Economía

El Gobierno de May acepta un acuerdo aduanero con la UE tras el Brexit

  • La premier sufre una fuga de ministros a pesar del anuncio de ayer
  • La libra se desploma con el mayor retroceso en año y medio
Theresa May, durante su comparecencia a la salida de la reunión con su Gabinete. Foto: Reuters.

En una declaración a las puertas de Downing Street, la primera ministra británica, Theresa May, ha confirmado que el Gobierno británico ha aprobado por mayoría el acuerdo para el Brexit, después de un "largo y apasionado" Consejo de Ministros que se ha extendido durante cinco horas y en el que al menos 9 de sus 29 miembros habrían votado en contra. El documento, de 585 páginas de extensión, ya ha sido difundido tanto por el gobierno británico como por la Unión Europea. No han pasado ni 24 horas y ya han dimitido cinco altos del Gabinete de May, incluido el ministro encargado del Brexit, Dominic Raab. Ante la oleada de salidas la libra cae un 1,5% frente al dólar y el euro.

En sus contenidos, May poco menos que se rinde a las principales exigencias de la UE. Así, Reino Unido permanecerá en una unión aduanera con la UE, sobre la que se construirá su futura relación comercial, mientras que Irlanda del Norte se mantendrá como parte del mercado común de bienes y personas, con las mismas leyes de competencia, agricultura y medio ambiente y la supervisión del Tribunal de Justicia Europeo.

Para evitar la división política del país, el resto del Reino Unido aplicará las normas europeas, permaneciendo de facto como un miembro más hasta que no se llegue a un acuerdo alternativo. Las dos partes prometen "hacer lo posible" para alcanzar un nuevo pacto en 2020, cuando se termine el periodo de transición en el que Reino Unido seguirá aplicando las leyes europeas, aunque no hay ningún tipo de garantías, y será la UE la que tenga la última palabra para poner fin a las cláusulas aprobadas hoy. Si no se alcanza un nuevo acuerdo para entonces, se podría extender la pertenencia de Reino Unido a la UE, o empezar a aplicar las leyes acordadas solo a Irlanda del Norte, con controles fronterizos en los puertos para el comercio entre Gran Bretaña y las dos irlandas.

"El mejor posible"

May explicó ayer que "las decisiones han sido difíciles", pero que el acuerdo que alcanzaron con los negociadores de la UE el pasado lunes por la noche era "el mejor posible". "Creo con mi cabeza y corazón que esta decisión va a favor del interés nacional de todo el Reino Unido", afirmó la 'premier'.

El contenido específico del acuerdo se dará a conocer en los próximos días. "Es mi obligación explicar nuestra decisión, y [el jueves] daré una declaración en el Parlamento", agregó May. Aun así, señaló que su plan "es mejor que no hacer el Brexit y violar el mandato del referéndum, hacer un Brexit sin acuerdo o lanzarnos a la incertidumbre de otra votación". Hoy jueves, May está compareciendo en la Cámara de los Comunes del Parlamento británico, tras las dimisiones de buena parte de su gabinete, incluida la salida del ministro para el Brexit, Dominic Raab.

A pesar del desmoronamiento del Gobierno de May, la decisión de la premier desatasca las negociaciones y permite que la UE celebre una cumbre extraordinaria el 25 de noviembre, para sellar las condiciones definitivas de la salida del Reino Unido de la Unión europea, que ha sido anunciada esta mañana por Donald Tusk

Lo peor de ambos mundos

Aun así, hay grandes dudas de que el acuerdo pueda ser aprobado en el Parlamento británico. Un creciente número de diputados conservadores y unionistas norirlandeses han amenazado en las últimas horas con apoyar una moción de no confianza en la primera ministra, que hundiría su Gobierno antes de llevar a votación el acuerdo. Todavía no hay fecha para la votación en el Parlamento británico.

Nada más conocerse el contenido del acuerdo, el líder de la facción euroescéptica 'tory', Jacob Rees-Mogg, anunció inmediatamente su pérdida de confianza en May, y pidió a sus compañeros -unos 80- que hicieran lo mismo. La líder de los unionistas norirlandeses, Arlene Foster, que sostiene al Gobierno, advirtió que si Irlanda del Norte acaba separada legalmente del resto del país, "habría consecuencias" parlamentarias.

Según los medios británicos, entre 9 y 11 ministros habrían votado en contra del acuerdo en el gabinete de ayer, entre ellos el ministro de Exteriores, Jeremy Hunt, el de Interior, Sajid David, y el de Comercio, Liam Fox. Según Sky News, una de ellas -Esther McVey, Trabajo y Pensiones, hoy dimitida- habría llegado a pedir una votación oficial sobre su aprobación, lo que refleja el nivel de división interna en el Gabinete y la precariedad del pacto.

El conflicto fundamental radica en que tanto quienes defienden la continuidad como los que abogan por romper con el bloque, consideran que Reino Unido sale peor parado de lo que implica la pertenencia actual. Para los pro-Brexit, este desenlace supone una declaración de guerra, puesto que cuestiona la repatriación de la soberanía que habían demandado como apelación fundamental durante la campaña del referéndum. Mientras, en opinión de los que apoyaban seguir en la UE, la solución implica perder privilegios a cambio de ninguna prestación tangible, ya que el alineamiento normativo impedirá a Londres establecer los pactos comerciales bilaterales que, en el aspecto más positivo, la ruptura debería acarrear. Por ello, su reclamación de un segundo plebiscito gana enteros y el respaldo parlamentario que lo ampara es también mayor.

Tras conocerse el acuerdo, la libra ha remontado las caídas que se había anotado a lo largo de la tarde. Poco antes de la finalización de la reunión, la libra se cambiaba a 1,29 dólares, pero tras conocerse el acuerdo alcanzó máximos del día hasta 1,307 dólares. Hoy con la crisis de Gobierno y mientras May comparece en el Parlamento la libra se desploma frente al dólar y el euro.

Caída de la libra frente al dólar. Bloomberg
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