Miguel Ángel Oleaga Zufiría

Exdirector del Aeropuerto de Madrid Barajas (2001 y 2013)

Recientemente pasaron en RTVE la película del año 2011 Contagio, de la cual tuve conocimiento hace tiempo al leer el documento del año 2017 ACRP SYNTHESIS 83 Preparando los aeropuertos para vuelos de llegada con enfermedades transmisibles, para mis actividades de profesor en el Máster en Gestión de Sistemas Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid. (Recomiendo verla por el retrato anticipado de lo que ha sucedido y está sucediendo hoy en día, en España y en el mundo).

Uno de los pensamientos más recurrentes a mi memoria es el famoso eslabón perdido de Darwin: ¿qué eslabón falta para unir la cadena de la evolución entre el mono y el hombre?

Cierra Ruyard Kipling el cuento del elefantito con una poesía que se ha hecho famosa por su final. En español sería algo así; Cómo, Cuándo y Qué/ Dónde, Quién y Por qué. Es el resumen kiplingniano de una forma básica de adquirir información. Me sirve, desordenando un poco el orden expresado, para opinar sobre el asunto del título.

No sé si el planteamiento español de tratamiento de enfermedades transmisibles tiene una estructura clara de consultas y decisiones acerca de cómo resolver problemas que arrastra el desarrollo de los acontecimientos en una pandemia como la del COVID.

Uno de los muchos problemas a los que se va a enfrentar España tras el COVID 19, será como conseguir que los proyectos españoles de futuro alcancen los estándares que, según parece probable, serán exigidos por la UE a la hora de asignar los fondos disponibles prometidos. Cada sector económico debería velar para que sus ideas de proyecto fuesen las más interesantes en la probable competición que, entre ellas, sería saludable que hubiera.

Es evidente que el transporte aéreo comprime el tiempo y el espacio, al conectar casi cualquier punto del globo con otro; además los aviones modernos se mueven más rápido que los tiempos de incubación de muchas enfermedades, sobre todo en las variantes de la gripe.

Miguel Ángel Oleaga

La política pragmática de EEUU es capaz de escribir cosas como la que copio: "La ética de la responsabilidad política requiere una voluntad hacia el compromiso, a ensuciarse las manos, a la adulación, al camelo, a la alcahuetería, a la fanfarronería, y a mentir, a acuerdos sin principios, y por lo tanto a olvidarse de la orgullosa autosatisfacción que proviene de la pureza autoconsciente y de la devoción a los principios". Me parece que ese pragmatismo es el que falta en la política de España. Quizás no sea propio de aficionados /opinadores de la política proponer ideas /soluciones a los profesionales de la política, pero ante la falta de concreción que percibo en los analistas y los políticos que se dedican a esa profesión me atrevo a opinar.

Miguel Ángel Oleaga

Tengo el corazón partío...", así comencé mi exposición ante el comité de la UEFA para la selección de la sede de la final de la Champions del año 2010. Partido en dos; el corazón de aficionado deseando que el Madrid fuese finalista deportivo, y el corazón económico deseando que no lo fuese. Porque si la pasión futbolística se satisficiese, el ingreso económico para Barajas (aproximadamente un 70% más que en un día ordinario) por la entrada de aviones y pasajeros (aproximadamente 40% de aviones y 70% de pasajeros más que en un día ordinario) que arrastra una final sería la mitad que en caso contrario.

Miguel Ángel Oleaga Zufiría

En un libro recientemente publicado por la Fundación Aena se plantea en dos capítulos, Innovar (se) y Renovar (se), una visión sobre la innovación en el seno de una gran empresa como es Aena. Ambos capítulos sirven para pensar y desarrollar ideas sobre innovación. El argumento que sostiene el libro es que del tritérmino I+D+i (Investigación, Desarrollo, innovación), hay uno, el de la i minúscula, más al alcance de empresas del tipo de Aena. En estas empresas cuasi públicas investigar y desarrollar es difícil, porque el corsé de lo público hace que la experimentación implícita en ambos dos términos se vea limitada por el dictado del "que inventen otros". Nosotros, ¡ya compraremos! Es harto improbable que un responsable de la gestión de lo público se ponga al escrutinio feroz de lo mediático y lo político, lanzándose a investigar y desarrollar nuevos productos de servicio.