Daniel Gros

Director del European Policy Studies

La propagación del coronavirus en Europa y EEUU ha llevado a una fuerte corrección en los mercados y ha provocado llamados a favor de la implementación de políticas monetarias y fiscales activas, para evitar una recesión. Sin embargo, un análisis más profundo sugiere que tal abordaje podría no ser de ayuda en absoluto.

La Unión Europea ha perdido uno de sus Estados miembro más importantes. Reino Unido representaba aproximadamente una sexta parte de la población y economía de la UE. Sin él, la Unión seguirá siendo una de las principales potencias económicas del mundo, pero sufrirá una pérdida de dinamismo.

Tribuna

El comienzo de un nuevo año, y el inicio de una nueva década, es buen momento para una reflexión a más largo plazo sobre la política económica. En la década de 2010, dominada por las consecuencias de una crisis financiera extraordinaria, un fuerte estímulo monetario y fiscal estaba claramente justificado. De hecho, hoy en general se coincide en que la aplicación por casi todos los gobiernos de grandes expansiones fiscales seguidas de políticas monetarias no convencionales fue esencial para evitar que la Gran Recesión se convirtiera en una repetición de la Gran Depresión de los años treinta.

Tribuna

Las discusiones en torno a la política económica en Europa solían estar dominadas por el número tres: el límite superior del 3 por ciento del PIB sobre los déficits fiscales.

Tribuna

Los bancos centrales apuntan a la estabilidad de precios y, hoy, los precios son en general estables en gran parte del mundo desarrollado. Sin embargo, los banqueros centrales se declaran insatisfechos. Algunos responsables de políticas, principalmente en el Banco Central Europeo, hasta están preparando más medidas de estímulo destinadas a convencer a los mercados financieros de su voluntad de combatir la deflación. Pero esas políticas sobreestiman el riesgo de la caída del IPC.

Tribuna

Al menos por algún tiempo, pareció que las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China se habían asentado en un estado de "nueva normalidad". Después de que ambos países impusieron altos aranceles a buena parte de sus exportaciones respectivas, el presidente estadounidense Donald Trump se abstuvo de continuar la escalada. Pero tras otra ronda infructuosa de negociaciones comerciales bilaterales que tuvo lugar en Shanghai, Trump anunció que a partir del 1 de septiembre, Estados Unidos impondrá un arancel del 10 por ciento a otros 300.000 millones de dólares de productos chinos.

El Parlamento Europeo solía ser un asunto tedioso, ignorado por los votantes y apenas percibido por los medios. Pero las últimas elecciones, celebradas el último fin de semana de mayo, rompió el molde y captó la atención en tanto echó por tierra las expectativas.

Tribuna de Opinión

A medida que se acercan las elecciones al Parlamento Europeo, la mayoría de las encuestas de opinión pronostican una fuerte presencia de los partidos que se declaran euroescépticos en diversos grados. Pero, su probable éxito representa una reacción nada sorprendente en contra la reciente integración europea, en lugar de una oposición a lo que es la propia Unión Europea.

Daniel Gros

Hace un año, el Banco Central Europeo aprovechó un alza temporal de los precios para declarar la victoria en su lucha por llevar la inflación de la eurozona a su objetivo de "una cifra inferior pero cercana al 2%". Sin embargo, el triunfo no perduró mucho. La inflación general ha vuelto a descender, y la inflación subyacente, que no considera los volátiles precios de la energía, vuelve a rondar el 1%. Pero esto no debería preocupar demasiado al BCE.