Economía

El BCE puede hacer más frente al coronavirus: las compras de acciones siguen siendo una opción

  • El Banco Central Europeo insiste en que aún tiene 'ases bajo la manga'
Fotografía: Reuters.

La pandemia del coronavirus está golpeando la economía mundial con dureza. La Eurozona no escapa de su impacto: el producto interior bruto (PIB) se contrajo un 3,8% en el primer trimestre, y se da por hecho que el revés será aún más duro entre abril y junio. Los bancos centrales ya han sacado la artillería pesada para hacer frente a esta crisis, pero el panorama hace pensar que aumentarán aún más sus esfuerzos próximamente. En el Viejo Continente, el Banco Central Europeo (BCE) asegura que hará "todo lo necesario", por lo que vuelve a coger fuerza la posibilidad de que el organismo amplíe el abanico de activos a comprar e incluya acciones corporativas.

El BCE pasó a la acción frente al brote vírico el pasado 19 de marzo. Aquel día anunció tras una reunión extraordinaria de su Consejo de Gobierno, casi de madrugada, el Programa de Compra de Emergencia Pandémica, conocido como PEPP (por sus siglas en inglés).

Este nuevo 'paquete' se basa en la adquisición de deuda pública y privada por un total de 750.000 millones de euros, y en principio durará hasta finales de año. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, justificó su creación en que "las situaciones extraordinarias requieren acciones extraordinarias".

Además, en su reunión ordinaria de finales de abril, el eurobanco sumó al PEPP nuevas subastas de liquidez especiales (las PELTRO) y mejoró de forma radical las inyecciones a la banca de la zona euro.

Los bancos centrales pueden hacer más

Con todo, los principales representantes del BCE no han desaprovechado ninguna oportunidad desde marzo para rememorar de alguna manera el famoso "whatever it takes" que el anterior presidente, el italiano Mario Draghi, pronunció en 2012 para salvar el euro.

"Continuaremos haciendo lo que sea necesario, lo que sea necesario para cumplir nuestro mandato, sin inmutarnos", afirmó Lagarde a principios de este mes. La banquera central respondió así (indirectamente) a la polémica sentencia del tribunal constitucional de Alemania que cuestionó la política monetaria del BCE. Y este mismo martes ha reiterado que el organismo actuará "sin pestañear". 

De hecho, el oscuro panorama económico global provocado por la pandemia invita a pensar que los distintos bancos centrales ampliarán sus estímulos en el corto plazo. Una opción a la que los propios organismos dejan la puerta abierta.

En Estados Unidos, el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, aseguró el viernes que el banco central de EEUU "todavía tiene capacidad para hacer mucho más", un mensaje que repite hoy en el Senado norteamericano. Aunque ha insistido en que recortar los tipos de interés bajo el 0% no es una opción.

Asimismo, el Banco de Inglaterra (BoE) optó en su última reunión por mantener el 'precio del dinero' en el 0,1% y dejar sin cambios su programa de compras. Pero en el comunicado constató que está listo para tomar más medidas según sea necesario para la economía de Reino Unido.

¿Comprará acciones el BCE?

Y en la misma línea de total disposición se muestra el BCE. "Ampliaremos nuestras medidas si está justificado", afirmó la representante alemana en el Comité Ejecutivo, Isabel Schnabel, en una entrevista de la semana pasada.

"El BCE está monitorizando continuamente la situación y listo para ajustar todos los instrumentos si es necesario"

"El BCE ha hecho mucho. Y estamos monitorizando continuamente la situación y listos para ajustar todos nuestros instrumentos si es necesario", dijo en el mismo sentido el economista jefe del organismo, Philip Lane, en una entrevista que publicada ayer en El País.

Por tanto, cada vez son más los analistas que dan casi por hecho que el BCE incrementará el tamaño y alcance temporal del PEPP en su próxima reunión, en junio. La consultora Oxford Economics pronostica que lo elevará al menos hasta los 1.250 millones de euros y lo extenderá hasta 2021.

Pero también reviven las especulaciones de que el Banco Central Europeo podría dar el paso y comprar no solo deuda, sino también acciones. Un rumor que viene de lejos pero que no desaparece, y menos en un momento en el que la economía de la zona euro afronta su mayor crisis de la historia reciente.

El Banco de Japón (BoJ) ya lleva a cabo este tipo de adquisiciones. De hecho, a finales del mes pasado aumentó su tamaño por cinco. Y el viernes se reúne de urgencia para abordar más posibles estímulos para la economía nipona. Por tanto, solo queda ver si la compra de acciones es (o no) un límite al "whatever it takes" 2.0 de Christine Lagarde.

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