Adair Turner

Investigador senior en el Instituto de Nuevo Pensamiento Económico y en el Centro de Estudios Financieros en Frankfurt

En respuesta a la pandemia por el Covid-19, la Reserva Federal de Estados Unidos comprará cantidades ilimitadas de bonos del Tesoro, el Banco de Inglaterra adquirirá 200.000 millones de libras ( en torno a 250.000 millones de euros) de bonos del Reino Unido y el Banco Central Europeo, superará el billón de euros en bonos de la eurozona. Casi con certeza los bancos centrales terminarán ofreciendo financiación monetaria para financiar los déficits fiscales. El único interrogante es si deberían hacerlo de manera explícita.

Tribuna

La de 2010 puede ser recordada como la década en que perdimos la lucha contra el dañino cambio climático. En 2015, en la conferencia climática COP21 en París, 196 países acordaron limitar el calentamiento global a mucho menos de 2 grados centígrados (°C) por encima de los niveles preindustriales. Pero la emisión mundial de gases de efecto invernadero (GEI) no para de crecer, las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono están en los niveles más altos en 800.000 años, y con las políticas actuales podemos esperar un calentamiento de unos 3 °C en 2100. Además, las recientes negociaciones de la COP25 en Madrid fracasaron, por disputas entre los gobiernos por el valor y la asignación de "créditos de carbono" remanentes de un régimen de políticas previo que ya está desacreditado.

Tribuna

En enero pasado, 3.554 economistas estadounidenses propusieron una política que antes era herejía: que Estados Unidos combine la imposición de un precio local al carbono con un "sistema de ajuste en frontera". Con su apoyo a la creación de un arancel que refleje la intensidad de carbono de importaciones clave, se apartaron de la ortodoxia de libre mercado, según la cual, las políticas ambientales nacionales no deben poner obstáculos a la liberalización del comercio internacional. Y tuvieron razón al hacerlo. Sin un arancel al carbono, el temor a la pérdida de competitividad industrial seguirá limitando la implementación de medidas esenciales para contrarrestar el cambio climático.

Adair Turner

Desde que los principales bancos centrales redujeron los tipos de interés a corto plazo casi a cero en otoño de 2008, y posteriormente compraron grandes volúmenes de bonos como parte de sus operaciones de flexibilización cuantitativa, los economistas han debatido cuándo y a qué ritmo se produciría la "salida" de estas políticas monetarias poco ortodoxas.

opinión

Los automóviles sólo generan el 8 por ciento de la emisión mundial total de dióxido de carbono; y si para cargar la batería de un vehículo eléctrico se usa electricidad generada con centrales termoeléctricas a carbón, que son ineficientes, el efecto inmediato será un aumento de las emisiones de CO2 respecto de usar un auto moderno con motor a gasolina o diésel.

Adair Turner

Para los gobiernos en todas partes, la sombra de los gilets jaunes (chalecos amarillos), cuyas protestas sacudieron a Francia durante varios sábados antes de Navidad, ahora se cierne sobre las políticas para combatir el cambio climático.

Adair Turner

Desde que China aboliera su política de un solo hijo el 1 de enero de 2016, los nacimientos anuales, después de un aumento temporal a 17,86 millones ese año, han caído desde 16,55 millones en 2015 a 15,23 millones en 2018. No debería sorprender a nadie que no ocurriera un auge de nacimientos.

ADAIR TURNER

Casi todo el mundo dice que el modelo económico de Japón ha implosionado. Desde 1991, el crecimiento medio ha sido de sólo un 0,9%, frente al 4,5% de las dos décadas anteriores. El lento crecimiento, combinado con grandes déficit fiscales y una inflación cercana a cero, ha hecho que la deuda pública pase del 50% del PIB al 236 del PIB.

Adair Turner

En toda la economía global, el potencial relativo a la automatización aparenta ser enorme. La Speedfactory de Adidas en Bavaria empleará a 160 trabajadores para producir 500.000 pares de zapatos cada año, una tasa de productividad cinco veces más alta en comparación con las tasas en las fábricas típicas actuales.

Adair Turner

Existe gran inquietud por que el proteccionismo del presidente estadounidense Donald Trump erosione los beneficios de largo plazo del comercio global. También están las esperanzas, principalmente entre los partidarios de Trump (incluidas varias compañías estadounidenses), de que con medidas duras se pueda evitar que China se convierta en el par tecnológico de Estados Unidos. Sin embargo, puede que sean exagerados los temores al impacto del menor comercio global, mientras que la esperanza de mantener a raya a China no tiene posibilidad alguna de hacerse realidad.