Economía

Los escenarios que abre la derrota esperada del Brexit

  • La ruptura no pactada es la opción que existe por defecto...
  • ...pero las posibilidades son múltiples
Negociaciones para el Brexit. Imagen: iStock.
Londres.

La oposición que el acuerdo del Brexit ha generado en el Parlamento podría sumir a Reino Unido en una crisis constitucional de consecuencias impredecibles. La incógnita no es si Theresa May logrará superar la crucial votación en el Parlamento, que en un inicio estaba prevista para este martes día 11 pero al final se aplaza, sino cuál será el margen de la derrota.

La Ley de Retirada de la Unión Europea establece que el Gobierno tendría 21 días para regresar a Westminster para exponer qué prevé. A partir de ahí, tendría que presentar una moción transcurridos siete días adicionales, y sería ahí precisamente donde los diputados podrían poner freno a la salida sin acuerdo, desenlace por defecto que la normativa prevé en caso de derrota parlamentaria.

Los escenarios alternativos, no obstante, son múltiples y difícilmente aguardarán a esas tres semanas de gracia previstas inicialmente por la ley.

No acuerdo

Es la opción por defecto y puesto que rechazarla constituye una de las escasas variables que generan cierto consenso parlamentario, resulta más que improbable que el Parlamento la acepte sin presentar objeción. Las devastadoras consecuencias económicas que generaría deberían bastar para disuadir a los eurófobos que todavía apuestan por una ruptura no pactada y, necesariamente, por pasar al amparo de la Organización Mundial de Comercio.

Segunda votación

Una de las opciones consideradas más probables, al menos, en el plazo más inmediato. Theresa May podría acudir al Consejo Europeo que se celebra esta semana para pedir la introducción de garantías suficientemente digeribles en Westminster, que permitan aprobar el acuerdo al segundo intento. La normativa parlamentaria impide, a priori, votar por el mismo texto, por lo que la premier tendría que lograr ciertos cambios. La UE, hastiada de la parálisis al norte del Canal, ha advertido ya de que serían meramente "cosméticos".

Renegociación integral

Apuesta complicada, dado el rechazo de la UE, de May y la necesaria ampliación del artículo 50, un requerimiento que precisa aprobación unánime de los Veintisiete. Sin embargo, dada la visceralidad generada por el acuerdo entre partidarios de la salida y de la continuidad, constituiría la solución.

El principal escollo es la cláusula de seguridad para la frontera con Irlanda, forzada por el Brexit diseñado por May, por lo que una fórmula alternativa podría resolver la parálisis: el modelo noruego, reforzado con la continuidad en la unión aduanera, haría el mecanismo innecesario y podría recabar una mayoría parlamentaria.

Segundo referéndum

Anatema para May, pero dado el bloqueo en Westminster, la consulta popular gana enteros. De momento, la demandan sospechosos habituales del bando pro-permanencia, pero si su derrota subraya la falta de opciones, podría haber un giro que en la oposición nadie descarta. No obstante, solo podría tener lugar si el Gobierno lo propone y el tiempo se acaba.

Generales

Theresa May podría jugársela con un adelanto electoral, pero dos tercios tendrían que ampararla en Westminster. El plazo más inmediato serían 25 días laborales y sería prerrogativa de ella elegir fecha.

También los diputados podrían forzarla mediante una moción que requeriría el apoyo de dos tercios; o a través de un voto de no confianza, que solo precisaría mayoría simple.

May dimite

Considerando su profunda identificación con el acuerdo, la primera ministra podría considerar que un rechazarlo constituye una censura a su propia continuidad y convendría dimitir. La determinación mostrada hasta ahora lo hace improbable, pero una derrota de hasta tres cifras amenaza con hacer su continuidad insostenible.

Irse voluntariamente permitiría, además, controlar los tiempos, para evitar una guerra sucesoria que podría romper todavía más a los conservadores. El problema es que no hay candidato de unidad y la fractura entre partidarios del Brexit y los de la continuidad podría fracturar al partido, con serias consecuencias para la propia salida.

May es forzada a abandonar

Si el voto de no confianza constituye el instrumento parlamentario para deshacerse de un primer ministro, los conservadores tienen sus mecanismos. Si el 15% de los diputados expresa su disconformidad, la disputa por el liderazgo sería oficial.

Los eurófobos fracasaron en noviembre en su intento de reunir las 48 firmas necesarias, pero una derrota podría convencer a los indecisos. Si May sobrevive a la votación, sería inmune durante un año. De perder, abandonaría inmediatamente, abriendo una batalla sucesoria. La selección es eliminatoria, hasta quedar dos, de entre quienes elegirían al líder.

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Sopaconondas
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Están que se va, y se van y se van, y no se han ido, pero nadie ni en las islas ni en el continente se ha molestado en expalicar, al menos en líneas generales, en qué consiste el acuerdo de salida, que mejor 'Kick in the ass'.

O ¿Dónde paga: 'Servicios para medios de pago'= VISA, sus impuestos por las actividades dentro de la UE?

El RU obtiene casi una cuarta parte de su PIB de 'operacioens financieras', o sea, sisa, usura, blanqueo,... 'Money for nothing', además de ser una actividad parasitaria, genera inflación y paro, porque es humo y fuego, no es economía real. ¡Vale ya!

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