El PPI (índice de precios al productor de EEUU), una medida clave de la inflación, vivió en marzo su mayor incremento anual desde 2011, situándose así en el 4,2% durante el pasado mes. Este incremento aviva aún más el nerviosismo en los mercados por el aumento desmedido de los precios en la economía. Sin embargo, los analistas de Goldman Sachs señalan qué acciones podrían beneficiarse de este repunte en la inflación.

Los dos principales grupos de comunicación de España han empezado el año, al igual que cerraron 2020, con muy buen pie. Las acciones de Mediaset suben un 16% en lo que va de ejercicio, mientras que las de Atresmedia alcanzan una revalorización del 21%, así, esta última cerró en marzo su mejor primer trimestre de su historia.

Los selectivos de todo el mundo cotizan acechados por dos principales temores: la persistencia de la pandemia y un posible repunte desmedido de la inflación. Una subida de los precios moderada acostumbra a beneficiar la renta variable, ya que suele ir asociada a un crecimiento económico y a un aumento de los beneficios. Sin embargo, la situación se podría complicar para los inversores si la economía se sobrecalienta y la inflación sube demasiado, produciendo así una importante disminución del poder adquisitivo del dinero. Ante estos temores la casa de inversión Schroders analiza qué sectores podrían ser los más resistentes a este aumento de los precios.

La estacionalidad del mercado no es una estrategia de inversión por sí sola pero es un factor clave a tener en cuenta para obtener rendimientos. La casa de inversión Nomura ha realizado un informe sobre los principales aspectos temporales a tener en cuenta para invertir en bolsa y uno de los que destaca es que, por estadística y sin explicación aparente, el martes es el mejor día para entrar tanto en la renta variable como en el mercado de divisas.

El analista financiero Mark Hulbert ha realizado un estudio sobre el pasado de la renta variable estadounidense y del resto del mundo, el objetivo es intentar atisbar que dice la historia sobre lo que podría pasar con estos activos durante la siguiente década y cómo afecta el peso del S&P 500 al comportamiento de las carteras.

Las esperanzas de una recuperación global persisten y el oro extiende su retroceso. Con el aumento de la vacunación en los EEUU la onza del metal dorado llegó a caer este mes por debajo de la barrera de los 1.700 dólares, aunque hoy cotiza con ganancias del 1% y recupera este nivel. El repunte de la rentabilidad de la deuda estadounidense (por encima del 1,7%) y del dólar (el índice dólar sube más de un 3% en lo que va de año) presionan a la baja al metal, que tradicionalmente ha mantenido una relación inversa con estos activos.