Víctor Ventura

Redactor de elEconomista
estímulos

Ha tardado tres días, pero el todavía presidente de Argentina, Mauricio Macri, reaccionó finalmente al pánico de los mercados tras su derrota en las primarias del pasado domingo. Este miércoles Macri anunció bajadas de impuestos, un alza del salario mínimo y una congelación del precio de la gasolina para amortiguar el impacto de la devaluación del paso y tranquilizar a los ciudadanos antes de las elecciones de octubre.

Análisis

Desde hace 73 años, el peronismo es la fuerza política clave en Argentina. A estas alturas se podría esperar que los mercados hubieran hecho la paz con ella. Sin embargo, este poderoso movimiento político tiene un punto débil: su política económica es imprevisible, puede ser una cosa y su contraria.

crisis

Día de rebotes en Argentina tras las históricas caídas del lunes. El S&P Merval, el principal índice de la Bolsa de Buenos Aires, remontó el martes un 9,5% después de dejarse un catastrófico 37% en la primera jornada de la semana por miedo al retorno del 'kirchnerismo' al poder.

Economía

Los inversores se posicionan claramente tras conocer el resultado electoral en Argentina. El mercado no solo no es favorable a una nueva victoria peronista, con Cristina Fernández de Kichner de vuelta, en algún modo, a la Casa Rosada, sino que castiga duramente tanto a la renta variable como a la deuda soberana en las últimas 24 horas.

Mercados

Pesimismo en los mercados argentinos tras la inesperada derrota del presidente, Mauricio Macri, en las primarias del país -un fiel termómetro de cara a las elecciones del 27 de octubre-. Macri, el preferido por los inversores, logró solo el 32% de los votos frente al 47% del peronista Alberto Fernández, el candidato de Cristina Fernández de Kirchner. En rueda de prensa, el mandatario, visiblemente tocado, anunció que seguirá gobernando hasta diciembre y que no plantea ninguna transición antes de las elecciones de octubre, en las que espera remontar. Pero los mercados ya han dictado sentencia.

reino unido

Tarde de caos en gran parte de Inglaterra y Escocia. Un enorme apagón provocado por la caída de la red eléctrica nacional británica causó la suspensión de numerosos trenes por todo el territorio. En Londres, la mayoría de los transportes tuvieron que paralizarse durante al menos una hora, en una jornada veraniega en la que se esperaban muchos desplazamientos.