abordar desde la innovación, según indicó Valero: "Si tienes un proceso en el que tú tienes una materia prima que está en riesgo o estratégicamente está en un país del que no quieres depender, lo suyo es invertir en innovación. A lo mejor ese mismo proceso lo puedes ejecutar sacando una materia prima de otro punto o utilizando materias primas secundarias. Hay que ir de la mano de la innovación intentando resolver este tipo de situaciones".

Acciona dispone de un centro tecnológico desde el que se trabaja para reducir esa dependencia de aquellas materias primas que son muy contaminantes y forman parte de su negocio para dar soluciones no solo de consumo, también técnicas.

Por ello hablan de la necesidad de políticas a nivel de producto y servicio, pero también a nivel global de país o del mundo entero.

Ante las modificaciones y medidas aportadas durante la jornada de cara a este nuevo modelo, el presidente de la Fundación para la Economía Circular concluyó que "estamos pidiendo que se cambie un modelo económico que hemos creado durante los últimos 200 años y pretendemos que se cambie rápido. Ya sabemos que no va a ser así, pero no deberíamos equivocarnos en los pasos que demos".

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