Alejandro Serrano es redactor en elEconomista.es en el turno de fin de semana. Llegó al medio en 2014 y cubrió el deporte durante bastantes años. Desde 2021 aborda una variedad de temas entre los que destacan el seguimiento de las grandes fortunas.

El Borussia Dortmund lo ha vuelto a hacer. Once años después de su última final de la Champions League (ante el Bayern en 2013), el equipo negriamarillo, entonces liderado por Jurgen Klopp, se ha colado ante todo pronóstico entre los dos mejores equipos de la competición y buscará su segunda 'Orejona' el próximo 1 de junio contra el Real Madrid. Por aquel entonces, el Borussia disfrutaba de una generación de futbolistas como Lewandowski, Gundogan, Blaszczykowski, Subotic, Piszczek y dos más que aún permanecen en el club, como Hummels (previo paso por el Bayern) y Reus. Una década después, la historia se repite (con jugadores como Brandt, Schlotterbeck, Adeyemi, Fullkrug, Kobel o Sabitzer) gracias a un gran trabajo sobre el césped y también en los despachos. Y siempre bajo un lema: buena gestión y rentabilidad.

El poderío de las fortunas estadounidenses es cada vez mayor. De los 20 grandes patrimonios del mundo, 14 pertenecen a EEUU. Y todo gracias al sector tecnológico, con Jeff Bezos, Elon Musk y Mark Zuckerberg a la cabeza. Sin embargo, Europa puede presumir de contar en estos momentos con la persona más rica del mundo, como es el francés Bernard Arnault, que actualmente alcanza una fortuna de 219.000 millones de dólares, según el índice de multimillonarios de Bloomberg.

Los hermanos Winklevoss se dieron a conocer en 2009 por su guerra con Mark Zuckerberg, alegando que el fundador de Facebook les había robado la idea. Pidieron más de 100 millones de dólares y en 2011 acabaron aceptando 65. Dos años más tarde, decidieron invertir 11 millones en una moneda virtual que por aquel entonces apenas se estaba dando a conocer: el bitcoin.

Cuando el río suena, agua lleva. Este refrán popular le viene al pelo a las cadenas estadounidenses de 'todo a 1 dólar', las cuales llevan un año avisando de que los "siguientes meses" serían duros, complicados, ante el actual panorama económico. Esto es algo que afecta especialmente a las tiendas de Family Dollar y 99 Cents Only.

"Si tienes una entrada de 55 dólares para los Rolling Stones y te cobran un cargo por servicio de 3 a 6 dólares, está bien. Pero el nuestro era un billete de 18,50 dólares, y ahora, de repente, es un billete de 24. Eso no está bien. Sólo quiero que la gente pueda ver nuestros conciertos. Es muy importante que estén disponibles para todos, que si quieren asistir puedan hacerlo. Además, cuando empiezas a tener entradas de 50 dólares, de repente estás cambiando de audiencia. Y es aterrador pensar en tocar sólo para gente que pueda permitirse una entrada de 50 dólares". Estas fueron palabras de Eddie Vedder, vocalista de Pearl Jam, uno de los grupos más reconocibles del grunge en la década de los 90, cuando hizo referencia al precio de las entradas en 1995. Sin embargo, dos décadas después, nadie ha podido escapar de las garras de los altos precios de las entradas, sobre todo desde el momento en el que estalló la pandemia.

Haití es uno de los países más peligrosos del mundo, según se desprende del último informe International SOS. La extrema violencia e inseguridad a la que se enfrenta el país desde 2021 no cesa y el actual primer ministro interino, Ariel Henry, llegó a pedir ayuda internacional a finales de 2023 para combatir esta situación. Resulta curiosa la transformación de Haití, tercer país más grande del Caribe y el más poblado de la región, que llegó a ser todo un referente para el azúcar y café.

El fantasma de la sociedad anónima deportiva (SAD) sigue acechando al FC Barcelona. Pese a ser uno de los cuatro clubes de fútbol español, junto con Athletic Club, Osasuna y Real Madrid, que se resiste a dejar de pertenecer a sus socios, la realidad (sobre todo económica) hace pensar que tenga que cambiar su modelo, con la entrada por ejemplo de varias empresas en el accionariado del club.

Bernard Arnault, también conocido como el "dueño silencioso del lujo", ha vuelto a coronarse como la persona más rica del mundo, con un patrimonio estimado de 197.000 millones de dólares, según el índice de multimillonarios de Bloomberg.

Inglaterra se ha convertido con el paso de los años en una nueva aventura para los inversores extranjeros. Malayos, emiratíes, egipcios, estadounidenses, rusos, italianos y hasta tailandeses son algunas de las nacionalidades que más interés han puesto en la compra de estos míticos equipos, como son el Leicester, Manchester City, Manchester United, Liverpool, Queens Park Rangers, Chelsea o Sheffield Wednesday, entre otros muchos. Por el contrario, la realidad de Alemania es bien distinta, donde ningún inversor extranjero se ha hecho con el control de un club de la Bundesliga.