Vivienda - Inmobiliario

Sareb saca tajada con la venta de Marina d'Or a Grupo Fuertes y Magic Costa Blanca

Ciudad de vacaciones de Marina d'Or en Oropesa.
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Una de las grandes operaciones en el sector turístico español que se ha producido este año, el traspaso de los hoteles y los parques de ocio de la ciudad de vacaciones Marina d'Or, ha tenido un protagonista que ha pasado desapercibido hasta ahora. La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), controlada por el Estado, también ha participado en la venta al Grupo Fuertes y Magic Costa Blanca, según han confirmado desde la propia entidad.

Sareb se llegó a hacer con alrededor del 2,3% del accionariado de Hoteles Marina d'Or a finales del año pasado, en una operación por la que capitalizó la deuda que mantenía con la empresa turística y la convirtió en acciones de la compañía. Una fórmula con la que el propio fondo Farallon también transformó la deuda que había adquirido del grupo para tomar el control de la mayoría del capital. El grupo estadounidense asumió en 2020 el control y la gestión de la empresa, al hacerse con la mayoría de la deuda financiera de la empresa, que hasta entonces formaba parte del grupo inmobiliario y hotelero del fundador de Marina d'Or, Jesús Ger.

La vinculación entre el conocido como banco malo y la ciudad de vacaciones castellonense se remonta a hace más de una década. Sareb se convirtió en uno de los mayores acreedores del grupo de Ger al asumir los créditos heredados de Bancaja, Banco de Valencia y Caixa Galicia. De hecho, durante el concurso de acreedores de la división inmobiliaria de Marina d'Or, que Ger rebautizó como Comervi, Sareb mantuvo un duro enfrentamiento legal que bloqueó durante meses el convenio de acreedores.

De la guerra judicial a ser socio

La entidad incluso llegó a demandar judicialmente al empresario por la polémica segregación que realizó del grupo en 2011, en plena crisis de la burbuja inmobiliaria y con el margen necesario para que una vez su división inmobiliaria se declarara insolvente el juez mercantil no pudiese anularlo. Precisamente esa operación societaria supuso la creación de Hoteles Marina d'Or como una empresa al margen de las sociedades inmobiliarias pese a tener el mismo dueño.

Finalmente en 2018 Sareb y Jesús Ger sellaron la paz y establecieron un acuerdo que permitió la salida de concurso de Comervi, con una quita del 65%. Sin embargo, los traspasos de activos entre las distintas sociedades que había hecho Ger para poder sostener sus balances hizo que Hoteles Marina d'Or también asumiese cientos apartamentos para alquiler turístico, locales comerciales e incluso suelos por desarrollar. Y con ellos sus hipotecas.

Para sanear la compañía hotelera antes del traspaso a Grupo Fuertes y Magic Costa Blanca, Farallon realizó una ampliación de capital en la que capitalizó deuda por 135,28 millones de euros en septiembre del año pasado. Al límite del cierre del ejercicio, el 30 de diciembre, se realizó otra ampliación, por la que se compensó otros 11,75 millones de euros de deuda, según las cuentas de la sociedad. Pero en este caso el acreedor era Sareb. De esa forma, la entidad controlada por el Estado pasó a poseer algo más del 2,3% de las participaciones del resort de la ciudad de vacaciones.

En la práctica Sareb no ha llegado a ser propietario de los activos de Marina d'Or ni siquiera un año. En agosto se anunció el acuerdo por el que el Grupo Fuertes, dueño de El Pozo, y la hotelera alicantina Magic Costa Blanca compraban la empresa hotelera, con 1.300 habitaciones además de otros activos inmobiliarios. Aunque ha sido Farallon como socio que controlaba más de 97% quien pilotó la operación, Sareb también traspasó su porcentaje minoritario a los nuevos dueños, según fuentes de la entidad. Tras obtener la autorización de Competencia, la venta definitiva se selló a principios de noviembre.

Los nuevos dueños del resort tienen ahora el reto de conseguir lo que no logró Farallon: hacer rentable un complejo que acumula pérdidas de más de 80 millones de euros desde la irrupción de la pandemia del Covid. Como publicó elEconomista.es, la firma perdió otros 27 millones en 2022, después de realizar a final de año un ERE para 106 trabajadores.

La deuda pendiente del fundador

La venta de los hoteles no significa que Sareb se haya desprendido de toda la cartera tóxica que asumió en la macrourbanización. En su acuerdo, Comervi mantiene la comercialización de viviendas y terrenos hipotecados por Sareb, que se comprometió a comprar las no vendidas en 2023 y 2027 en determinadas condiciones. Comervi ya lo ha dado por hecho, al borrar 43 millones de pasivo con Sareb de su balance, con el criterio en contra del auditor.

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